A todos nos han hecho alguna vez la pregunta: “¿Qué te llevarías a una isla desierta?...”.
Sinceramente, siempre me ha parecido una pregunta de lo más absurda, porque… ¿Quién coño en su sano juicio, se iría voluntariamente a pasar el resto de sus días a una isla desierta?... A mí, esa pregunta me hizo reflexionar, o sea, flexioné dos veces. Sólo me sirvió para ganarme un ligero dolor de espalda…
Corríjanme si me equivoco, pero creo que nadie, por muy desquiciado que esté por culpa de los impuestos, se iría a una isla desierta voluntariamente. En todo caso lo haría de una manera forzosa, digamos que por un naufragio o algo por el estilo, y en ese caso, estoy seguro de que no le daría tiempo a elegir nada de nada para llevarse, se quedaría con lo puesto, y quizás con algo que se encontrara flotando por el camino… Así que es un tanto absurdo pararse a pensar qué me llevaría, pero como yo soy bastante absurdo, y llevo ya unos cuantos años escribiendo tonterías, voy a divagar un poco sobre el tema.
Lo primero que me viene a la cabeza, es una radio. Sí, no me miren así, me gusta escuchar los partidos y no soportaría estar el resto de mi vida sin enterarme de ná de ná… Pero debo desecharlo casi de inmediato. Está claro que me haría mucha compañía, pero las pilas se acaban por consumir por muy alcalinas que sean, y seguro que en una isla desierta no hay donde comprar pilas de repuesto…
¿Una mujer que esté buenísima?... Para qué. ¿Para acabar encontrándonos algún defecto mutuamente y terminar discutiendo por todo?... Por un poco de sexo no vale la pena… Eso se arregla con un poco de onanismo, que también es satisfactorio y más relajado. Total, no tenemos colchón, ni tampoco se lo podemos contar a nadie… Desechado.
También pensé que podría ser de utilidad un rollo de papel higiénico, pero eso también se termina por culpa de la regularidad, así que si finalmente vamos a tener que utilizar hojas de palmera o cualquier otro tipo de árbol o arbusto, cuanto antes nos acostumbremos a la aspereza, mejor que mejor.
¡Una navaja! Por fin algo que me sería de verdadera utilidad y además no lleva pilas. Bien utilizada, es un utensilio que nos puede sacar de muchos apuros, y llegado el caso, incluso nos serviría para cortarnos las venas si decidimos no dejárnoslas crecer.
Una sombrilla para los días de sol también podríamos pensar que nos sería útil. Pero el hecho de que la isla esté desierta, no significa que sea un desierto, y seguramente habrá arboles que le proporcionarán sombra de sobra (si es que no ha gastado ya todas las hojas para… para…, por culpa de la regularidad).
Mil quinientos metros lineales de cuerda también nos pueden ser útiles. No para colgarse no, pedazo borrico, para eso le basta con un par de metros… Pero cuando haya gastado todas las hojas de los árboles, puede fabricarse una balsa con sus troncos y la cuerda… si es que se ha llevado la navaja. O si tiene una dentadura fuerte. Aunque tampoco le servirá de mucho si no es capaz de armar una balsa sin libro de instrucciones…
Y además, si está en una isla desierta voluntariamente… ¿para qué iba a querer construir una balsa para marcharse? ¿Acaso no le gusta el menú del día de la cafetería? ¿Se aburre?... Pues oiga, no haber ido…
Pd.: Nuevo mes, nueva chica del mes...
Pd.: ¿Ya me ha votado en los Premios Bitácoras 2011? ¿No? ¿A qué espera?...