24 de noviembre de 2014

Indignado...

Esto es un blog de humor. O al menos intenta serlo…

Pero en algunas ocasiones, deja de serlo momentáneamente, para reflejar algún otro tipo de sentimiento. En este caso, ha sido la indignación quien me ha llevado a escribir algo que se sale de la naturaleza de éste blog. Y éste sentimiento, el de indignación, ha nacido tras leer el post del amigo “Sí, Bwana”, propietario y escritor del blog El blog del Bwana (lugar que les recomiendo encarecidamente).

El post en cuestión, el que ha conseguido indignarme, habla de la increíble noticia publicada en El País, acerca de que los hijos de la Gran Bretaña, más concretamente los mandamases de Londres, han decidido colocar pinchos en los suelos de portales y demás repisas de aceras, en las que acostumbran a sentarse y tumbarse los diferentes indigentes que pululan por las calles de Londres. Pero como todos sabemos, no es sólo un problema de Londres, si no que es un problema que existe en todas las ciudades del mundo.



No sé qué pensará usted al respecto, pero a mí, se me encoge el corazón cada vez que veo a alguien durmiendo en un banco o… en el suelo de cualquier lugar de cualquier ciudad. Sin embargo, ésta gente, tan bien acomodada ella, la única solución que se les ocurre, es ponerles pinchos a su “colchón”, en lugar de construir unos albergues en condiciones en los que esta pobre gente, al menos, pueda dormir. Seguramente, ni usted ni yo podamos hacer gran cosa para solucionar el problema. Pero ellos sí. Son ellos, los que tan bien acomodados están, los que tienen la solución, y por eso me indigna aún más que sean ellos quienes más se quejan.

Posiblemente, sea porque no vean en ello un problema, sino simplemente un fastidio y una incomodidad para ellos mismos y su inmaculada y estirada imagen de millonetis, y que lo único que intentan evitar con ésta medida es que, al recibir visitas en sus lujosos pisos céntricos, sus visitantes no se encuentren con alguien durmiendo en su portal dañando irremediablemente… su inmaculada y estirada imagen de millonetis. Completamente patético.

Es casi seguro, que ni usted ni yo, lleguemos a gobernar este país. Y casi me atrevería a afirmar, que no gobernaremos ningún otro país. Pero en el remotísimo caso de que llegara a hacerlo, intentaría instaurar una ley que obligara a toda esta gente, a los millonetis, a que aportaran cierta cantidad mensual para la construcción y mantenimiento de albergues para la gente menos favorecida, mantenimiento que, dicho sea de paso, supondría puestos de trabajo para mucha gente que actualmente no tiene trabajo.


Personalmente, no me importaría en absoluto que, una parte de mis impuestos, se destinara a tal medida. A usted tampoco ¿verdad? Lo imaginaba. Después de aguantarnos que, de nuestros mismos impuestos, se le hayan regalado 30.000 millones a los eficientes banqueros… ¿cómo nos va a importar que lo empleen para los indigentes?... 



19 de noviembre de 2014

Whiskypedia

Capítulo 5. El Perroflauta.


A estas alturas, más o menos todo el mundo sabe ya lo que significa el término “perroflauta”. Curiosamente, no se trata de ningún perro ni de ninguna flauta. Ni siquiera se trata de un perro en forma de flauta (como el que ilustra la imagen), ni ninguna flauta en forma de perro (como el que ilustra la misma imagen)…



Pero… ¿cuál es el origen de dicho término? ¿Son todos iguales? Vayamos por partes, no se me amontone que nos estressamos y eso no es bueno…

Para llegar hasta el origen del término “perroflauta”, deberíamos llegar hasta el origen del perroflauta, valga la redundancia. ¿Y cuál es su origen? Pues mire usted, el caso no tiene tanto misterio como uno podría imaginar, ya que el “perroflauta” desciende directamente del “hippie”.

Aunque algo más moderno, el perroflauta heredó las mismas costumbres de sus antecesores, tanto las buenas como las malas. Entre sus buenas costumbres, destacan el ahorro de agua, la solidaridad (cediendo su puesto de trabajo a alguien que pueda aprovecharlo mejor), nuevamente el ahorro (en este caso monetario, por seguir usando la misma ropa que heredaron de sus antecesores) y, como no, el inconformismo (no necesitan que les animen para protestar por todo). Entre sus malas costumbres… podemos incluir las mismas citadas anteriormente. También heredó de sus antepasados, el desinteresado ofrecimiento de "amor libre", pero transformándolo sustancialmente hasta convertirlo en "odio libre", aunque en este caso, bastante interesado.

Pero, al igual que sucede en todos los ámbitos de la vida, los perroflautas no son todos iguales, y existen dos tipos: el perroflauta de imagen y el perroflauta de actitud. Como seguramente ya haya deducido, el perroflauta de imagen, aunque tiene apariencia de perroflauta, suele comportarse como una persona normal, incluso, escúcheme bien, hasta tiene trabajo, sólo que, vaya usted a saber porqué, se identifica y gusta de llevar ese look desaliñado, sin aceite ni vinagre…, tanto que a veces podemos llegar a confundirle con un perroflauta total.

El perroflauta de actitud, por el contrario, no sólo tiene imagen de perroflauta, si no que además se comporta como tal en toda su extensión, con todas y cada una de sus buenas y malas costumbres, dedicándose a ello en cuerpo y alma, porque… para eso es un perroflauta.

Claro que, también existe el perroflauta de actitud que no lleva el look de perroflauta. Este es el tipo de perroflauta más difícil de identificar, y podría pasar completamente desapercibido entre las masas, ya que puede actuar con look de pijo, con look de obrero… o con look de yupi, pero teniendo una completa actitud de perroflauta, resultando bastante dañino para todo el que le rodea, más que nada… por tenernos engañados.


Podría contaros más cosas sobre los perroflautas, pero para eso ya está la wikipedia.



10 de noviembre de 2014

Uno para Canarias...

-¡Hola! Soy el senador “fulanito de tal” y quiero un billete para Canarias.

-Muy bien. Lo quiere en primera clase o en turista…

-¡Señorita! Ya le he dicho que soy senador. Qué clase de senador viajaría en turista…

-Lo siento, que sea en primera clase…



Una conversación como ésta, podría haberla escuchado usted en cualquier aeropuerto de nuestra geografía, si hubiera tenido la suerte de estar en la cola, justo detrás del senador “fulanito de tal” y hubiera prestado la atención suficiente. O bien, si hubiera sido usted la señorita que le atendió, detrás del mostrador de expedición de billetes. Claro que en ese caso, habría sido inevitable que usted le prestara atención, dado que el senador “fulanito de tal” se estaría dirigiendo directamente a usted.  Por lo que se ve, es una práctica habitual en nuestro país, desde que la pusiera de moda un tal Cristóbal Colón, presentándose en los morros de los Reyes Católicos solicitándoles tuvieran a bien financiarle un viaje a las Américas…

Y esa conversación del senador “fulanito de tal” y la señorita, que se sepa, se repitió al menos otras 31 veces. Y digo que se sepa, porque vaya usted a saber si el senador “fulanito de tal” no viajó alguna vez más de incógnito. Vamos, que en los aeropuertos de Canarias, pusieron un cartel que decía: “Bienvenido a Las Canarias senador “fulanito de tal”.

Yo no entiendo mucho de matemáticas, pero viajar 32 veces al mismo lugar en tan sólo 15 meses, me parecen demasiadas veces. Demasiadas veces para viajes de negocios y, sobre todo, demasiadas veces para hacer turismo. Le aseguro que Las Canarias no son tan grandes como para necesitar 32 viajes para verlas. Creo que con tres o cuatro veces bastarían. ¿Estamos de acuerdo?..., lo suponía. Pues si descartamos el turismo (por las razones antes expuestas) y los negocios, como motivos de dichos viajes… ¿cuál es el verdadero motivo?

Las malas lenguas (no sé cuáles pero malas desde luego), afirman que el noble motivo de dichos viajes, no era otro que el de visitar a su novia…(o novio, vaya usted a saber), y yo no salgo de mi asombro. Porque no me dirán, que no resulta extraño que todo un senador de 48 añitos de edad, siga visitando a su novia (o novio, vaya usted a saber) cual muchachito encoñado de 20 años que va a cenar a casa de sus “futuros suegros” dos o tres veces al mes… Si éste fuera el verdadero motivo de los viajes, sólo me queda pedirle al senador “fulanito de tal”, que se alquile una señorita de compañía (o señorito de compañía), aquí en la Península Ibérica, y así nos ahorraría un pellizco a todos los españoles. Sí, quizás quebraría Iberia, pero alquien tendría que perder.

Sin embargo, yo me inclino más a pensar que el motivo de los viajes, al igual que insinuara don Cristóbal Colón, era el “comercio”, también llamado contrabando. Y dado que al susodicho senador, nunca se le viera portando una bolsa de plátanos… deberíamos pensar que el verdadero motivo de los viajes, son los estupefacientes, a los que, además, el senador “fulanito de tal”, ha demostrado ser un asiduo consumidor, al declarar, !cinco años después!, que devolverá todo el dinero de sus viajes al senado, tras haber afirmado anteriormente,

que el se paga todos sus viajes de su bolsillo… Usted me dirá, o estaba drogado, o tiene un bolsillo en el pantalón de cada español.

Y no sólo nos ha estafado dinero, también nos ha estafado tiempo, porque ya me contará usted cómo es posible que, viajando 32 veces a Canarias pueda uno cumplir con su jornada laboral…



Pd.: Conozco perfectamente el nombre del susodicho senador, pero le llamo “fulanito de tal”… porque es un innombrable.



3 de noviembre de 2014

Sólo cuatro días...

Ya llegó Noviembre.

Y ya pasó Halloween, así que ya puede quitarse la careta y el disfraz que lleva y… ¿cómo dice? Que… ah!... no es una careta… 
Pues, esto… yo, no sé qué decir… cómo habré podido malinterpretar su cara…

Disculpe, no se enfade, no sé en qué estaría pensando. El caso es que, claro, ahora que he metido la pata, igual no es el mejor momento para pedirle que me vote en los premios Bitácoras, pero es que ya sólo quedan cuatro días para votar y… 

Ya, lo entiendo. Entiendo que no tenga humor para ello después de… de este malentendido. Pero si me vota en los Premios Bitácoras, en la categoría Mejor Blog de Humor y Entretenimiento le aseguro que… 

Ya, ya, ya sé que no tiene gracia, pero le aseguro que esas arrugas parecen reales. Con la verruga esa ya tenía mis dudas, pero ¿quién no ha tenido alguna vez una verruga?... Quizás no tan grande como la suya, pero una verruga al fin y al cabo…

Y si mira la clasificación verá que estoy en el puesto nº 15:


Así que si me vota, quién sabe, es posible que suba algún puesto y… 

Vale, si ya le he dicho que lo siento… Además, a mi interpretación de su cara no le ha ayudado absolutamente nada el hecho de que sea usted tan pálido. He visto albinos con la piel más morena que usted. Ni tampoco me ayuda el hecho de que su joroba parezca artificial. De hecho, con todo lo que se mueve parece que la lleva usted colgando. Por cierto… ¿me deja sobar la clasificación impresa por su joroba? Dicen que trae buena suerte y…



Vaya, pues no va el tío y se larga sin decir ni adiós… ¡Maleducado!...


Pd.: Nuevo mes, nueva chica del mes... Y esta creo que no lleva ningún disfraz...



28 de octubre de 2014

Una buena noticia.

Las buenas noticias siempre son bien recibidas.

Y son bien recibidas, básicamente, porque son buenas. Si fueran malas no serían tan bien recibidas, pero entonces serían malas noticias, y ese no es el caso que nos ocupa. La noticia que nos ocupa, será bien recibida por millones de hombres, y seguramente también por bastantes mujeres. Y será bien recibida porque es una buena noticia. En algunos casos, será extraordinariamente bien recibida, porque en algunos casos será considerada como una extraordinaria noticia…

Porque la noticia que ha llegado a mis oídos, que usted puede recibirla tal y como considere oportuno, por no decir que puede recibirla tal y como le de la gana, y que pronto verá la luz en los diferentes medios informativos, no es otra que la próxima puesta a la venta del manual para entender a las mujeres, del cual, hemos conseguido esta foto en exclusiva:


Un servidor, que ha podido visualizarlo ligeramente, ha podido constatar que, a pesar de haberse dejado algunas cosas en el tintero, si que resulta un manual bastante completo. En él, podemos encontrar capítulos tan interesantes como: “Porqué dicen no cuando quieren decir sí”, “Porqué dicen sí cuando quieren decir no”, “Significado de la respuesta: Tú verás lo que haces”, “La mujer de tiendas” y “Cómo encontrar remedio al dolor de cabeza”, entre otros capítulos. Lo que aún es una incógnita, es si será editado algún fascículo más.

El libro, que promete ser el best seller más vendido (valga la rebuznancia) de la historia, ya está teniendo su eco en forma de protesta, enérgica protesta por otra parte, de varios colectivos. Entre dichos colectivos, se encuentra el colectivo de ecologistas, que consideran una auténtica barbaridad la cantidad de árboles que tendrán que ser talados, para la impresión del libro, así como del colectivo de taladores, que se sienten indignados por la cantidad, también exagerada, de horas extras que deberán emplear para llevar a cabo la tala de tal barbaridad de árboles. Juzgue usted si tales protestas son procedentes… o improcedentes.

Pero como las buenas noticias nunca vienen solas, ésta no iba a ser menos, y trae de la mano otra buena noticia, que seguramente, por ser buena, también será bien recibida. Será bien recibida por parte de millones de mujeres, y también por algunos hombres, ya que también está a punto de ponerse a la venta el manual para entender a los hombres. Esta es la foto a la que he podido tener acceso:



En mi particular opinión, considero a este manual bastante innecesario. Básicamente por… innecesario. El caso es que, una vez visto por encima, también viene bastante completo, aunque a mi parecer, y dada la simpleza del género masculino, creo que el tamaño es excesivo y se podrían haber ahorrado unas cuantas páginas, ya que sus cinco capítulos, “El hombre y su estómago”, “Cuando dicen sí, quieren decir sí”, “Porqué al hombre nunca le duele la cabeza”, “Porqué les gusta el fútbol” y “Porqué siempre piensan en lo mismo”, se podrían haber resumido con el contenido del capítulo que sirve de introducción “El hombre y su neurona”.

Por supuesto, las explicaciones de ambos manuales, serán sólo de carácter orientativo, ya que la complejidad del ser humano lleva intrínsecas demasiadas variantes como para que todas sean abarcadas. Pronto estarán ambos a la venta, el uso que haga de ambos, si es que compra alguno de ellos, será bajo su total responsabilidad…, aunque nunca sabremos quienes han sido los autores, ya que, por alguna extraña razón, han decidido permanecer en el anonimato.





23 de octubre de 2014

Odio.

El odio, guste o no guste, es un sentimiento que nos acompaña. Bastante negativo, ciertamente, pero un sentimiento al fin y al cabo.

Y todos odiamos, en mayor o menor medida, todos lo sentimos en algún momento. Y algunos, no sólo lo sienten, sino que además lo desprenden por los cuatro costados, convirtiéndose así en personajes odiosos. Por lo general, sentimos odio hacia personas conocidas, como por ejemplo, el chulito que te quitaba los ligues, el jefecillo de turno, al cartero que nunca llama dos veces, al banquero, al cartero que llama tres veces porque no le da tiempo a abrir la puerta... En definitiva, el odio se nos presenta en diferentes y múltiples versiones con personas de nuestro entorno.

Pero también sentimos odio hacia personas que ni siquiera hemos conocido ni conoceremos, personas que nos resultan anónimas porque no conocemos ni su nombre ni su paradero ni, en definitiva, absolutamente nada de ellos. De hecho, muchos de ellos son personajes de otra época. Y sí, los odiamos, no se crea que estoy diciendo tonterías. Bueno, es posible que esté diciendo tonterías, pero tan ciertas como que usted y yo respiramos. No, no aguante la respiración que eso es trampa…

Y si no, haga un pequeño ejercicio de reflexión y piense en que, por ejemplo, ¿no le resulta odioso aquél que inventó el pijama de franela? A mi sí, desde luego. Sí, lo sé, podría odiar a mi señora por usarlo, pero todo ello viene originado porque un personaje de otra época, que no tengo ni pajolera idea de quién fue, lo inventó. Y sólo puedo sentir odio hacia él. O ella, vaya usted a saber quién fue. Posiblemente fuera ella, alguna señora recatada de hace mil años, quien abriera esa puerta al antilibidinismo…

¿Y qué me dice de quien inventó el trabajo? Porque todos odiamos el trabajo, pero a quien deberíamos odiar fue a quién lo inventó. Si no fuera por él, seguiríamos todos recolectando y cazando para comer y para vestirnos. Seguramente el trabajo lo inventó alguien… que odiaba recolectar y, sobre todo, que odiaba cazar… Y detrás de él, o de ella, iría quien inventó el comercio, ya que al estar trabajando, y no tener tiempo para recolectar y cazar, había que comprar la mercancía, naciendo de esta manera el comercio. Por supuesto, con la invención del trabajo, nacieron también los vagos. Más que nada porque odiaban el trabajo… Y algunos vagos, se convirtieron en ladrones… porque odiaban el trabajo… pero amaban el dinero.

¿Lo ve?... todos odiamos algo… inventado por alguien. Y por mucho que digan que lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia, tengo muy claro que lo contrario de lo que amamos… es lo que odiamos.








 

16 de octubre de 2014

Noticias...

Esta, nuestra bien amada sociedad, no deja de generar noticias más o menos estrambóticas. Da igual que estemos en crisis o no.

Ya lo dijo Artur Más (…o menos, como usted prefiera): “No vamos a hacer referéndum, pero sí convocamos a la gente para que nos dé su opinión”… Vamos, que acabo de enterarme que un referéndum no es que la gente de su opinión, sino que debe ser algo así como un postre típico de algún país de sabe Dios dónde…

Yo pensaba convocar un referéndum, pero visto lo visto, o mejor dicho, escuchado lo escuchado, en vez de convocar dicho referéndum, les convoco para que den su opinión en forma de voto a éste humilde blog, en los premios Bitácoras 2014 en la categoría de Mejor Blog de Humor  y entretenimiento, unos premios, en los que, actualmente, este blog ocupa el puesto número 11…




No, no me mire así, yo tampoco me puedo explicar tan curioso fenómeno y he tenido que mirar la clasificación varias veces… y pellizcarme otras tantas. Aquí tiene la prueba de lo que le digo:




No pensaba convocar ningún refer…, perdón, no pensaba convocar a nadie para que diera su opinión, pero dado lo alto del puesto que ocupo en la clasificación, les agradecería enormemente que hicieran notar dicha opinión en forma de voto. Y agradecería aún más, que dicha opinión o voto, me fuera totalmente favorable.

Si ya ha votado en alguna otra ocasión, ya sabe la mecánica, pero si no es así, para votar por este humilde blog, sólo tiene que pinchar en el enlace que figura en la parte superior derecha del blog, y en la página que se abre validarse en el sistema con su cuenta de Facebook o Twitter. Si tiene Facebook y Twitter, podrá emitir un voto por cada una de ellas. Le saldrá otra página donde salen todas las categorías con las casillas para señalar la url del blog al que desea votar. Le insisto en que le agradecería enormemente que su voto me favoreciera…

Si va hasta la casilla correspondiente a la categoría “Mejor Blog de Humor y entretenimiento”, verá que ya está escrita una dirección url, que ¡caramba!, casualmente es la dirección de este humilde blog. Vaya hacia abajo en la página y pinche en la casilla que pone “Votar”… Hágalo rápido, a ser posible antes de que se arrepienta.

¿Ve? Es muy fácil y además… gratis.


 

6 de octubre de 2014

Sueños...

Yo sueño, usted sueña, el sueña…

Todo el mundo sueña. Usted, yo y su vecino. Por más que lo intente, nadie se libra, porque soñar es algo bastante inevitable, porque una vez dormidos, no somos dueños de lo que hacemos… ni de lo que soñamos. Y ni siquiera podemos elegir lo que soñamos. Uno se duerme y ¡hala!, empiezan a asomar por nuestros ojos cerrados imágenes descontroladas, a veces relacionadas entre sí, pero otras, en cambio, sin que guarden ninguna relación entre ellas. O eso creemos, porque…

A veces lo recordamos todo, a veces nada y a veces sólo parte de ellas. Quizás esas imágenes siempre estén relacionadas entre sí, pero no recordemos alguna parte de ellas, parte que es posible que hiciera de nexo, uniendo varias imágenes, pero que al no recordarlas nos hace creer que no guardan relación entre sí…

Por ejemplo: está usted soñando, dormido por supuesto, y en su sueño se ve sentado tranquilamente en su sofá leyendo el periódico. O cualquier libro, es indiferente. No digo que sea indiferente leer un libro o leer el periódico, mejor leer un libro porque leer un periódico es bastante triste, pero sí es indiferente para el ejemplo que nos ocupa. Bien, pues de repente, usted, en su sueño, pasa de estar sentado en el sofá leyendo, a estar tumbado en la tumbona de una piscina de un lujoso hotel. Desconcertante ¿verdad?

Yo tampoco entiendo porqué le llaman tumbona cuando en realidad deberían llamarle tumbadera…, tumbona es quien se tumba sobre ella. En fin, se podría pensar, que ambas situaciones no guardan relación entre sí, pero dicho pensamiento podría ser erróneo si, entre ambas escenas, hubiera otra en la que, usted, que está leyendo el periódico en el sofá (finalmente parece que no era indiferente lo que leía), lee la combinación de la primitiva y comprueba con algarabía que las apuestas de su boleto sellado coinciden plenamente… Esa es la imagen del sueño no recordada que une las dos imágenes que creíamos no guardaban relación entre sí. Es sólo un ejemplo, pero seguro que sucede así en muchas situaciones.

Pero no todo lo que soñamos se puede catalogar como sueño. O mejor dicho, debería llamarse de otra manera. Y de hecho se llama de otra manera: pesadilla. Que normalmente se suele llamar así a todo aquel sueño de carácter negativo. Y decimos “he soñado una pesadilla”, lo cual no deberíamos de hacer, porque lo que en verdad soñamos son sueños, las pesadillas… las pesadilleamos, o como quiera llamarlo, pero deberíamos empezar a practicar a conjugar dicho verbo para no crear confusiones con nuestros “sueños”.


Yo pesadilleo, tú pesadilleas, el pesadillea… y así con todos los tiempos verbales hasta pluscuamperfectarnos… juntos o individualmente, como usted quiera.




   

1 de octubre de 2014

Vacacioneando... y II.

Es posible, y sólo posible, aunque bastante improbable, que usted estuviera esperando la publicación de este post, como continuación del post anterior… Si es así, le pido disculpas por la tardanza. Si no es así, olvídese de lo que he escrito hasta ahora.

El caso es que son varias las razones por las que este post no ha visto antes la luz. No, la razón no es que haya habido un apagón. Es posible que lo hubiera, pero le aseguro que no ha tenido nada que ver, si no que las razones van más allá de un posible aumento de la obscuridad.

La principal razón, es que no se puede escribir sobre algo que no ha pasado. Sí, ya lo sé, podría inventarme un montón de tonterías, tal y como suelo hacer casi siempre, pero si voy a hablar de mis vacaciones, es conveniente hablar sobre algo que ha pasado de verdad, y no sobre fantasías que pueden hacerle creer a usted y a los demás que mis vacaciones han sido… fantásticas.

Y no es que no lo hayan sido, pero salvo el “pequeño incidente”, exitosamente solventado, relatado en el anterior post, todo transcurrió bajo la más absoluta normalidad, y evitando extenderme inútilmente, puedo resumirlo completamente en seis palabras: he vivido a cuerpo de rey… (ahora que mi señora no me oye puedo decirlo bien alto…). Vamos, más o menos lo que todos queremos en vacaciones…, estar tranquilos y sin sobresaltos, perdido por preciosos parajes, en este caso, además de preciosos, también Salmantinos.





Claro que, todo esto lo podría haber contado antes, si no fuera porque mi conexión a internet se fue al carajo. O quizás también se fuera de vacaciones, vaya usted a saber. No voy a caer en el error de criticar a Telefónica, porque al igual que sucede con Hacienda, Telefónica somos todos. Seguramente, la mitad de su plantilla también estaba de vacaciones. Deberían de contratar más chinos, estoy seguro de que funcionarían bastante mejor.

Una vez solucionado el pequeño conflicto con la conexión, y ante la falsa expectativa de que dicha conexión funcionaría mejor de lo que lo hacía con anterioridad a la avería, llego a la conclusión de que, lo que funciona peor que el gel de ducha de Torrente, es… mi maltrecho PC. Así que, ya puestos, decido darle al PC una pequeña revisión que se acaba convirtiendo en un completo formateo… Y así, una cosa llevó a la otra… y terminé modificando el blog, cosa que aunque no se lo crea, me divierte sobremanera.


El caso es que terminó el verano… y llegó Octubre. Y ya sabe, nuevo mes… nueva chica del mes.


21 de agosto de 2014

Vacacioneando...

Ahora que todo el mundo, o casi todo el mundo, está o ha estado de vacaciones, y que todo el mundo, o casi todo el mundo, cuenta sus experiencias caniculares en su blog, yo no he querido ser menos. Puede llamarme envidioso si quiere, no se lo reprocharé. Bastante tiene con aguantar lo que escribo…

Tampoco es que tenga tanto que contar, sólo llevo cuatro días de vacaciones, pero para que no se me amontonen los acontecimientos, mejor ir relatando poco a poco, porque si no esto se hace interminable.

El caso es que, circulando en mi primer día de vacaciones, al volante de mi coche/furgoneta/monovolumen (como quiera llamarlo), a una velocidad completamente adecuada al tipo de vía por la que circulaba, acontecióme que, en mi noble intento de meter la quinta velocidad, noté una cierta flojera en la palanca de cambios. No conseguí meter la quinta velocidad… ni la cuarta, ni la tercera, ni ninguna otra de las que dispone el coche/furgoneta/monovolumen. La palanca de cambios estaba más suelta que la lengua de Belén Esteban en pleno Sálvame…

Lo único que pude hacer, fue arrimarme lentamente al arcén. Bueno, realmente, además de hacer eso, también pude maldecir en arameo y otros dialectos ininteligibles, mientras movía incrédulo la palanca de cambios en todas direcciones.

Una vez detenido el vehículo en el arcén, desmontar toda la carcasa que cubre la palanca de cambios y cerciorarme de que, tal y como sospechaba desde un principio, no iba a ser capaz de arreglarlo yo solito, comencé a buscar posibles soluciones al problema.

Me dirá que tampoco es algo tan grave. Me dirá que a todo el mundo, o a casi todo el mundo le ha pasado alguna vez que se le averíe el coche en medio de una autovía, solucionando el problema fácilmente llamando a una grúa. Bien, no se lo discuto. Es más, le doy la razón. De hecho, yo, que normalmente suelo hacer lo que hace todo el mundo, es lo que hice. O lo que iba a hacer, hasta que recordé que tengo el móvil averiado y no puedo hacer llamadas. Puedo hacerlas, pero no las hago, básicamente porque nadie oye lo que digo a través de mi móvil.

Lo bueno de ir a pasar las vacaciones al pueblo de un amigo, es que siempre tendrás gente dispuesta a ayudarte. Sobre todo si ese amigo se encontraba circulando unos metros más adelante en el preciso momento en el que se produjo la avería. Y sobre todo si ese amigo tiene un móvil en perfecto estado de revista. Avisada la grúa, un problema resuelto. Acompañar al conductor de la grúa a un taller cercano, a quien ya había avisado, con el coche a cuestas y solucionar la avería era pan comido. Eso suponiendo que la avería se pudiera solucionar con una rapidez conveniente, cosa que en esos momentos un servidor desconocía.

Aún así, antes de todo eso, debía de resolver otro “problemilla”… ¿Qué hago con los tres niños, las tres bicicletas, la media docena de maletas, y las dos bolsas de víveres que llevo en el maletero? Y lo que es peor aún… ¿qué hago con los dos packs de cervezas que también llevo en el maletero? Si al menos hubiera estado cerca de casa…, pero a más de 300 Km de mi casa y a unos 100 Km de distancia de mi destino, tales interrogantes cobraban aún mayor importancia de lo que parece… Haga un esfuerzo en forma de intentar imaginarse la situación.

Pero lo dicho, no hay como viajar al pueblo de un amigo para encontrar rápidamente una solución. Solución en forma de coche de suegro para hacer trasbordo de niños, maletas y víveres al otro coche. Las tres bicicletas no entraban, pero afortunadamente las cervezas si, así que problema solucionado.

Aún todavía, tres días después, me pregunto que habría sido de mi, de los niños y de las cervezas si, en vez de ir precedido de mi amigo, me habría ido sólo de vacaciones a cualquier complejo turístico… Sí, lo sé, yo también me imagino a mi coche subido en la grúa con toda la familia dentro…





Continuará…



16 de agosto de 2014

Tráfico.

Hay ocasiones en las que uno no tiene ganas de hablar. Otras, sin embargo, sí que tenemos ganas de hablar pero no se nos ocurre absolutamente nada que decir… Claro que muchas otras veces, las más numerosas, uno se pone a hablar sin ni siquiera saber lo que está diciendo. Lo que vulgarmente se denomina “hablar por hablar”…

Y eso es lo que me pasa a mi, que empiezo por hablar de cualquier cosa y termino hablando del tráfico. Ahora que todo el mundo coge el coche para irse de vacaciones, habrá que tener cuidado con lo que se hace al volante, ya que han salido nuevas normas, cuyo incumplimiento será motivo de diferentes sanciones. Estas son las acciones que serán motivo de sanción a partir de ya:

-Tocar y/o amasar un pecho del copiloto. Soltar una mano del volante en dirección al pecho de su acompañante será motivo de sanción de 100 Euros (cien) (más o menos lo que costaría dicha acción en el mercado… de lujo). Si toca los dos pechos, la sanción sería del doble (a lo que habría que sumar el arreglo del coche), ya que debería de soltar las dos manos para llevar a cabo tal acción… (eso… o qué pedazo mano tiene usted…). Si su acompañante es un varón, no supondrá motivo de sanción…, bastante desgracia tiene usted con buscar pechos donde no los hay…

-Tocar el muslo y/o entrepierna del copiloto. Soltar una mano del volante en dirección al muslo y/o entrepierna del copiloto será motivo de sanción de 150 Euros (ciento cincuenta). Tocar los dos muslos a la vez no está tipificado como motivo sancionable, más que nada porque de un muslo no se pasa al otro muslo, si no que el GPS indica dirección norte… Si el copiloto es hombre no habrá sanción alguna, ya que siempre puede alegar que estaba buscando la palanca de cambio… o el freno de mano (eso dependerá de la erección del momento…).

-Desnudarse mientras conduce. Desprenderse de la camisa/eta, bajarse los pantalones, faldas o cualquier otra prenda que cubra su anatomía mientras conduce, será motivo de sanción de 200 Euros (doscientos). Para evitar dicha sanción deberá demostrar que su vehículo dispone del equipamiento necesario para no tener que pisar los pedales, como por ejemplo regulador de velocidad o piloto automático. O ambas cosas. Por el contrario si además de bajarse los pantalones, saca el trasero por la ventanilla, será sancionado con 250 Euros (doscientos cincuenta) si no está depilado. O sea, que vaya preparando la cartera o la maquinilla de afeitar, lo que prefiera…

 -Distraer al que conduce. El copiloto también podrá ser sancionado si no es capaz de mantener la compostura durante el transcurso del trayecto, y distrae al conductor con diferentes maniobras (con o sin volante), bien sea hablando, o sea maniobras orales, o bien con maniobras manuales… o gesticulares… o, porqué no… testiculares o genitales. La sanción será de 300 Euros (trescientos) a lo que hay que añadir la obligación de pasar la noche en el primer motel de carretera que se encuentren… para que se desfoguen en condiciones y se les quiten las ganas de hacer tonterías, todo ello en presencia de la benemérita que dará fe de que se cumple rigurosamente la sanción…

-Introducir un dedo en cualquier orificio de su cuerpo. Si durante el periodo de conducción se introduce alguno de sus veinte dedos en algún orificio de su cuerpo, o los que tenga si es que no los tiene todos, será sancionado con 150 Euros (ciento cincuenta, para los que sean de letras). Y si además, a continuación lo introduce en un segundo agujero, se le sancionará con otros 50 Euros (cincuenta), independientemente del orden en que lo haga (nariz-culo, culo-boca, nariz-nariz, e incluso boca-culo-nariz o, si es mujer, el más común vagina-boca-culo-nariz).

-Recoger a una autoestopista maciza/o. Si usted detiene su vehículo voluntariamente para recoger a un/a autoestopista que utiliza su cuerpo como reclamo, y está buena/o (o sea, siempre porque si no está buena/o para qué coño iba a parar…), será sancionado con 200 Euros (doscientos) por acoso sexual (porque se le ven las intenciones, si no para qué iba a recogerla/le…) Si la mujer/hombre es fea/o, será sancionado igualmente… por si acaso.

-Hablar por el móvil. Si usted habla por el móvil mientras conduce, o mejor dicho, si le pillan hablando por el móvil mientras conduce, será sancionado con 300 Euros (trescientos), siempre y cuando su conversación no sea importante. La importancia de la conversación será estimada por el agente que le haya pillado (más le vale que le pille un agente tipo Jorge Javier o Belén Esteban…). También quedará excluido de pagar la multa si presenta un justificante médico que le permita hablar por el móvil en cualquier circunstancia.

-Comer alimentos sólidos. Si usted come mientras conduce (sean cosas comestibles o no), será sancionado por una cantidad que oscilará entre los 50 Euros (cincuenta) y los 1.500 Euros (mil quinientos), en virtud del tipo de comestible que esté comiendo, lógicamente no es lo mismo comer unos frutos secos, que un chuletón o un bacalao al pil pil… La sanción máxima (1.500 Euros) corresponde a la ingesta de carne humana, y en dicha cantidad va incluido el canon por canibalismo…

-Jugar al escondite con los niños. Si usted juega al escondite con los niños mientras conduce, hágalo escondido, porque si le pillan será sancionado con un tiempo variable de sesiones ininterrumpidas del programa televisivo, o lo que quiera que sea: “Sálvame”. El periodo de tiempo de sesiones será a determinar, y variará en función de lo que tarde el agente en encontrarle. Le recomiendo que no se esconda en la guantera, es el primer lugar en el que miran…


En definitiva, tenga cuidado con lo que hace mientras conduce o el brazo de la ley caerá sobre usted con todas las consecuencias. 




3 de agosto de 2014

El video del Domingo.

Iniciamos Agosto con un poco de marcha proporcionada por el Rey. Un poco remasterizado, pero igual de marchoso...