La política no deja de sorprenderme.
Sí, es verdad, a mí hace falta poca cosa para sorprenderme,
pero eso usted no lo sabe. Y los políticos tampoco. Pero han vuelto a
sorprenderme. Y no será la última vez que lo hagan…
La última sorpresa, como todo el mundo sabe, que no voy a
decir nada que no se sepa, ha sido solucionar la Bankia-rota, utilizando para
tal propósito, o despropósito como prefiera, dinero público que proviene de los
recortes efectuados en las partidas destinadas a la sanidad y educación, entre
otras partidas tan insignificantes como éstas. Como bien saben, la cantidad
asciende a 10.000 milloncejos de nada…
Pero seguramente, esto no quedará ahí y a saber qué más
sorpresas nos deparará el futuro políticamente hablando. Posiblemente, la
siguiente medida que aprueben, sea la de quitarnos la comida de la mesa, para
utilizarla de catering en los lunchs esos que se montan en Moncloa o en el
Congreso, cada vez que les da por reunirse para subirse el sueldo. O quitarnos
medio depósito de gasolina del coche, para alimentar el motor de sus coches
oficiales…
Es así de fácil. Si usted se mete a banquero, importa un
pepino que juegue con el dinero de todo el mundo, como si se tratara de un
vulgar Monopoly, y que lo pierda todo, porque cuando lo necesite, llegará el
gobierno y le sacará del apuro mucho antes de que tenga que suplicárselo de
rodillas.
Vale, usted puede meterse a banquero y jugar al Monopoly con
el dinero de los demás… pero no con el mío. Porque a partir de ahora, me
guardaré mi dinero en casita, dentro de una hucha:
Sí, he dicho en una hucha porque no tengo dinero suficiente como para
comprarme una caja fuerte como ésta:
Y para evitar que me quiten la comida, iré al supermercado, me
haré un bocadillo y me lo comeré allí mismo encerrado en los servicios sentado
en… en…, bueno, usted ya me entiende…
Si a alguien se le ocurre alguna otra contramedida, que
pueda ser de utilidad para defendernos de las “brillantes ideas” de nuestros
políticos, le agradecería que me las comunicara, porque… el movimiento se
demuestra andando.


