Impossible is nothing!!...
Bonito slogan. Tan publicitario como espiritual…
No voy a discutir el beneficio anímico, que puede producir
en todo aquel que escuche, aquello de
“nada es imposible”.
Está bien el mensaje y está claro que anima a quien lo
escucha. Es un mensaje que invita a la épica y que, sobre todo, provoca que se
ignoren todas las barreras, que nos
hacen creer que algo es imposible. Uno
está pensando “es imposible”, porque hay demasiados obstáculos para hacerlo
posible, y de repente alguien le dice que “nada es imposible” y… voilá, dichos
obstáculos son ignorados y nos lanzamos a buscar un imposible. Digo un
imposible… porque no nos engañemos, seamos serios y reflexionemos…, dicho
slogan, es más falso que un billete de 8 euros.
Todos sabemos que hay acciones totalmente imposibles de
llevar a cabo. Yo mismo, y basándome en la experiencia que me dan mis taytantos
años, sin ir más lejos y sin pensar demasiado, os puedo exponer unas cuantas:
- Hacer de cuerpo sin orinar al mismo tiempo (tengo que
ponerme fino para evitar la censura). Yo lo he intentado infinidad de veces,
pero realmente me es imposible aflojar un esfínter sin que el otro permanezca
completamente cerrado. Incluso habiendo orinado minutos antes, me resulta
inevitable que siga perdiendo, aunque sea gota a gota… Quizás alguien que
practique con asiduidad la gimnasia perineal llegue algún día a conseguirlo,
pero mientras tanto…
-Ver una película porno de principio a fin. Parece una
empresa sencilla, pero no conozco a nadie que lo haya conseguido. Ni siquiera
yo mismo. Y solamente en este apartado, encontraríamos más imposibles, como por
ejemplo “no pulsar el botón de avance rápido cuando hay diálogos” o “quedarse
con las manos quietas todo el tiempo”…
- Estornudar con los ojos abiertos. Ni el más afamado
contorsionista será capaz de llevarlo a cabo. Claro que en este caso, no creo
que nadie quiera ni siquiera intentarlo, más que nada por el miedo a que se le
salgan a uno los ojos volando. Sólo de imaginármelo se me ponen los pelos de
punta…
- Tener delante un buen escote y no mirar. Seguramente, la
mayoría de las mujeres asegurarán que no es algo imposible…, pero claro, son
mujeres y para ellas, un escote sólo es un motivo como otro cualquiera, un
motivo muy noble, eso sí, para criticar a la desinhibida de turno. Lo cual no
quiere decir que no mire dicho escote, porque independientemente de la
naturaleza de los motivos que la impulsen a ello, inevitablemente también lo
mirará…
- Llegar al ayuntamiento y acertar a la primera con el
departamento adecuado. Da igual que tenga usted un plano detallado de cada
departamento, el funcionario que lo ocupe y la labor que desempeñe. Nunca
acertará a la primera. Ni siquiera los propios funcionarios, saben a ciencia
cierta quién desempeña cada labor, así que lo normal es que circule usted por
varias ventanillas antes de llegar a la adecuada… si es que llega. Esta
imposibilidad, también es aplicable a los operadores de telefonía… por
teléfono. Siempre le pasan a otro departamento.
Seguramente, la experiencia que le hayan dado sus taytantos
años de vida, le habrán mostrado muchas otras cosas que le hayan resultado
imposibles de realizar. Cuéntemelas y así no perderé el tiempo intentando
llevarlas a cabo cuando se me presente la oportunidad…





















