28 de octubre de 2010

El Hombre y su coche.

Se podrían hacer infinitas clasificaciones de clases de hombres partiendo de innumerables criterios. Incluso un mismo hombre estaría incluido en varias de esas clasificaciones, así un mismo hombre puede ser al mismo tiempo guapo, millonario, alto, simpático, fuerte, soltero… (que no se me alboroten las damas, porque también es gay…) (no, yo tampoco entro dentro de ninguna de esas características…)

Lo cierto es que podríamos clasificar al hombre según su ocupación, religión, tamaño, edad, inteligencia, etc., etc., Podría estar así hasta pasado mañana pero no tengo tanto tiempo y me imagino que ustedes tampoco, así que me centraré en una clasificación en particular, que al mismo tiempo es muy particular y, porqué no decirlo, un tanto pintoresca. Gracias a mi ocupación laboral, que no viene al caso, aunque se la puedan imaginar, he sido testigo de innumerables comportamientos variados, de múltiples y diferentes personas con su automóvil, o lo que es lo mismo: he sido testigo de cómo trata el hombre a su coche. Y según ese comportamiento, podríamos establecer diferentes tipos de hombre:

-El Orgulloso. Cada vez que se baja de su coche y antes de volver a subirse en él, le mira de arriba abajo y de atrás a adelante, con un gesto de aprobación y satisfacción auto congratulándose por ser un hombre tan especial con un coche tan especial… Que nadie ose decirle que su coche es como cualquier otro si no quiere tener un serio altercado.

- El Preocupado. Se inventa excusas tales como: “no tengo a donde ir…”, sólo para presenciar en vivo y en directo cómo trabajan los operarios en su coche, y no te le quitas de encima ni tosiéndole en la cara…

- El Despistado. Nunca sabe dónde dejó los papeles del seguro, y te jura por Snoopy que la culpa es de su mujer que todo lo guarda…

- El Basurero. Utiliza el coche como vertedero y almacena en él todo tipo de basura. Ahí te puedes encontrar desde una lata de cerveza vacía, hasta unos calzoncillos usados de su época de militar…, por supuesto sucios.

- El Pasota. Este le echa gasolina al coche sólo por no tener que empujarle, pero el resto del mantenimiento del vehículo carece de significado para él… Es, con mucha diferencia sobre el segundo, quien más a menudo cambia de coche, vaya usted a saber porqué…

- El Tunero. Este se gasta más dinero en altavoces que los AC/DC, aunque su coche sea de tercera mano y le haya costado 40 Euros… Eso si, nunca se enterará de cómo suena el motor de su coche, al que ni siquiera puedes reconocer de qué marca es por todos los cambios de carrocería que le han hecho.

- El Pulcro. A este el coche le huele a nuevo aunque le estrenara hace 15 años…, ni siquiera te planteas el subirte al coche si has sudado… porque te juegas una demanda judicial de esas.

- El Peluche. Lleva dentro del coche tantos muñecos, que te dan ganas de decirle que se ha dejado a los niños dentro…

Y por último…

-El Listillo. Este sabe todo lo que un hombre tiene que saber sobre su coche y termina todas las frases que tú empiezas, en modo “cállate que qué me vas a contar tú a mi que no sepa ya…”, y te quedas pensando que con gente así… igual terminas en la cola del paro.

Seguro que todos nos sentimos identificados con alguno de ellos, pero aunque son todos los que están, no están todos los que son…, así que, si, sintiéndolo mucho… continuará.

25 de octubre de 2010

El Manual.


Lo que van a leer a continuación, si es que son capaces de leerlo, responde a la sugerencia del amigo Viejex, quien, al igual que muchos otros hombres (entre los que me incluyo), por no decir prácticamente todos, tiene serias dudas con respecto al funcionamiento mental de esas máquinas tan complejas, con quienes convivimos, llamadas Mujeres. Yo tengo el privilegio, de que la mía (mi mujer) me fue entregada con un manual. Eureka dirán ustedes…, y yo también lo diría si no fuera porque el susodicho manual está escrito en Uzbeko…

Pero como quiera que a estas alturas si hay algo que no he perdido es la fe (sí, esa que mueve montañas), y aceptando de buen grado la sugerencia arriba señalada, voy a publicarlo por si acaso lee esto alguien capaz de entenderlo, y arroja un rayo de luz que ilumine nuestra ignorancia… Allá vamos.



                                                                            GİRİŞ

Eğer bu okuyor çünkü ihtiyacınız, o her durumda dahil olduğundan baş edemez, veya sadece daha fazla el banyo okumayı yoktu. Eğer gerçekten, sen dont'lüzum believe me, it's okumak için en iyi değil. Bilmeniz gereken, bu, sağlanan bu tür talimatları ile toplam titizlik taşıyan yeteneğine, kadın, her türlü işlemek için kesin talimatları verecektir. Kadın tehlikeli bir silah haline değil göz önüne alındığında, dosyalarının düzgün öğrenmek, onun yorumunu herhangi bir ihmal niyetleri için önemli kanıtlayabilirim.


Bölüm 1. İlk, ve o kadınlar ile temas konusunda önce giriş okumalısınız. Zaten, bunu, bir saniye beklemek yok, ya da, daha önceden her şeyi bozulmadan olabilir. Bunu yaptıktan sonra bir sonraki bölüme geçin.

Bölüm 2. Kadınlarla ilgili yaptığı ilk çekim çoğu normal bir konuşma başlatmaktır. Doğal olarak, ancak önemli bir dayanak noktası her zaman unutmayın: önce herhangi bir soru size şüpheliyim, kocaman bir cevap: "sé…". O almak sen-e doğru almak o-e doğru yanlış ve aptal tarafından en pejmürde tarafından almak.

Bölüm 3. Bir kez, hayata bağlı, o kararlar olsun. Özellikle ilk konuşma size ile yanıt verdi, o ve daha fazlası..., hazırlanan çeşitli "değil, sé…" O şimdi size gerçekten aptal olduğunu düşünüyor ve eğer o içine bir şey Öfkesi (için o, eğer senin değil bakım herkes...) garantili çelişmektedir.

Bölüm 4. Ne geçer ve koymak, değil gibi olur yeme gece yarısı. O başka şeyler yemek yemek anlamına gelir, ama ağzına bir şey varsa son zaman, çok şiddetli ve ısırılma güç parmaklarınızın ucunda her şey olur çünkü tevbe.

Bölüm 5. Kadınlar bir şey sipariş edilen yerlerde, pensar…, yine o düşünmek en iyi yapmak, sizin şüphe ile sopa sen aptal. Ayrıca böylece elde ne diyor kitle gidiyor kanıtlamak.



Creo que por ahora es suficiente. Es mejor ir poco a poco, y si alguien es capaz de traducir y conseguir con ello que entendamos esta primera página seguiremos adelante.

Pd.: En cuanto pueda les ofreceré la versión completa en formato PDF.




22 de octubre de 2010

!Vote ya!....



Como todo el mundo bloguero sabe ya a estas alturas, se están celebrando los Premios Bitácoras 2010. Precisamente hoy se cierra el plazo para votar, pero no se preocupe, tiene hasta las 23:59 para hacerlo.


Si no sabe como, no se preocupe, yo le explico. Sólo tiene que ir a éste enlace: http://bitacoras.com/premios10

Una vez dado de alta, si es que no tiene ya una cuenta, si la tiene será aún más fácil votar, sólo tiene que elegir la categoría y votar por el blog que más le guste, o el que yo le diga, como prefiera. Pues hala, que disfrute votando tanto como yo lo estoy disfrutando…

¿Cómo? ¿Qué no sabe a quién votar? Pues menudo indeciso que es usted… No se preocupe, yo lo ayudo a decidirse.

En la categoría MEJOR BLOG DE HUMOR (no se equivoque, sólo en esa) debe usted votar a MIB (y por favor, no se equivoque).





En la categoría MEJOR BLOG PERSONAL (no sea egoísta, no vote al suyo…) tiene usted la obligación de votar por Bugman




Y ¿Por qué? Pues porque lo digo yo y punto. Y porque además…. Lo merecen de verdad. ¿Se os ocurre una razón mejor para votar a alguien que esa? Y no como otras razones como el amiguismo, partidismo, o tocapelotismo… Así que ¡hala! A votar y…. no se me equivoque de link ¡Por Dios!

¿Ve qué sencillo es? Pues hala, ahora ya puede dormir tranquilo…



12 de octubre de 2010

12 de Octubre.

Tal día como hoy, hace unos quinientos años, década arriba década abajo (según la hora en la que me encuentre me cuesta horrores calcular…), a un tal Don Cristóbal Colón le dio por descubrir América… según dicen. Y fue a consumar su hallazgo precisamente el día de la Hispanidad (aquí, en España, en América no sé si lo era…) Aunque no sé muy bien cual de las dos cosas fue antes, es tarde y no tengo ganas de googlear… Si alguien lo sabe que no me lo diga, me gustan los misterios.

Pero mira por dónde, hoy también es el día de una tal Pilar, lo que tampoco les puedo decir es qué 12 de Octubre se instauró. Supongo que uno de tantos, vaya usted a saber, ya llevamos unos 2000 D.C. (después de Cristo para los agnósticos) y vaya usted a saber cuántos A.C. (antes de Cristo, también para los agnósticos… y para los incultos también).

Bueno, pues aunque no se lo crean (y yo tampoco…), todo eso fue a pasar el mismo día. Ahora es cuando todos, con gesto de asombro, exclamamos: “¡Qué casualidad!”. Pues no sé yo qué decirle, a mi las casualidades me mosquean… y me irritan. Sobre todo porque es contraproducente celebrar dos festividades el mismo día. Estamos perdiendo claramente un día de fiesta a lo tonto… Las podrían haber programado, no en dos, si no en tres días diferentes. En uno el descubrimiento de América, en otro el día del Pilar y en otro el día de la Hispanidad.

Porque… ¿Qué tiene que ver Don Cristóbal con Pilar? Salvo que Don Cristóbal fuera Pilar antes de salir de España , y se cambiara el sexo al llegar a América (eso podría explicar su ridículo corte de pelo afeminado y sus extrañas mallas en las piernas…) a manos de un Hispano, el cual quería ir algún día a España a conocer a Pilar. Pero también es posible, que la llegada de ésta a América y su descubrimiento, le hiciera pensar que no merecía la pena un viaje tan largo para descubrir que Pilar… ¡quería ser Cristóbal! Así que se quedó en América con Cristóbal y con los hermanos Pinzones, que eran unos… guardias civiles, lo cual también podría explicar que el célebre cuerpo de seguridad celebre su festividad… si, han adivinado bien: hoy… (si, otra posibilidad de día festivo a la mierda). Lo cual me da que pensar, que Agustina de Aragón no fue la fundadora de la Guardia Civil, porque de haber sido así, seguro que la festividad de Zaragoza habría sido Santa Agustina y no Pilar quien… Por favor, ¿alguien puede confirmar si Pilar es un nombre hispano?... Pilarica sí, aragonés para más señas…, y ya puestos que alguien me traiga un café que se me cierran los ojos…

Habría tenido gracia que Don Cristóbal (Pilarica para los amigos), hubiera sido retenido/a en medio del Atlántico por una tal Agustina de Aragón vestida de verde, por exceso de velocidad y obligado a hacer la prueba de la alcoholemia, con la consiguiente multa y retirada del carnet de navegar y que todo ello hubiera sido… un 12 de Octubre…

En fin, menudo día que llevo y eso que aún es la 1 A.M. (Antes del Meridiano, para los anti digitales…), ya que nadie me trae un café me voy a dormir…





Pd.: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Pd.2: Si alguien se siente ofendido que lo diga ahora o calle para siempre.

Pd.3: Manténgase fuera del alcan…, ná, olvídelo…


8 de octubre de 2010

La Convivencia.



“CONVIVENCIA”.

Bonita palabra, su significado nos lleva a las puertas de un mundo perfecto.

Representa, más que un acto, una actitud. La actitud del que respeta a quienes lo rodean. En pocas palabras, representa ejercer tus derechos sin pisar los derechos de los demás. Y su ejercicio debería ser innegociable en cualquier situación en la que nos veamos comprometidos, y en la que estén involucradas otras personas, sean conocidas o no.

Ahora bien, ¿se aprende a convivir?... Ó ¿cuándo aprendemos a convivir? Ambas preguntas van unidas en respuesta, y no es algo que se aprenda de la noche a la mañana, ni de repente, como el que aprende a encender la televisión. Es algo que se aprende con el tiempo, poniendo en práctica los valores que nos han sido inculcados en nuestra educación, desde pequeños y por todo nuestro entorno. Se comienza con el RESPETO y a través de la HUMILDAD se llega a la TOLERANCIA. Y la tolerancia es la clave que nos permitirá convivir con todos los que nos rodean. Quien aprende un día a convivir, lo hace para toda la vida, es como andar en bicicleta o nadar, nunca se olvida.

Parece un camino fácil, pero si no se tienen ese tipo de valores, uno se queda a mitad de camino por mucho que tenga un GPS… Hay personas que son incapaces de convivir, ni siquiera consigo mismo, posiblemente porque atraviesan con demasiada frecuencia el límite marcado por sus derechos, y campan a sus anchas por la vida, sin tener en cuenta que viven acompañados de otros semejantes con los mismos derechos. La mayoría de las veces, por no decir todas las veces, que alguien traspasa esos límites marcados, está motivado y tiene su origen en el EGOÍSMO.

Para conseguir una convivencia plena, tenemos que encontrar la armonía entre nuestros derechos y los de los demás. Y aunque lo parezca, no es fácil encontrar esa armonía. Hay que superar ciertas dificultades para saber interpretar dónde está la línea que marca el límite. Y es precisamente esa dificultad, lo que eleva a la convivencia a la categoría de arte. Sí, podemos afirmar que la convivencia es un arte, porque no todo el mundo es capaz de alcanzar el punto óptimo. Quien lo consigue se convierte en un artista de la convivencia, que alcanza su máxima expresión en el día a día con familiares y vecinos, pero que también se presenta en pequeñas dosis y en diferentes ámbitos de nuestra vida: trabajo, ocio…

Cuando hablamos de “convivencia”, solemos hacer referencia principalmente a la que tiene lugar bajo el mismo techo. Se podría pensar que de todas las convivencias es la más importante y complicada, por la duración e intensidad que la caracteriza, pero en realidad no es la más difícil de alcanzar. Bajo mi punto de vista, al tener como “convivientes” a personas a las que generalmente queremos, y que representan una parte muy importante en nuestra vida, es más fácil transigir en cualquier tipo de diferencia de pareceres. Además, el conocimiento mutuo y la confianza que tenemos con esas personas tan cercanas, siempre nos da pistas de hasta dónde podemos llegar con nuestros actos, permitiéndonos licencias que en otros lugares y con otras personas no nos permitiríamos, y siempre tendremos más flexibilidad para transgredir los límites. Sin embargo, en la convivencia fuera de nuestro entorno, la dificultad aumenta, ya que el desconocimiento de la personalidad de quienes nos rodean no nos da ninguna flexibilidad, y es ahí cuando necesitamos poner en práctica todos nuestros valores para poder llevarla a buen puerto.

Todo aquello que hacemos rodeados de otras personas, debe estar presidido por la convivencia, aunque la mayoría de ocasiones, ni siquiera llegamos a ser conscientes de ello. Por ejemplo, simplemente con acudir a cualquier espectáculo, el mecanismo de la convivencia se auto activa de una manera inconsciente y se pone en alerta, para proporcionarnos a nosotros mismos y a los demás la armonía necesaria para… convivir. Pero quien no tiene dicho mecanismo obviamente no se activará, alterando así la convivencia del hábitat en el que se encuentre, abriendo la posibilidad de generar cualquier conflicto que provoque el consiguiente rechazo de los demás. Normalmente, a la gente que no sabe convivir, el egoísmo le impide ver la realidad, y es difícil que lleguen a comprender cualquier otro punto de vista que no sea el suyo…

Como dije al principio, alcanzar una convivencia sin fisuras nos acerca a un mundo perfecto, pero… mucho tiene que cambiar nuestra sociedad para que lo logremos, y de momento, simplemente es… una utopía.


3 de octubre de 2010

Elvis al desnudo.


No, no se asusten, no se crean que me verán quitarme la ropa… al menos no de momento. A veces, ser bloguero (por llamarme de alguna forma porque ni siquiera sé si lo soy), tiene estas cosas. Sin comerlo ni beberlo te puedes ver envuelto en algún asunto del que no te puedes desenvolver sin romper el envoltorio. Y ese es el caso que me ocupa, uno de esos cuestionarios al que he sido emplazado a responder por mi amigo Anto, y que he aceptado por una sola razón: me sé todas las respuestas.

Así que en presencia de mi abogado, y siendo completamente consciente de que, posiblemente, todo lo que responda será utilizado en mi contra, ahí van las preguntas con sus correspondientes respuestas (a ver si por primera vez en mi vida saco un diez…).

1. ¿Te llevas bien con tu suegra?
Por supuesto, es imposible no llevarse bien con ella.

2. ¿Cuál es tu reto?
Acertar una quiniela. Por supuesto de 15 aciertos, de diez no tendría gracia…

3. ¿Qué le dirías a tu jefe si te tocara la lotería?
Jefe, me ha tocado la lotería… y me ha gustado. Desde hoy tiene un hueco libre…

4. ¿Qué harías si descubrieras que alguien te está mintiendo?
Me sentiría mentido… yo aún diría más, me sentiría engañado. Dejaría de contarle la verdad...

5. Si se quema la casa y sólo puedes salvar una cosa, ¿qué salvas?
Si sólo pudiera salvar “una cosa” (lo cual excluye personas…), lo tendría claro: mi camiseta del Real Madrid.

6. Entras en un sitio con mucha gente, ¿qué haces?
Posiblemente no ver el fondo (es que soy algo bajito….).

7. ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?
Siempre medio lleno. Sólo suelo preocuparme por lo que está o por lo que tengo… lo que no tengo o no está no me preocupa.

8. Te encuentras con una lámpara mágica, ¿qué tres deseos pides?
1-Ver crecer a mis hijos.
2-Que mi mujer no se aburra de mí (al menos mientras viva).
3-Que no tenga nada que lamentar…

9. ¿Qué te llevó a escribir un blog?
Resolver la incógnita de si podría hacerlo… (…y aún no la he resuelto…).

10. Si fueses un dinosaurio, ¿cómo te llamarías?
Tragondocus.

11. ¿Querrías cambiar algo de tu pasado?
Sí, ¿Y quién no?...

12. ¿Cuál es tu sueño?
Jugar en el Real Madrid… pero creo que ya no podré… salvo que me fichen los veteranos.

13. ¿Qué es lo más vergonzoso que has hecho?
Participar en una carrera de pingüinos, es decir con los calzoncillos en los tobillos… (aunque ahora que lo pienso, a mi no me dio ninguna vergüenza…).

14. Si fueras un animal, ¿cuál sería?
El Caballo… o mejor dicho, el Poni.


Bueno, eso ha sido todo. Siguiendo con la tradición del cuestionario, me veo en la obligación de pasarle el marrón a otros ocho blogueros… (juro que yo no quería). Y quiero aprovechar la ocasión que se me brinda, para continuar estrechando lazos (espero que no nos ahoguen…) con el otro lado del charco y hermanarnos aún más con los blogueros argentinos (geniales, créanme, geniales…). En esa lista están algunos de ellos, no están todos los que son, pero si son todos los que están. No es obligatorio, repito: no es obligatorio, así que cada cual haga lo que quiera y se atenga a las consecuencias. Espero que algún día podáis perdonarme:


Que Dios reparta suerte, saludos cordiales.



1 de octubre de 2010

Personaje a exámen.

Capítulo 8. Don Quijote de la Mancha.



En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, y del que aunque quisiera tampoco me acordaría, más que nada porque nunca llegó a saberse el nombre de tan inhóspito lugar, habitó un singular caballero conocido como “el caballero de la triste figura”. Más conocido como Don Quijote de la Mancha, y menos conocido como Don Alonso Quijano.

Nuestro personaje, fue apodado “el caballero de la triste figura” por razones obvias, ya que su extrema delgadez no pasa desapercibida para nadie. Los más cachondos del lugar también le llamaban “medio Kilo”, aunque este otro apodo no se extendió por no lucir demasiado bien literariamente.

Pero no era su figura lo único triste que tenía nuestro personaje, ya que su vida solitaria al lado de un ama de llaves gruñona y una sobrina de las más solteras que se recuerdan, no era como para tirar cohetes… Corre el rumor de que la vieja gruñona le racionaba tanto la comida, que el pobre Don Quijote, en ocasiones, se iba al establo y le quitaba parte de la comida a su caballo. Este hecho propició que su caballo también pasase hambre, que tampoco le sobrasen kilos y que fuera conocido como “el caballo de la triste figura”… Afortunadamente, su perro era un galgo y consiguió pasar completamente desapercibido dentro del grupo.

Con tales premisas, a nadie puede extrañar que con el paso del tiempo enloqueciera, aunque no se sabe que influyó más en el deterioro de su lucidez, si la desnutrición o el martirio que suponía vivir con tales compañías. Se extendió el infundado rumor de que la causa de su locura fue el exceso de lectura de libros de caballerías, pero dicha teoría se cae por su propio peso… los libros pesaban demasiado como para que los delgados y débiles brazos de Don Quijote los sostuvieran el tiempo suficiente como para leer media página. Apenas se limitaba a colocarlos sobre sus piernas y mirar los dibujos…

Siendo consciente Don Alonso de que si continuaba con aquella vida, esta acabaría en la letrina, decidió pasar a la acción y convertirse en Don Quijote, un caballero en pos de deshacer entuertos, aunque en realidad sólo consiguiera hacerlos, dejando con un palmo de narices a la gruñona. Poco después añadió “de la Mancha” a su nombre, en homenaje a una deposición de pájaro en su vieja armadura que nunca pudo limpiar… Llevó consigo por iniciativa propia al resto del grupo de flacos que moraban a su lado, y por iniciativa ajena al “doblemente pesado” de su vecino Sancho Panza, pesado por su sobrepeso y pesado por su insistencia en acompañarle. Don Quijote, que era “muy paciente”, al final tuvo que acceder a que le acompañara.

Después de abandonar su “hogar” se propuso cumplir dos objetivos. El primero de ellos, conquistar algún reino de por ahí para ofrecérselo a su escudero Sancho (a ver si así por fin se deshacía de él). Y en segundo lugar, encontrar el Toboso, lugar donde, según él, le esperaba la Miss España del momento: Dulcinea del Toboso (aunque en realidad vivía en Badajoz…) Por supuesto, Castilla era tan ancha y tan despoblada, que no sólo no conquistó ningún reino ni llegó al Toboso, si no que se perdió en su intento y acabó en La Rioja tan borracho, que la emprendió a espadazos con pellejos de vino para beber más cómodamente terminando bañado en vino… De sus últimos días no se recuerda mucho, tan sólo que fueron… tristes.

Pasaron muchas más cosas en su vida, pero eso… es otra historia.



28 de septiembre de 2010

Sexo, sexo, sexo....

No vamos a descubrir ahora, que todo lo relacionado con el sexo despierta incluso la atención de un muerto.

Mires para donde mires, te encuentras de bruces con situaciones que son procesadas por tu mente con un marcado tinte sexual. Vamos, dicho de otra manera, que se nos va el santo al muslo con demasiada facilidad. Incluso hay quien piensa, que el sexo es lo más importante... Pues mire usted, no voy a ser yo quien le lleve la contraria, más que nada porque los hechos demuestran, no sólo que sea lo más importante, si no que además es lo único importante (al menos estarán de acuerdo conmigo en que es una de las pocas cosas, por no decir la única que, en mayor o menor medida, le gusta a todos los mortales..., sobre todo practicarlo, y quien diga lo contrario miente).

Podríamos pensar que somos unos cachondos mentales por tener tales pensamientos, pero nada más lejos de la realidad. El sexo está presente en nuestras mentes hasta el punto de que pensamos en ello unas doscientas veces al día de manera inconsciente (conscientemente creo que el doble), y por si eso fuera poco somos bombardeados a todas horas con mensajes subliminales relacionados con ello. Yo he llegado a la conclusión de la tremenda importancia del sexo en nuestras vidas (y sin necesidad de hacer ningún curso para ello...), guiado por la importancia que parece tener tal cuestión en los medios.

Y no nos engañemos, cuando los medios utilizan algo para captar la atención del espectador o consumidor, es porque es lo suficientemente importante como para estar seguros de que con ello van a conseguir su objetivo... A veces sólo son insinuaciones, pero la mayoría de las veces el contenido mostrado es tan explícito que ni siquiera hace falta utilizar la imaginación para trasladarse a un momento placentero en compañía de... llamémosle “X”, ... ó “Y” si lo prefieren, me es indiferente. Los publicistas saben perfectamente del poder sugestivo que produce en el consumidor un cachito de carne bien enseñado, sobre todo si ese cachito de carne es terso y firme sin arrugas. A veces ni siquiera es necesario que se muestre nada de carne y es suficiente con un simple gesto.

¿Cómo atraer la atención de un posible consumidor de cerveza? ¿Mostrando la imagen de una jarra llena del refrescante líquido? No, mostrando a una señorita espectacular, por supuesto con ropa que a todas luces le queda pequeña, acercando lentamente la jarra a su entreabierta boca para, después de beber un trago, quitarse la espuma que se le ha quedado pegada al labio superior, a base de pasar lentamente su lengua por todo el contorno, mientras su mirada parece indicar que ese acto de relamerse no tiene absolutamente nada que ver con la espuma de la cerveza... ¿Cómo inducir a una señora a que le compre a su marido una corbata? Pues muy sencillo, mostrando al George Clooney de turno vestido tan sólo con una corbata, tumbado en un sofá con cara de “mira lo que te estás perdiendo por no comprarle una corbata a tu marido...”. Eso sólo por poner dos ejemplos ilustrativos, vale... de acuerdo, bastante ilustrativos, pero no por ello irreales.

Por lo tanto, no tiene de qué preocuparse, si es que en algún momento le ha llegado a preocupar pensar demasiado en el sexo, porque la culpa no es suya, ni tampoco sufre ningún tipo de obsesión compulsiva... (bueno, es posible que esté obsesionado/a con su vecina/o, pero eso también es superable sin medicación), así que puede usted seguir pensando en el sexo todo lo que quiera... sin duda su pareja se lo agradecerá...







16 de septiembre de 2010

¿Política?

A mí no me gusta la política. De hecho tampoco me gusta hablar de política. Es más, nunca hablo de política. Dicho esto, podría parecer que soy apolítico, pero nada más lejos de la realidad. Siempre he pensado que la política es necesaria, aunque sólo sea para indignarnos… Y hoy ha pasado… El indignarme, quiero decir. Lo suficiente como para que escriba de política. Ya ven, es lo que tiene no desconectar la radio en el momento justo, cuando terminó el boletín de información deportiva. Llegar tarde se paga caro y no tiene disculpa por mucho que uno estuviera sentado cómodamente cenando…

El caso es que uno llega a la conclusión, seguramente acertada, de que en las reuniones de la UGT de Andalucía, se exceden con el consumo de vino, o en su defecto, éste es de mala calidad. De hecho, de seguir con esa costumbre, su secretario general, aunque no creo que tenga aptitudes más que para ser sólo secretario, pasará a engordar la lista de alcohólicos anónimos (que nunca he entendido porqué se llaman así, si lo primero que dicen cuando llegan es: “me llamo Manolo y soy alcohólico…”).

Tales reuniones amenizadas con vino, sólo sirven para hacerle creer que se ha convertido en el mesías que necesita este país, aportando soluciones que ni por asomo se le han ocurrido a nuestro presidente ni a ninguno de sus colaboradores, más que nada porque estos hacen sus reuniones con vino del bueno, que además de ser más sano, al ser más caro es consumido en menor cantidad. Pero en la UGT- Andalucía han visto la luz, y el secretario en cuestión cree haber encontrado una posible solución para disminuir el paro: que los abuelos no cuiden a sus nietos… Se cree así, que muchos parados podrán encontrar un trabajo haciendo de niñeras… Aunque disfraza tan esperpéntica idea convirtiéndolo en un simple llamamiento para que los abuelos se sumen a la huelga general del próximo día 29, posiblemente porque incluso habiendo bebido es consciente de la tontería que se le ha ocurrido.

Porque es lo que tiene el beber demasiado, no deja pensar con claridad y a este señor se le ha escapado hacer dos tipos de valoraciones. En primer lugar la económica, porque ya me dirá con esta medida cuántos padres pueden permitirse contratar a una niñera/o que se haga cargo de su o sus hijos si los abuelos no se hacen cargo de ellos (seguramente la mayoría tendrían que dejar de trabajar para cuidarlos ellos mismos con lo que… ¡aumentaría el paro!). Y en segundo lugar, pero no menos importante, está la valoración sentimental, porque muchos abuelos necesitan la ilusión de cuidar a sus nietos, para rellenar un hueco de una vida en muchos casos monótona y transitoria.

Seguramente este señor no tiene un padre que cuide de sus hijos, o no tiene hijos que encomendar a su padre o… simplemente no tiene hijos en edad de ser cuidados por nadie. La verdad es que no conozco nada de su vida personal ni me interesa, pero por favor, que no le den más vino… o que no le den Don Simón.





Pd.: No tengo nada en contra del vino Don Simón, de hecho su mezcla con Coca Cola produce el Calimocho más rico que se puede probar… al menos se consume en cantidades industriales.


11 de septiembre de 2010

Crónicas Chumbescas. Capítulo 7.

                                                                                                                       (Lea el Capítulo anterior).


El final del verano dio paso a un nuevo año escolar. Y con ello iba a llegar un cambio bastante significativo en las vidas de nuestros protagonistas, porque el nuevo curso sería el primero en el que asistirían al instituto, o a la “High School”, como le llaman allí. Por supuesto, ninguno de ellos tenía la más mínima intención de llegar a cursar estudios universitarios, pero el paso por el instituto era obligatorio (o el High School, como quieran llamarlo…). Ello significó, entre otras cosas, que se terminaron las caminatas diarias hasta la escuela del pueblo, siendo sustituidas por un viaje en autobús hasta el instituto en Madisson (capital del estado). Era casi una hora de ida y casi otra de vuelta, de un viaje que se sabía como empezaba, pero cuyo resultado final siempre era una incógnita…

Aquel “autobús” amarillo chillón (sí, en Wisconsin también eran amarillos…y chillaba) atentaba contra la seguridad vial y convertía cada viaje en una aventura digna del mismísimo Mc Gyver. Su conductor respondía al nombre de Carl, cuando le gritaban porque era un poco duro de oído, y su cavidad estomacal tenía un diámetro que provocaba algunas dificultades en el movimiento de rotación del volante, lo cual tampoco ayudaba demasiado a la conducción del vehículo. Contaba con 24 asientos, el autobús, Carl sólo usaba uno de ellos, de los cuales la mitad iban vacíos por falta de ocupantes. Higor y sus amigos iban siempre sentados en los cuatro asientos traseros, les encantaban los saltos que daba la parte trasera del autobús cada vez que pillaba un bache. El motor amenazaba con saltar en pedazos cada vez que Carl lo arrancaba, y a cada pocos kilómetros sufría ciertas explosiones que ningún mecánico del estado fue capaz de solucionar…, de hecho ninguno de los dos mecánicos llegó nunca a saber de donde procedían, las explosiones quiero decir, los mecánicos… tampoco.

El consumo de gasoil en cantidades ingentes, también era un misterio, pero la parada a mitad de camino en la única gasolinera que había (en el camino porque en el estado había otra), era una parada obligada todos los días. Bueno, en realidad paraba dos veces, una a la ida y otra a la vuelta, lo cual provocó que corrieran ciertos rumores de ciertos intereses de Carl en aquella gasolinera. Los bien pensados sostenían que Carl estaba liado con el dependiente de la gasolinera, los mal pensados creían que eran los bollos que vendía aquel dependiente los que realmente atraían a Carl.


Uno de los primeros viajes que dieron nuestros protagonistas, tras la pertinente parada en la gasolinera, Carl no se percató de que Higor había bajado del autobús con el noble propósito de hacer sus necesidades más necesarias, dejándole allí tirado, bueno más bien dejándole honorablemente inclinado… Tubo que esperar allí todo el día a que volviera el autobús ya por la tarde, matando moscas en compañía del dependiente (cuyo nombre se desconoce porque era un tipo tremendamente reservado, aunque nunca se ha sabido quién le había reservado…). Higor aprendió dos cosas ese día. La primera de ellas y la más importante, que había que procurar hacer las necesidades antes de salir de casa cuando se iba a viajar con Carl, y la segunda, que era cierto que Carl no oía si no se le gritaba…

Cuando nuestros amigos llegaron por primera vez ante el instituto, se dieron cuenta rápidamente que habían tomado la decisión errónea al intentar estudiar allí. No era de extrañar, ya que Carl les dejó delante de la Iglesia que estaba a varias manzanas del instituto por no se qué asunto familiar… Cuando llegaron al verdadero instituto tres horas después, su opinión no sólo no cambió en absoluto, si no que se acrecentó enormemente. Se encontraron con una gran cantidad de chavalería de ambos sexos armando jaleo en los aledaños del instituto. Se quejaban de que… ¡empezaba el curso! Higor y sus amigos no daban crédito ante tan ridícula queja y pensaban: “cómo iban a ir a la escuela si no empezaba el curso”… Sea como fuera, el curso empezó el día que tenía que empezar.

Continuará…


6 de septiembre de 2010

Ideas "geniales"...

Cuando uno tiene una idea, y se hace un planteamiento mental acerca de cómo llevarla a cabo, por norma general todo suele salir bien. Bueno, eso depende de la capacidad de intelecto que tenga uno, pero por lo general, en la teoría creada por nuestra cabeza todo cuadra sin margen de error, pero…

Pongamos un ejemplo:

Usted echa un vistazo panorámico a su salón. Aparentemente no falta de nada, sin embargo aquel espacio de aproximadamente tres metros de anchura, quedaría mejor decorado si en lugar de haber un espacio vacío, hubiera una estantería donde colocar todos esos libros y cd`s que tiene almacenados en varias cajas en el desván, o en el garaje, tampoco le voy a decir dónde tiene que guardar sus trastos… Bien, la idea ya ha surgido y su mente empieza a idear un plan…

Vamos a suponer, aunque sea mucho suponer, que tras consultarlo con la otra persona que también tiene poder de decisión sobre su salón (si es que esta existe…), ha conseguido su beneplácito. Así nos saltaremos una dificultad añadida y haremos esto más corto. Ha medido el hueco con precisión milimétrica, y con las medidas en el bolsillo se dirige a su tienda de muebles habitual (la que sea, tampoco es cuestión de hacer publicidad gratuita). Allí le atiende un dependiente/a con toda la amabilidad del mundo, quien le asegura con total convencimiento, que sus muebles son los mejores muebles del mundo y parte del extranjero. Desafortunadamente tiene en su establecimiento el mueble que usted había dibujado en su mente cuando decidió llenar el hueco vacío de su salón. Y digo desafortunadamente, porque para que pudiera colocarlo en su salón, debería antes vender media casa para poder pagar el mueblecito en cuestión. Resultado: usted sale de la tienda llevándose como toda compra una tremenda decepción.

Con buen criterio, más que nada porque no le queda más remedio, decide acudir a un centro de esos en los que puede encontrar todo lo que pueda necesitar para su casa a precio de ganga. Por supuesto, allí no encuentra un mueble similar al que vio en la otra tienda, pero su bolsillo le susurra que uno de los que ha visto allí también quedaría bien en su salón, y haciéndole caso decide comprarlo. Comprar en este tipo de establecimientos, conlleva el añadido de que el transporte y montaje del mueble corre de su cuenta. Lo primero es posible que no suponga ningún inconveniente si su coche es en realidad una furgoneta. Lo segundo siempre es un inconveniente si no ha hecho un curso de bricolaje o de interpretación de libros de instrucciones de montaje, que para el caso es lo mismo.

Una vez en su casa, y tras haberse duchado para eliminar el sudor que ha propiciado la aventura de subir el paquetito hasta el quinto piso por la escalera porque no entraba en el ascensor, se dispone a realizar la tarea de desembalaje y amontonamiento de piezas. Parece un poco de lío pero no se preocupe, yo le guío en lo que pueda… Tenga cuidado, no deje ahí la bolsita con los tornillos que se la come el perro… Sin más preámbulos usted coge el papelito que se supone son las instrucciones y lee: “Tomar los tableros 1 y 2- Unirlos con los tornillos A sobre el panel 3 que hará las veces de fondo”… “Qué fácil”, pensará usted, pero cambiará de idea cuando vea que, ni las maderas ni los tornillos llevan ninguna indicación para saber a cual de ellos hace referencia. Su disgusto aumenta cuando descubre que los dibujos que figuran en la hojita de instrucciones parecen hechos por un niño de 2 años, y no se parecen en nada a las piezas que componen el mueble…

En ese momento, decide abrir una cerveza para calmarse… y tras un momento de sosiego vuelve a la carga. Decide echarle imaginación y lógica al asunto, y tomando los dos tableros más largos intenta unirlos al ¿panel 3? Como era de suponer, pese a intentarlo no puede unir los dos tableros a la vez, así que dejando uno apoyado en la pared y haciendo malabarismos, sin soltar ambas piezas intenta alcanzar los tornillos A. Tras un enorme esfuerzo, se dispone a introducir el tornillo en el agujero que lleva el tablero 1, apreciando entonces que el tornillo no entra en el agujero. Se da cuenta de que no ha cogido un tornillo A, si no un tornillo B, bastante más ancho que el tornillo A. Es entonces cuando piensa que es mejor identificar bien los tornillos A y guardárselos en el bolsillo de la camiseta para tenerlos más a mano…

Sí, es el momento de darle otro trago a la cerveza, lo necesitará… Al fin ha conseguido introducir un tornillo A y unir el tablero 1 al panel 3. Bien, ya ha hecho lo más difícil. Ahora sólo necesita meter otro tornillo A para terminar de unirlo y… vaya, no le coincide el agujero 2, claro, ¿no ve que ha colocado el panel 3 al revés? Ande, desatornille el tornillo A y dele la vuelta… y esta vez asegúrese de colocarlo bien antes de colocar ningún tornillo A. ¿Ve como no es tan difícil? Ahora haga lo mismo con el tablero 2… ¡No hombre! Ese hay que ponerlo al otro lado… si lo pone pegado al tablero 1 ¿en qué agujeros piensa atornillar los tornillos A? ¿Acaso no ha leído las instrucciones? ¿Eh?... Ah claro, se las comió el perro… ya le dije que no dejara nada a su alcance… Bueno, seguiremos echándole imaginación al asunto.

Ahora coja la tapa 4 y colóquela en posición de techo… pero colóquela bien porque si no, no le encajarán los tornillos B con los agujeros, que son cuatro, los agujeros, los tornillos… también. Si ha comprobado que coinciden los agujeros ya puede empezar a atornillar los tornillos B, ya sabe los que eran más anchos y… ¿Qué dice? ¿Qué no sabe dónde los dejó? Ay madre… a que se los comió también el perro… Haga el favor de mirar en el otro bolsillo… Me lo imaginaba… Ande, atornille y deje de maldecir. Bien, vale, ya tiene el armazón del mueble armado, ahora sólo le queda atornillar las baldas 5, 6 y 7 que van en posición horizontal con una separación de 50 cm entre cada una de ellas… Pero ¿qué hace? No necesita un metro para nada, ¿no ve que la separación se la marcan los agujeros para meter los tornillos B? (En este preciso momento, usted se arrepiente enormemente de cambiar de canal cada vez que empieza un programa de bricolaje en la televisión…) Vale, coloque la balda 5 en su posición y atorníllela con los tornillos B y… ¿Qué no le entra la balda 5 en el hueco? Vaya por Dios hombre… entonces va a tener que desatornillar el tablero 1 ó el 2, el que prefiera y atornillar primero las baldas 5, 6 y 7, y ya de paso atornille también el tablero 8 que hace las veces de suelo del mueble… si es que eso lo tenía que haber pensado primero….Asegúrese de colocar las baldas en la posición correcta, porque si las coloca mal no le encajarán los tornillos B con los agujeros 2… vale, veo que lo ha entendido… Bueno, ahora sólo tiene que colocar las tapas C, que van tapando las cabezas de los tornillos y… bueno, déjelo, mejor no hacer sufrir al perro, ya lo expulsará al exterior un día de estos… Bien, ya ha terminado, ¿Ve cómo no era tan difícil? Venga, colóquelo en el hueco del salón, así muy bien y ahora… Pero… ¿Cómo que el mueble tapa el enchufe de la pared? ¿Pero quién ha puesto ahí ese enchufe…?

Sabe qué le digo… Doy gracias a Dios porque no haya elegido un mueble con cajones…

1 de septiembre de 2010

Animalitos...

Capítulo 6. El Gato.




Hoy toca hablar sobre el gato. ¿Por qué? Pues porque lo digo yo, o mejor dicho, porque lo escribo yo y punto.

A pesar de su aparente fragilidad tiene una gran fortaleza, y aunque no lo usemos demasiado, no debemos obviarlo en ninguna circunstancia, pues podemos arrepentirnos. Casi todos hemos tenido que recurrir a él en alguna ocasión salvándonos la vida. Él aguarda su momento en el compartimiento que tiene destinado en nuestro maletero, para hacer lo único que sabe hacer, levantar el coche para que podamos cambiar la rueda con comodidad y… ¿Qué? ¿Cómo dice?... ¿que ese gato no es un animal?... Si se cree que se puede levantar un coche sin ser un animal va listo… Ah, que me estoy confundiendo de concepto… Vaya, es verdad, perdón, no sé cómo he podido confundirme… En fin hablaré sobre el Gato animal…

Como iba diciendo, a pesar de su aparente fragilidad (¿ve como no iba yo desencaminado?), tiene una gran fortaleza, y presume de ser el único bicho viviente que cuenta en su casillero con siete vidas, como si de un personaje de videojuego se tratase. Personalmente nunca he hecho la prueba de amarrar un gato y atropellarle para comprobarlo, pero hay quien insiste en que es cierto.

Pertenece a la familia de los felinos, familia tan numerosa como la gran familia o incluso más, existen tantas razas que no podría enumerarlas todas en una sola entrada, y se caracteriza por su asombrosa agilidad. Sus cabriolas pueden llegar a dejarnos perplejos y con la boca abierta. Dicha agilidad, se basa en un duro entrenamiento a base de intentar cazar ratones. También suelen ir detrás de los pájaros, pero eso lo tienen bastante complicado porque, al menos a día de hoy, no se conoce ningún caso de gato volador. Hay quien dice que los pájaros aprendieron a volar para escapar de los gatos…

Tiene además la increíble facultad de caer siempre de pies, hecho que sí he comprobado personalmente (agarrando a un gato por la cola y lanzándolo varias veces a una altura considerable, lo más alto que mi brazo me permitió…). Así mismo provoca una sensación de sordera en todo aquel que le rodea debido a lo silencioso que puede llegar a ser. Si alguien es capaz de oír una pisada de gato deberían de darle el premio a la persona con mayor oído del mundo. No de tamaño, de capacidad auditiva…

Otra de las características que distingue a los gatos del resto de especies animales (aunque algunas mujeres pueden llegar a hacer algo parecido…), es la capacidad para ronronear, y dicen que es el gusto lo que se lo produce, pero no se sabe a ciencia cierta a qué se refieren cuando dicen “gusto”. No creo que sea por las papilas gustativas, salvo que las tengan repartidas por todo el cuerpo, vaya usted a saber, como tienen todo el cuerpo cubierto de pelo (los gatos quiero decir, las mujeres está claro que no…).

Lo que aún no se ha podido llegar a probar es porqué le tienen tanta fobia al agua. Con el olfato que tienen deberían de darse cuenta de lo mal que huelen cuando no se lavan. Tal vez sea porque no les enseñan a nadar, o porque algunos les echan al río de recién nacidos para deshacerse de ellos. Al tener siete vidas sobreviven y les queda un mal recuerdo en forma de trauma infantil del que no logran recuperarse. Pero no me hagan caso, sólo es una teoría… Lo que tiene gracia es que su manjar favorito sea el pescado. Me encantaría saber como demonios llegaron a aficionarse a comer peces si son incapaces de meterse en el río…

Os podría contar muchas más cosas sobre los gatos, pero eso, que lo hagan los de National Geographic…