12 de julio de 2012

CO2-NEUTRAL


Hace unos días, me enteré de que mi blog produce CO2.

Bueno, no sólo el mío, este que visitáis más o menos asiduamente, si no cualquier blog o página web que puebla la blogosfera, y creerme, son unas cuantas. Por si fuera poco con el cargo de conciencia que tengo por volveros locos, y contaminar vuestra mente con mis tonterías, ahora a ello se le suma el cargo de conciencia de contaminar el medio ambiente con mi blog…

Y mi conciencia, muy casta ella, no me permite tirar por tierra los años de estudio del Doctor Alexander Wissnes-Gross, que además de ser Doctor, es activista de medio ambiente y físico de Harvard. Vamos, que ha estudiado lo suficiente como para saber de lo que habla.

Según sus estudios, una página web produce un promedio de 0,02 gramos de CO2 por cada visita recibida (afortunadamente este blog no es de los que más contaminan gracias a la escasez de visitas…). Puede que no parezca una cantidad alarmante, pero con un número aceptable de visitas, dicha cantidad se convierte en 3,6 kilos de CO2 al año.

Pero todo tiene remedio, y gracias a la iniciativa de Geniale quien, a través de su página, nos ofrece la posibilidad de enmendar la contaminación plantando un árbol. Así de simple y fácil… Está estimado que un árbol absorbe una media de 10 kilos de CO2 al año, contrarrestando ampliamente los 3,6 kilos producidos por mi blog.

Por todo ello, me uno a la iniciativa y me vuelvo más ecológico que nunca convirtiendo mi Blog en CO2-NEUTRAL. Si queréis hacer lo mismo, pinchar aquí y seguir las instrucciones…

Y además, ni siquiera tengo que plantarlo yo, ya que se encargan ellos de hacerlo por mi… Espero que dicho árbol sea más alto que yo y que no se quede en arbusto…


3 de julio de 2012

Blanca y radiante...


Creíste llegar a la felicidad extrema,

cuando la encontraste allí, completamente inmóvil.

Blanca y radiante.

Parecía tan desvalida como tú,

 que llevara toda una vida esperándote,

ansiosa de encontrarse contigo.

Llevabas tiempo buscando alguien semejante.

Intranquilo y deseoso.

Necesitabas encontrarla para darle sentido a tu existencia.

Ella estaba en aquel rincón.

La miras fijamente, casi de manera intimidatoria.

Caminas hacia ella,

quien, sintiéndose observada,

te dedica una sonrisa de oreja a oreja,

indicando así que será toda tuya

Inevitablemente, a medida que te vas acercando

un ligero hormigueo, acompañado de sudor frío

acompaña tus impacientes pasos…

Sientes como algo empieza a crecer en tu interior,

mariposas en el estómago

o aceleración de la sangre en tu estómago.

Sensaciones que te provocan

una risa tonta incontrolable,

que te obligan a acelerar el paso

ante el temor a que alguien se te adelante…

Llegas a su lado,

no hacen falta palabras…

En un momento idílico

tu piel se adhiere a su cuerpo

en un acoplamiento perfectamente sincronizado.

Dejáis los preliminares atrás

para dar paso a la respiración agitada,

al sudor que brota de tu cuerpo,

esta vez provocado por el esfuerzo…

Todo es muy rápido,

y disfrutando el placer del momento

sueltas todo lo que llevas dentro

relajándote y perdiendo la noción del tiempo y del espacio.

Cuando vuelves a la realidad,

acomodas con serenidad tus ropas

mientras le dedicas una sonrisa de complicidad a tu compañera…

Entonces…

Entonces tiras de la cadena y te vas…



Pd.: Es una reedición. Algo tenía que poner para poder decir: Nuevo mes, nueva chica del mes... (Sí, blanca y radiante...).






20 de junio de 2012

¿Qué es ser normal?


¿Qué es ser normal?... Una buena pregunta.

Voy a ser sincero, no sé lo que es ser normal. Podría decir que ser normal, es ser lo contrario de anormal…, pero seguro que usted también lo ha pensado, así que no me cubriría de gloria con tal afirmación.

Lo que sí sé, es que ser normal, individualmente hablando, es relativo porque cada uno tiene su propia normalidad. Seguramente sus parámetros de normalidad sean diferentes a los míos. Y además, me atrevo a afirmar que, casi con total seguridad, ambos parámetros de normalidad sean completamente… normales.

Por poner un ejemplo, si usted es una persona de “vida laboral distraída”, lo que vulgarmente se conoce como “vividor”, seguramente considerará normal estar medio día tirado en el sofá viendo culebrones. O levantarse de la cama a las doce del mediodía sólo para ir al bar de la esquina a tomar unas cañas… No se me enfade, sólo era un ejemplo, a mí también me parecería normal, e incluso lo haría, si tuviera una vida laboral distraída.

Otro ejemplo sería el caso contrario, que fuera usted un individuo con una “vida laboral absorbente”, más vulgarmente conocido como “currante empedernido”. En ese supuesto, seguramente le parecerá normal levantarse a las seis de la mañana, desayunar en el trabajo, comer en el trabajo, merendar en el trabajo… y salir a las once de la noche para cenar en casa porque ya se han terminado los sándwiches de la cafetería de la esquina…

Desde luego a mi no me parece normal ninguno de los dos supuestos, y sin embargo, ello no significa que yo sea normal. Seguramente habrá algo en mí que no sea normal, que yo no detecte porque lo consideraré normal, pero que usted sí que lo detecte y no lo considere normal… ¿Cómo dice?... No, mire usted, ser calvo no es algo que se salga de lo normal, la alopecia es algo más normal de lo que usted piensa, y si no se lo creé mire a su alrededor…

Y lo mismo sucede con los gustos particulares de cada uno. Para gustos se hicieron los colores, y cualquier preferencia será considerada como normal dependiendo de cada individuo. Es posible que a usted le parezca normal lamer bombillas, pero a mí me parece peligroso, sobre todo si pasa la lengua justo después de que haya estado encendida. Es mejor que espere a que se enfríe o no le sacará ningún gusto…

Sin embargo, en un ámbito más general, sí que podemos establecer unos parámetros de normalidad que sean algo más comunes en todos los individuos. Así, podemos afirmar que una persona normal trabaja ocho horas, duerme otras ocho, y las ocho horas restantes, hace lo que puede… o lo que le dejan hacer. Y lo consideramos normal, solamente porque es lo que suele hacer la mayoría.

En realidad, que algo o alguien sea normal o no, está marcado por el hecho de que las características de ese algo o ese alguien, sean una variable o por el contrario sean una constante dentro de un grupo. Si reunimos un grupo de “currantes empedernidos”, y metemos entre ellos a dos “vividores”, podremos apreciar claramente quienes son los “normales” (constante) y quienes son… linchados (variable).

Como puede apreciar, la normalidad es menos normal de lo que parece… normalmente.





11 de junio de 2012

Frase.


J. Vela, en su blog “Llibreertat”, me lanza un pequeño reto.

Y como a mí me gustan los retos, sobre todo los retos blogueros, que no requieren poner en peligro la integridad física de nadie (aunque la integridad mental sí que corre peligro…), doy un paso al frente y respondo a ello cortésmente. El reto consiste en escribir una frase que recordamos especialmente, por el motivo que sea, y relatar una anécdota que hayamos vivido en referencia a dicha frase.

Mi frase es la siguiente: “Una cosa es lo que piensa el borracho y otra bien distinta es lo que piensa el tabernero”… (Mi padre). Bueno, él la decía siempre, pero seguramente ya era una frase hecha. El caso es que al primero que se la escuché fue a mi padre de pequeñito. De pequeñito yo, mi padre ya era mayor… y se me quedó grabada.

Así a simple vista, la frase puede parecer una inmensa chorrada, pero nada más lejos de la realidad. Simplifica bastante bien lo que supone tener diferentes opiniones, dependiendo de la situación en la que se encuentre cada individuo.

Yo, además, amplío la frase y digo: “…y puede que los dos tengan razón, o que ninguno la tenga, y puede que sí que tenga razón un tercer espontáneo que lo vea todo desde un punto de vista imparcial…”.

Por supuesto, no hace falta decirlo, es aplicable a cualquier ámbito de la vida, policía-ladrón, político-votante, madridista-culé,… jefe-empleado. En todos los ámbitos habidos y por haber, existe la diferencia de opinión. Y todo por el mero hecho de tener diferentes objetivos y por lo tanto diferentes opiniones “interesadas”.

No voy a relatar ninguna anécdota que me haya sucedido sobre esta frase, porque, aunque las haya vivido, creo que lo que mejor demuestra su significado es mirar el discurrir cotidiano de la vida. Si nos detenemos un poco a observar, en ella veremos mil ejemplos cada día aunque uno no haya sido tabernero… porque seguramente sí que habrá sido borracho. Cómo que no…, no mienta, alguna vez seguro que lo ha sido…

No quiero comprometer a nadie a que se estruje el cerebro más de la cuenta, así que no nominaré a nadie en concreto, pero como reto que es, ahí os le dejo para que quien guste de hacerlo… lo haga.





5 de junio de 2012

Animalitos.


Capítulo 11. El Caracol.


Nuestro animalito de hoy, pasa por ser uno de los animales más curiosos, caracterizado con unas características de lo más peculiares. Tan peculiares que provocan que, cada vez que encontramos algo con alguna característica similar, pensemos en ellos como referente.

Características tales como su manera de desplazarse, utilizando contracciones de su cuerpo sobre el suelo, lo que vulgarmente se conoce como arrastrarse, lo cual provoca que se les llame “arrastrados”, y que inevitablemente pensemos en ellos cada vez que vemos a… un político.

Esa extraña manera de desplazarse, provoca además, que sea muy lento y en ningún caso sea capaz de superar el medio metro por hora, lo cual, además de ser desesperante para quien le acompañe en sus paseos, le convierte en uno de los animales más indefensos del planeta, al no poder escapar ni de si mismos… ¿Y quién no ha pensado alguna vez, al ver la lentitud de los caracoles, en la lentitud cerebral de… los políticos?...

Otra de sus características especiales, es su capacidad para adherirse a cualquier superficie y en cualquier ángulo. Se sirve para ello de una sustancia mucosa, que segrega de su más interno interior, que le facilita quedarse literalmente pegado allá por donde pasa. Por tal circunstancia, algunos desalmados les llaman babosos…  ¿Y quién al pensar en lo babosos que son los caracoles, no ha pensado… en políticos?

Además de todo eso, los caracoles, además de moluscos, son hermafroditas, y aunque podrían ponerse los cuernos a sí mismo y consigo mismo… ya los tienen puestos de nacimiento. No tan grandes como después de crecer, por supuesto los cuernos crecen como todas las partes de su cuerpo, pero nacen con ellos. ¿Y quién al pensar en los cuernos de un caracol, no ha pensado alguna vez en cuántos cuernos habrán puesto… los políticos para llegar a donde han llegado?...

Pero si hay algo que caracteriza a los caracoles, como a todo buen molusco que se precie, sin duda alguna es el llevar siempre la casa a cuestas, lo cual le proporciona un ahorro considerable en alarmas antirrobo. Seguramente sirvió de fuente de inspiración a quien inventó la auto-caravana, que vio en el caracol un modelo a seguir de viajero compulsivo. Sí, también he pensado en todo lo que se llevan con ellos los políticos…

Por alguna extraña razón, cada vez que veo un caracol, pienso en los políticos…

Podría contaros más cosas sobre los caracoles, pero eso… que lo hagan los de National Geographic… 


3 de junio de 2012

El vídeo del Domingo.

Hacía ya tiempo que tenía ganas de poner este vídeo, así que no voy a demorarlo más. 

Un tema de los de toda la vida, del genio Ben E. King. Seguro que todos conocéis esta canción. Encabezó la banda sonora de la película del mismo título, en un disco totalmente recomendable en su conjunto. Fue uno de los regalos de mi diecinueve cumpleaños en vinilo. 

También recomiendo la película. Una manera como otra cualquiera de volver a la infancia... Espero que os guste.


 


31 de mayo de 2012

Crecimiento.


Mis hijos crecen…

Yo no. Lo dejé hace tiempo como quien deja un mal vicio, nunca me gustaron las alturas, sobre todo si son altas. Pero mis hijos crecen…

Los suyos también, si es que los tiene, no quiero que piense que tengo la opinión equivocada de que mis hijos tienen la exclusividad del crecimiento… Y los de su vecino también crecen, en el caso de que también los tenga. Todos crecen en mayor o menor medida, y es más que probable que los suyos crezcan en mayor medida que los míos… si es que los tiene, porque parece que los míos han heredado mi miedo a las alturas. Sobre todo a las altas.

Pero crecen. No todos los días, porque hay días que el cuerpo se acomoda y se toma un respiro, tiene derecho a ello y además le ampara la constitución (sobre todo su constitución física), pero sí crecen semana a semana, mes a mes, de una manera imperceptible a nuestros ojos.

Un día estás cambiándole los pañales y cuando te quieres dar cuenta te discuten que ese pantalón no pega con esa camiseta… Con los pañales era todo más fácil, todos eran iguales, de mayor o menor capacidad absorbente, pero iguales. Y además eran desechables, no había que lavarlos. Ni a mano ni en la lavadora. Simplemente se tiraban a la basura…

Pero mis hijos crecen. Y no sólo físicamente, también intelectualmente. Los suyos también, si es que los tiene. Y los de su vecino también, si es que también los tiene. No quiero que interprete que mis hijos tienen un intelecto de genio. Más bien tienen genio que, sumado a su intelecto, hace que se te quiten las ganas de llevarles la contraria.

Un día se les traba la lengua para decir “papá” y antes de que te des cuenta saben deletrear el nombre impronunciable de ese dinosaurio tan raro que vieron en una exposición… y sumar y restar manzanas. Y peras. Y te tienen que enseñar a hacer una vaselina jugando al FIFA cuando tú pensabas que las vaselinas sólo se podían hacer en un campo con el balón en los pies… Eso yo, que sé hacer algunas cosas con un balón en los pies, usted… no sé, lo mismo tiene una idea completamente diferente de la vaselina y sus usos…

La consecuencia más directa del crecimiento intelectual, del crecimiento intelectual de mis hijos quiero decir, o de los suyos si es que los tiene, es la capacidad de poner en duda cualquier filosofía paterna, o lo que es lo mismo, el inevitable descubrimiento de que papá y mamá no lo saben todo…  Usted tampoco, no lo niegue…

Maldito y bendito crecimiento...




Pd.: Nuevo mes, nueva chica del mes…


23 de mayo de 2012

Lo que dura dura.


El próximo Domingo, tendrá lugar un acontecimiento de esos que levantan una gran expectación. Bueno, en realidad levantará algo más que expectación, y si su ocupación dominguera, y sobre todo su economía, se lo permite, debo aconsejarle que no falte a la cita. Será completamente satisfactorio, se lo aseguro.

El evento tendrá lugar en la ciudad de San Francisco, allá donde plantaron el Golden Gate (Puerta Dorada, para los agnósticos), que aunque curiosamente ni es de oro, ni es una puerta, si que parece un puente con su agua pasando por debajo como Dios manda. Esto es sólo una introducción, no se crea que se trata de un evento deportivo acuático en el que haya que pasar por debajo del puente, ni nada que se le parezca…

En realidad, el evento nos presenta una modalidad deportiva que, si bien hasta ahora no ha sido regulada por ningún organismo oficial, es seguramente uno de los deportes más antiguos de la historia de la humanidad, seguido muy de cerca por el robar manzanas a nuestro vecino. A pesar de que hasta hace apenas cinco años, no había competiciones oficiales, se trata de un deporte que se practica en todos los hogares del mundo en mayor o menor medida (dependiendo del tamaño, claro…).

La competición de la que les estoy hablando, tiene como nombre “El Masturbatón”…

Tal disciplina deportiva, y tal y como su nombre indica, consiste en “a ver quién está más tiempo masturbándose”… No se confundan con las reglas del torneo. No dice “a ver quién se saca más veces la penicilina”, ni “a ver quién se saca más litros de penicilina”… Si no “a ver quién está más tiempo intentando sacar penicilina”… En realidad existe un vacío legal en las reglas de la competición, ya que no especifica si se puede extraer varias veces penicilina y seguir una y otra vez, o si solo puede haber una extracción… Por si acaso, le recomiendo que lo haga de una sola vez, podrían flaquearle las piernas y todo lo demás, y la competición es más dura de lo que parece…

Para que se haga una idea, el ganador del año pasado, estableció una nueva plusmarca mundial, dejando el registro en un tiempo de nueve horas y cincuenta y ocho minutos (al pobre le jugó una mala pasada la señorita de la limpieza, que no tuvo otro momento para ponerse a fregar el suelo de rodillas con el trasero apuntando al pobre hombre y aquella diminuta bata que mostraba más de lo que tapaba…). En la foto podemos observar al satisfecho ganador con su trofeo en la mano (japonés tenía que ser…):




No ha sido su mejor marca personal, pero dado que su mejor registro lo consiguió tumbado en el sofá de su casa, sin otro testigo que su novia y su gato, no ha sido ni será catalogado por ningún organismo oficial… A pesar de ser una actividad que no requiere demasiado movimiento, es necesario seguir una preparación dura y disciplinada. En realidad más dura que disciplinada…

Por razones meramente deportivas, será restringido el acceso de mujeres al recinto deportivo, más que por el espectáculo en si por el efecto negativo que podría causar en los participantes, pudiendo incluso hasta adulterar el resultado de la competición a causa de maniobras de distracción ocular…, aparte de que podría aumentar el calentamiento global hasta límites insospechados…

Como ven, cualquiera puede participar, y San Francisco vuelve a ser poco Santo…y si no le gusta... eyacule pa otro lao...

21 de mayo de 2012

El Sex-appeal. II


Ahora que ya hemos aclarado un poco, lo que significa tener Sex-appeal, en el anterior post sobre el tema en cuestión, nos podemos plantear otra serie de cuestiones más complejas. No se me asuste. No me refiero a solucionar una cuestión de física cuántica ni a buscar el nexo de unión entre la escasez de lechugas y la extinción de los caracoles tigre…

Me refiero a que, tras tener una ligera idea de lo que es el Sex-appeal, podemos dar un paso adelante, y reflexionar acerca de, por ejemplo, ¿a dónde nos lleva el tener Sex-appeal? Seguramente nos lleve a algún lugar, o más bien a algún estado que nos permita tener otro estatus.




Es una cuestión bastante interesante, que seguramente podrá resolver alguien que tenga Sex-appeal, pero a mi no me pregunten, porque yo nunca iré en dirección a ese estado. Más bien iré en dirección contraria, así que, si lo desean, les puedo explicar a dónde nos lleva no tener Sex-appeal. Y si no quieren que se lo explique… también,  porque yo escribo lo que me da la gana…

Lo cierto es que no tener Sex-appeal tiene un montón de ventajas. La más importante es que no ligas con nadie. Sobre todo con nadie que sea sexy. Y tampoco con nadie que tenga belleza (aquí quedan excluidos los no-sexys millonarios). Para muchos puede parecer un fiasco, pero nada más lejos de la realidad. Ser sexy te obliga a dar siempre el 100 por 100 de tu sexapilidad, y eso tiene que cansar.

Yo me imagino la vida de alguien, que tenga un alto porcentaje de sexapilidad, y me agobio una barbaridad, todo el día rechazando ilusos pretendientes del sexo opuesto… o del mismo sexo, faltaría más… Por no pensar en lo que pasaría si, una persona con grandes dosis de sex-appeal, de repente, empieza a descuidarse y lo pierde como perdió la virginidad, en un abrir y cerrar de piernas. Siempre tendrá que escuchar comentarios del tipo: “….ha perdido todo su sex-appeal…”. Eso desmoralizaría a cualquiera… menos a mi, o a usted si es que tampoco tiene sex-appeal.

Es bastante más llevadero estar en la sombra, sí, más frío pero más llevadero. Ni siquiera supone un esfuerzo extra lograr que la gente no te mire, y pasar desapercibido es un lujo que no se debe despreciar.

Y desde luego, es mejor no tener sex-appeal, que ser tremendamente feo, porque si uno es tremendamente feo, no pasa desapercibido, si no todo lo contrario, le señalarán con el dedo, e incluso con dos dedos a la vez. Algunos, los menos afortunados, incluso son objeto de reportajes y de entrevistas en algún que otro medio de difusión internacional.

Ahora usted debe decidir que dirección tomar. Continuar con su sex-apilidad y sufrir las consecuencias, o deshacerse de todo su sex-appeal...y sufrir las consecuencias.


20 de mayo de 2012

El vídeo del Domingo.

Hoy os traigo a un grupo que pasó por la historia de la música sin pena ni gloria: Transmision Vamp.

A decir verdad, con más pena que gloria, ya que su carrera musical fue más breve que el vestido de su vocalista, la provocativa Wendy James. Seguramente no os suene ni el grupo ni la cantante, y su aportación a la música fue testimonial.

Sin embargo, y a pesar de no durar mucho en el mercado, sí dejaron algún que otro tema digno de recordar. Ya sabemos que esto de la música es muy subjetivo, y el recuerdo de una canción varía mucho en función de las sensaciones que nos trasmitió en su momento, así como las circunstancias que rodearon dicho momento.

Yo recuerdo especialmente éste que os pongo a continuación, es lo que tienen los días lluviosos, muchas horas al ordenador. No es ninguna maravilla, pero sonaba bastante bien. Espero que lo disfrutéis.





16 de mayo de 2012

Bankia-rota.


La política no deja de sorprenderme.

Sí, es verdad, a mí hace falta poca cosa para sorprenderme, pero eso usted no lo sabe. Y los políticos tampoco. Pero han vuelto a sorprenderme. Y no será la última vez que lo hagan…

La última sorpresa, como todo el mundo sabe, que no voy a decir nada que no se sepa, ha sido solucionar la Bankia-rota, utilizando para tal propósito, o despropósito como prefiera, dinero público que proviene de los recortes efectuados en las partidas destinadas a la sanidad y educación, entre otras partidas tan insignificantes como éstas. Como bien saben, la cantidad asciende a 10.000 milloncejos de nada…

Pero seguramente, esto no quedará ahí y a saber qué más sorpresas nos deparará el futuro políticamente hablando. Posiblemente, la siguiente medida que aprueben, sea la de quitarnos la comida de la mesa, para utilizarla de catering en los lunchs esos que se montan en Moncloa o en el Congreso, cada vez que les da por reunirse para subirse el sueldo. O quitarnos medio depósito de gasolina del coche, para alimentar el motor de sus coches oficiales…

Es así de fácil. Si usted se mete a banquero, importa un pepino que juegue con el dinero de todo el mundo, como si se tratara de un vulgar Monopoly, y que lo pierda todo, porque cuando lo necesite, llegará el gobierno y le sacará del apuro mucho antes de que tenga que suplicárselo de rodillas.

Vale, usted puede meterse a banquero y jugar al Monopoly con el dinero de los demás… pero no con el mío. Porque a partir de ahora, me guardaré mi dinero en casita, dentro de una hucha:



Sí, he dicho en una hucha porque no tengo dinero suficiente como para comprarme una caja fuerte como ésta:




Y para evitar que me quiten la comida, iré al supermercado, me haré un bocadillo y me lo comeré allí mismo encerrado en los servicios sentado en… en…, bueno, usted ya me entiende…

Si a alguien se le ocurre alguna otra contramedida, que pueda ser de utilidad para defendernos de las “brillantes ideas” de nuestros políticos, le agradecería que me las comunicara, porque… el movimiento se demuestra andando.


11 de mayo de 2012

El Sex-appeal.

Una persona sexy… ¿nace o se hace?

Sí, sé que es una pregunta un tanto compleja para soltarla así a bote pronto, pero tenía que escupirla antes de que me quemara la lengua… Y es una pregunta compleja, porque son muchas las connotaciones, que hacen que el término “sexy”, sea continuamente malinterpretado, lo cual puede inducirnos a utilizarlo erróneamente.

¿Qué es una persona sexy? (lo siento, hoy me ha dado por interrogantes complejas). La respuesta es más simple de lo que parece: es sexy la persona que es sexy… y que además tiene sex-appeal para demostrarlo. Pero para tener sex-appeal no vale cualquiera, porque el sex-appeal es, en una persona, como el oído musical: hay quien nace con ello, quien puede llegar a entrenarlo, y quien nunca lo tendrá…

En contra de lo que se piensa por ahí, el sex-appeal no tiene absolutamente nada que ver con la belleza. Admito que normalmente van de la mano, pero lo uno no condiciona lo otro. De ser así, yo nunca habría podido ser sexy…, ni tampoco podría haber tomado la dura decisión de dejar voluntariamente de serlo. Y si no se lo cree, reflexione un poco acerca de qué personas de su entorno son sexys a su parecer. Sorprendido, ¿verdad?.

Hay mujeres bellísimas que no tienen el más mínimo sex-appeal. Antes de continuar, debo aclarar que hablo de mujeres, porque quiero creer que dentro de mi ignorancia, entiendo un poco sobre el tema. De los hombres no hablo, porque no me atrevo a opinar por una total ignorancia voluntaria. Como iba diciendo, olvídese de pensar que usted es sexy porque es bella. Es sexy porque tiene sex-appeal. Si es que lo tiene, si no lo tiene, ni es sexy ni es nada, sólo es… bella.

Tampoco es usted sexy por usar lencería fina, de encaje. Si usted usa lencería de ese tipo, usted es una pícara con mucha picardía… por usar picardías. Porque eso la gente que la rodea no lo ve. Salvo que sea usted exhibicionista, claro, pero en ese caso sólo conseguirá que la gente recuerde a sus bragas, no a usted…

Ahora bien, su belleza le ayudará en su propósito de parecer sexy, y si lo entrena, es posible que nos llegue a hacer creer que es sexy. No, cuando hablo de entrenar su sex-appealidad, no me refiero a que se opere el pecho, ni la nariz, ni las orejas, ni los pómulos… Ya le he dicho que es usted bella, no necesita retoques. El secreto está en la masa… Esto…, perdón, me he equivocado de rollo…

Quiero decir, que el secreto está en que, en vez de mirar a la gente en plan de estatua de la mitología griega y cara de arpía, diciendo “pero qué guapa soy”, la mire con cara de decir “…a ver si crees que soy guapa”, o “tú y yo deberíamos pasárnoslo bien…”. Entrenar la mirada furtiva y la sonrisa inocente. O la mirada inocente y la sonrisa furtiva. La naturalidad más natural que le sea posible…

¿Ve usted qué fácil? Ser sexy, con su consiguiente sex-appeal, no es una cuestión de imagen, si no una cuestión de actitud… Pero por si acaso… cuide su imagen, que eso también ayuda.