14 de noviembre de 2008

Larga vida al Rey!!

Estamos en 2008, año 31 después de Elvis, y todavía he tenido que escuchar, a alguien en la televisión, pronunciar la frase: “Elvis Presley, el Rey del Rock and Roll”. Siempre me ha llamado la atención esa frase, y me remueve las entrañas el pensar que a estas alturas, aún hay gente capaz de pronunciarla. Y no me malinterpretéis, porque quien me conoce, sabe que siempre he venerado a Elvis musicalmente hablando, pero de ninguna manera estoy de acuerdo con el título que se le otorga.


Más que nada, porque llamarle el Rey del Rock and Roll, supone, en parte, obviar el resto de los otros muchos géneros musicales, a los que pertenecían los temas interpretados por Elvis. Cualquiera que conozca, mínimamente, la carrera de Elvis, se dará cuenta de que, las canciones que interpretó pertenecientes al género del Rock and Roll, no suponen ni tan siquiera, una tercera parte de su extensa discografía. En ella, podemos encontrar multitud de discos, que no incluyen ni una sola canción de Rock and Roll. Discos con música Country, discos con música Gospel, discos con música Pop, donde no encontraremos ni una sola canción Rockera.


De hecho, es muy difícil identificar a qué estilo musical pertenece. Es un estilo propio e indefinido, como lo demuestra el hecho de que su primer single y disco de oro “That´s all rigth Mama”, fuera un éxito en tres listas diferentes simultáneamente, siendo número uno en la lista de Rythm´and Blues, lista de Country y lista de Rock and Roll. Ningún otro cantante lo había conseguido antes, ni lo conseguiría después.


Sus detractores, siempre han insistido en que otros cantantes de Rock le superaban, y yo estoy de acuerdo con ellos en ese sentido. Quizás la polivalencia musical de Elvis, hizo que no estuviera tan especializado en Rock and Roll como otros cantantes, que sí que dedicaban todos sus esfuerzos a ése género. En mi opinión, otros cantantes como Jerry Lee Lewis, Little Richard, Carl Perkins, Bill Haley, Chuck Berry, y algún otro más, se merecen ese título, tanto o más que Elvis. Quizás no tuvieran el carisma de Elvis, pero como intérpretes de Rock, creo que le superaban. De hecho, Elvis no era un intérprete sobresaliente en ningún género, pero sí un intérprete notable alto en cualquier género que interpretara.


Y ése, es sin duda, el secreto de su éxito, lo que provoca que ningún otro cantante resista la comparación con Elvis, y lo que hace que le tengamos considerado muy por encima del resto de cantantes de su época. Cualquiera de los otros cantantes, estarían perdidos en interpretaciones de otros géneros diferentes al suyo, pero Elvis no. Elvis se desenvolvía como pez en el agua en cualquier género musical de una manera notable. Los aficionados a la música Country, guardan un rinconcito para algún disco de Elvis, igual que los aficionados al Gospel, a la canción melódica y al Blues.


Por eso, su legión de fans es tan extensa, porque abarca muchos géneros musicales y tiene discos para todos los gustos. Es raro encontrar a alguien, a quien no le guste algún disco o canción de Elvis.


Por todo eso, me atrevo a afirmar, que, Elvis es sencillamente… “El Rey”.




13 de noviembre de 2008

Mi ciudad


Allí donde la desmesurada polución aspirada en pequeñas dosis, provoca altas sensaciones de felicidad.

Allí donde las fábricas son culpables del cambio climático en pequeñas hectáreas.

Un lugar donde al menos un miembro de cada familia se ganó el pan en la misma empresa.

Donde las calles, se revelan ante la lógica y el protocolo urbanístico.

Donde las palomas son casi negras o rosas, y ninguna conserva íntegramente su cuerpo ni su dignidad.

Donde la Lechera no es una marca de bollos, y Royal nunca fue una marca de postres.

Un lugar donde los carros del Simago, forman parte de la fauna acuática del río principal.Un lugar en el que para visitar el Amazonas más salvaje sólo tienes que preguntar por Pista Río.

Que tiene sus propios personajes populares y sus propias leyendas… Donde hay gente que cree que Popo y Joselito han sido alguna vez compañeros de farra.
El único sitio de España, donde la palabra Inmobiliaria, tiene un significado mucho más amplio.
El único lugar en el que parece que el cine se pasó de moda, y decidieron quemarlo o tirarlo. Una ciudad respetable, donde los curas y las monjas siempre estuvieron muy separados.

Un sitio, en el que nos gusta dar vueltas a las cosas y por eso lo llenamos todo de rotondas. Donde las fuentes nunca funcionaron. Allí donde los centros neurálgicos de reunión juvenil, se escogen por la hiper-concentración de azúcares.

Flati o Mantecón, donde lo mismo te venden un chicle, que una peluca, que el último premio planeta, que petardos ilegales.

Un lugar con tradiciones… como evitar la necesidad de pagar en el Peña´s o abusar de la bondad de Loli, siempre dispuesta a venderte un trago, sin necesidad de haber hecho la primera comunión.Una ciudad que no tiene miedo a la mutación por la contaminación ni a caminar por las vías del tren.
Donde el colesterol, no es sólo una enfermedad. Un sitio, donde llamamos a las cosas por su nombre, que si hay vinos, pues Zona de Vinos. Que si tiene el suelo rojo, pues Plaza Roja.Un lugar con color y olores propios.
Donde ni los ríos ni el cielo son azules...Mi casa..
Pd.: Ftragmento extraído no sé de dónde.... Anónimo

Momentos

Hay momentos, que se quedan grabados a fuego en nuestra memoria. Vienen a nuestra mente en forma de “flashback” de vez en cuando. Muchas veces son recuerdos de nuestra niñez, sí, esa que parece que nunca tuvimos, pero que existió, dejándonos muchos momentos inolvidables.

Entre esos momentos, están las guerras con tus hermanos, por cosas que ahora nos parecen tan simples como el mecanismo de un chupete, pero que en aquellos momentos, nos parecía haber conquistado el paraíso.
En mi casa, disputábamos a diario varias guerras, a veces con heridos y todo, por cosas tan importantes como ocupar el mejor sitio en el sofá, para ver la televisión. Que yo no sé porqué teníamos tanto afán en ocupar tan prestigioso lugar, porque una vez allí sentados, aquello se convertía en un suplicio más que en un privilegio. Porque una vez sentado allí, casi como por arte de magia, te entraban unas ganas locas de ir al baño, y claro, como la plaza no se respetaba, ya sabéis aquello del que fue a Sevilla…., pues tenías que quedarte allí quieto parao, notando como tu vejiga se inflaba cada vez más, amenazando con reventar. Después llamaban a cenar, y claro, a cenar a la carrera para volver a ser el primero, y mientras todos cenan y te ganan ventaja, tú estás en el baño echando la meada del siglo, una meada eterna, que provoca que cuando llegues a la mesa, ya estén todos terminando de cenar. Intentas salir con el plato corriendo hasta el sofá, y la cocina se convierte en un despacho de sindicalistas, gritando todos a una “eso no vale, que cene en la cocina como todos…”. Y claro, cuando has terminado de cenar, estás en el último sitio del sofá, por el que también te tienes que pelear, en éste caso con la perra, que te mira desafiante cuando intentas echarla al suelo….

Otra guerra, que por cierto aún no ha terminado, era “robar” todas las patatas posibles del plato ajeno, y juro que no era por hambre, si no por satisfacción. Puede que no me creáis, pero las patatas que les robaba a mis hermanos, sabían mucho mejor que las que había en mi plato. Claro que había que sacar la mano del plato rápidamente, ya que corrías el riesgo de que, sin previo aviso, algún tenedor furioso se te clavara repentinamente… Eso sí, la ley decía que si se caía una patata de cualquier plato, si eras rápido, la podías coger porque era huérfana…. Todavía me pregunto, porqué nunca nos robábamos las sardinas….

Pero no todo eran guerras sangrientas, había momentos en los que parecía que nos llevábamos bien y todo. Como cuando convertíamos el salón de casa en un campo de fútbol, y jugábamos dándole patadas a la cabeza de alguna de las muñecas de mi hermana, con el consiguiente enfado de nuestra madre, que era la única que se enfadaba, porque mi hermana también participaba en los partidos. Claro que ahora que lo pienso, igual mi madre se enfadaba, no porque jugáramos con las cabezas de las muñecas, si no por la cantidad de figuritas que adornaban el mueble del salón, que para lo único que sirven es para eso, para que terminaran en el suelo hechas añicos…. Y yo que pensaba que esas figuritas estaban allí puestas para que las rompiéramos nosotros….


O como cuando nos organizábamos entre todos, para, mientras uno vigilaba la retaguardia, los demás cumplían la importante misión de tirar agua desde el balcón, a los peatones que circulaban por la acera, echando pestes y mirando hacia arriba cuando teníamos la suficiente puntería… No entiendo de qué se quejaban, si actuábamos de buena fe, intentando refrescarlos….


La infancia no es lo mismo sin hermanos para “pelearse”, y en mi casa, en ese sentido, andamos sobrados. Momentos para recordar……

8 de noviembre de 2008

Misterios

Hay situaciones y momentos cotidianos de la vida, que no tienen una explicación razonable, al menos, no para mentes inferiores, entre las que me incluyo… He aquí algunos ejemplos de esas situaciones, en las que todos nos vemos envueltos, de las que no hay manera de desenvolverse sin salir mal parado, y para las que no encontramos una explicación mínimamente lógica….

El agua que bebemos en nuestras casas, no tiene el mismo sabor si lo bebemos en el grifo de la cocina, que si lo bebemos en el grifo del lavabo del baño… ¿por qué sucede esto, si viene del mismo sitio, y ambos grifos están separados por escasos metros? ¿Será que se recicla el agua de la taza?

Cuando el mando de la tele se queda sin pilas, apretamos más fuerte los botones y estiramos el brazo para que el mando esté más cerca del televisor ¿Acaso queremos estrujar las pilas para exprimirlas como si fueran un tubo de pasta de dientes?

Inmediatamente después de, por decirlo finamente, tirarnos un pedo, giramos la cabeza instintivamente … ¿Acaso no nos hemos dado cuenta de que hemos sido nosotros? ¿Acaso no sabemos ya que huele mal?

Cuando uno tiene un apretón (de los de verdad), siempre llega un cliente con ganas de contarte su vida en un monólogo de cuarto de hora… ¿Acaso estaba espiando a nuestros intestinos? ¿Tienen los clientes poderes sensoriales ocultos, capaces de detectar a distancia el movimiento tectónico de nuestros intestinos?

Cuando el ascensor tarda en llegar y tenemos prisa, apretamos el botón insistentemente, ¿Acaso creemos que por darle al botón va a ir más deprisa? ¿Creemos que se ha dormido en el quinto? ¿O en el sexto?

Cuando hablamos con un extranjero, tendemos a elevar el volumen de nuestras palabras, ¿Acaso creemos que su idioma es el gritéscaní?

Cuando vamos en el coche y estamos buscando aparcamiento, bajamos el volumen de la radio… ¿Intentamos de esta manera, llegar a hurtadillas para que no nos roben el sitio para aparcar? ¿O es que esperamos poder oír así los aplausos de los peatones por haber aparcado bien?

Cuando vamos a la delegación de Hacienda, vayamos a lo que vayamos, y digamos lo que digamos, siempre nos equivocamos de sección… ¿Quién dijo que hacienda somos todos? Entonces… ¿porqué nos mandan de una ventanilla a otra como si oliéramos mal?

Científicos de todo el mundo, investigan acerca de estas situaciones y otras muchas parecidas, intentando encontrar una explicación a tanta gilipollez absurda.

Quizás la única razón de tanta estupidez, sea que va adherido a nuestros genes, convirtiéndonos en esclavos de una señora llamada Estupidez, la cual nos tiene a pan y agua desde hace algunos miles de años, y de la que no podremos escapar porque sus grilletes y los muros de su prisión, son tan fuertes y altos, que ninguna mente iluminada podrá superar….

29 de octubre de 2008

¿El fin del Mundo?

Mucho se ha hablado y se habla del dichoso fin del mundo, y sólo hay una cosa clara en la que todo el mundo coincide, y es que, sea cuando sea, está claro que será el último día…. Porque desde luego que es un poco impuntual y ya llega con retraso, porque según muchos, el fin del mundo iba a ser en el año 2000. Al menos eso decían algunos allá por los ochenta, cuando parecía que cambiar de milenio nos iba a dejar a todos con un palmo de narices y muchas cosas por hacer. Pero el caso es que no llegó y seguimos con dicha incógnita a cuestas.

Y si son muchas las hipótesis sobre qué día llegará, no son menos las que se barajan acerca de cómo será… Que si chocaremos con algún asteroide, que si nos fulminará alguna banda de extraterrestres, que si una caída de la bolsa provocará una crisis nerviosa de todo el planeta, que si se apagará el sol por culpa de una caída de tensión eléctrica….

Cada cual tiene su teoría y no me voy a dedicar a discutirlas todas, porque llenaría demasiadas páginas. Lo que si me atrevería a afirmar, es que no estaremos allí para verlo, porque creo que dicho final, llegará cuando no quede ni rastro de todo aquello que tenga que ver con la vida humana. El mundo ya existía antes de que apareciéramos los humanos, y después de dejarnos vivir en él durante unos cuantos miles de años, se ha dado cuenta de que somos unos autenticos ocupas y ya no le gusta demasiado nuestra compañía.

Y no me extraña que se haya cansado de nosotros. Nos hemos metido tanto en nuestro papel de ocupas destructivos, que estamos cambiando demasiado la decoración original del mundo que habitamos. Cada vez queda menos mundo por destruir, y éste grita en rebeldía para que cesemos en nuestras continuas invenciones para crear un “mundo mejor”.

Continuamente, nos está mandando mensajes para que le dejemos en paz, dejemos de ser unos ocupas y nos vayamos con viento fresco por el mismo lugar por el que llegamos…., y no me refiero a que volvamos a vivir en las ramas de los árboles, más que nada, porque ya no hay suficientes para todos. Además, el mundo no nos permitiría ocupar los pocos árboles que quedan, echando de ellos a otros animales, que sí que han sabido conservar su mundo.

Por eso se rebela contra nosotros en forma de huracanes, tornados, terremotos, inundaciones y otras lindezas por el estilo. Mientras los hombres nos alarmamos e intentamos buscar el origen de tanta catástrofe, el mundo se ríe a nuestras espaldas sabiendo que en cada batalla que provoca, elimina un montón de vidas de esos ocupas que tanto le molestan.

Y como todo depredador que se precie, ha empezado por atacar a los ejemplares más débiles de la manada, los más fáciles de aniquilar, en nuestro caso, los más pobres, los que viven en peores condiciones de vida, y en lugares más accesibles para sus trampas mortales. Los que viven en casas de derribo fácil y en terrenos de rápida destrucción…. Y el resto, nos creemos a salvo por estar mejor ubicados, pero el mundo, el que creemos “nuestro mundo”, se va haciendo poco a poco más fuerte, y de seguro que ya tiene planes en marcha para atacar al resto de la manada.

Es cuestión de tiempo, que sus planes se hagan realidad, y pueda, al fin, vivir libre de los ocupas….

La Benemérita


Lo que son las cosas… Cuando uno va circulando por la carretera, en mi caso en coche, y ve en el arcén, a esos señores uniformados todo de verde, instintivamente levanta el pie del acelerador. Es algo tan mecánico, como el hecho de pisar el embrague para cambiar de velocidad. Ellos están ahí, quietos, inmóviles vigilando el tránsito de vehículos, esperando a la caza de algún incauto que se salte las normas a la torera. Y uno se queda con el pensamiento erróneo, de que, por encima de todo lo demás, están velando por la seguridad ciudadana.


No hace mucho, uno de estos hombrecitos de verde, me hizo detenerme en el arcén. Con gesto serio, y una educación desmedida (siempre me ha jodido bastante que me llamen de Usted…), me invita a que me baje del vehículo para soplar más cómodamente, a través de la boquilla de ese aparatito que indica si hemos “soplado” con anterioridad y en qué medida hemos “soplado”. Y hala…. A soplar se ha dicho. No sé si lo hacen a propósito, pero el dichoso aparatito, cada vez tarda más en pitar. Me quedo sin aire a mitad de camino, así que la prueba no es válida. Con un gesto tan serio como puede, me indica que suelte el aire más despacio, y que no pare hasta que pite… Y pienso: “a ti me gustaría verte soplar, que con lo esmirriado que estás debes tener menos pulmones que un pez”. Así que soplo todo lo despacio que puedo, y cuando estaba a punto de echar el hígado, suena el pitido. El agente toma el aparatito, lo mira, me mira, y con un gesto ahora aún más serio, me indica que continúe. Ni siquiera me muestra una pequeña sonrisa, ni tampoco parece contento con que yo haya superado con nota el examen de flauta. Cualquiera se iría de allí, con la idea de que el tío se ha mosqueado porque yo haya dado 0.00 en el aparatito de marras.


Días después, el examen le toca realizarlo a un compañero mío, con la mala fortuna, de que él, sí que había “soplado” antes de soplar en el aparatito. Las consecuencias fueron las lógicas, un mes sin carnet y 600 euros de receta. Después de llevar a cabo la denuncia, y ante la estupefacción de mi compañero, el agente le ordenó que siguiera su camino.


Corregidme si me equivoco, pero si el motivo de la multa era que no estaba en condiciones de conducir por haber “soplao”…. ¿porqué coño le manda seguir? O mejor dicho, si no representa un peligro para la seguridad vial… ¿porqué le multa? Quizás le multó por no hacer sonar la flauta, o quizás mi inteligencia no alcanza a entender los verdaderos motivos por los que fue multado. Cualquier mal pensado, pensaría que el único objetivo de tales controles, son recaudatorios y no el de velar por la seguridad vial.


Yo que soy muy bien pensado, quiero creer que cuando superé el control, el agente no me sonrió porque era un amargado, y no porque no pudiera vaciarme el bolsillo vía multazo. Será cuestión de pensar en verde, quizás así pueda llegar a entender su manera de actuar....

18 de octubre de 2008

Métodos para adelgazar...

Para todos aquellos, cuyo deseo es perder algunos kilos (muchos en algunos casos), y que están hartos de seguir un estricto régimen, que lo único que consigue es incrementar el hambre por la falta de comida en sus vidas, he aquí unas sencillas normas, con las que seguro que conseguiréis dicho objetivo.

-Correr 42 km todos los días, los corredores de maratón lo hacen y están todos como palillos.
-Cuando veas un solomillo, mirar para otro lado…, pero antes de comértelo so desgraciao!!!
-Hacer una lista con todos los pagos que tienes pendientes…, los sudores que te entrarán serán tan efectivos como ir durante una semana a la sauna…
-Practicar el Kamasutra…, aún no he visto ningún actor ni actriz porno con exceso de peso…
-Dejar de comer…, a Gandhi también le funcionó…
-Comprarte toda la ropa dos tallas más pequeñas, dejarás de comer con tal de no ir desnudo por la calle…
-Ir a restaurantes vegetarianos, cuando veas el menú se te quitará el hambre…
-Comprarse una bicicleta, harás ejercicio cada vez que la guardes en el coche…
-Intenta preparar cualquier receta de Arguiñano, cuando veas que no te sale igual que a él, decidirás practicar el ayuno…
Posiblemente, haya unos cuantos métodos más…., habrá nuevas entregas a medida que avance la investigación…

13 de octubre de 2008

Hogar, dulce hogar...

Todos sabemos lo que es un Hogar, así con mayúsculas. El Hogar que crearon nuestros padres, y donde nos hemos criado, junto a ellos y a nuestros hermanos. Después lo abandonamos para crear nuestro propio hogar, buscando una vivienda donde criar a nuestros hijos y hacer nuestra vida familiar.


Invertimos en ello, prácticamente todo lo que ganamos y todo nuestro tiempo. Y lo creamos de acuerdo a nuestros gustos y necesidades. En muchas ocasiones, lo que no podemos decidir, es el lugar donde se ubicará, ya que eso, normalmente, lo elige el constructor. La ubicación viene ya estipulada en el contrato, y es inamovible.

Son muy pocos quienes pueden elegir su dirección postal, y la mayoría, sobre todo por motivos financieros, tiene que acogerse a lo que su economía le permite. Bien sea una vivienda nueva, o bien de segunda mano, tienen que buscar aquella que se amolde a sus posibilidades, y en la mayoría de los casos, acaban viviendo un poco lejos de donde ellos desearían.


Pero después de haber hecho un gran esfuerzo por conseguir ese hogar, el esfuerzo de adecentarlo para vivir en el, en la mayoría de los casos sin lujos, pero si con todas las comodidades que nos son posibles conseguir, y después de luchar mes a mes con el enemigo llamado hipoteca, de la que no se salvan ni las mejores familias, oyes noticias lejanas de nuevas leyes, que te hacen pensar seriamente si todo ese esfuerzo ha merecido la pena.

Me estoy refiriendo a la ley…. caray¡¡¡ ni siquiera sé cómo se llama (Llamarme inculto si queréis, pero en realidad lo que pasa es que hoy estoy un poco vago para buscarlo en internet), hablo de esa ley que dice que te pueden tirar la casa y ponerte de patitas en la calle, simplemente, porque tu casa estropea el paisaje, porque está muy cerca de las olas, o por cualquier otra gilipollez que se les ocurra….

Lo peor de todo es, por lo que se ve, que las únicas viviendas que estropean el paisaje costero, son aquellas que pertenecen a gente humilde, gente obrera que lucha por llegar a fin de mes y que muchos de ellos no llegan siquiera a llamarse mileuristas… Pero seguirán en su sitio muchas casas de gente adinerada, y que ofenden a la vista, no porque estropeen el paisaje, si no por su ostentación y lujo…., en fin, me callo antes de que salga mi vena proletaria….

Después, supongo que darán una indemnización, si es que la dan, tan pequeña que no te servirá nada más que para hacer vida de caracol, es decir, comprarte una autocaravana, eso sí, pidiendo una nueva hipoteca, y rodando de parking en parking para dormir….

Sí, ya sé que el 95 por ciento de la población del país, vive a más de cien metros del mar…., pero ¿cómo podemos estar seguros de que no sacarán otras leyes igual de absurdas que sí que tengan entre sus prohibiciones algo que nos afecte?

Pensarlo bien, porque quizás dentro de unos años, sea nuestro hogar quien sea objeto de derrumbe sin que tengamos la posibilidad de decir ni ¡ay!.

Oda al trabajo...

No estaría tranquilo
Si no tuviera trabajo,
Estaría siempre en vilo,
E iría cuesta abajo.

Pero dios mio, que he dicho
De qué estoy hablando....
Me habrá picado un bicho?
O estaré delirando....

Porque dicen que es fundamental
Tener una ocupación,
Pero que a nadie le siente mal,
Prefiero buscar otra opción

Trabajar por trabajar
Es tontería
Mejor vaguear
Para disfrutar el dia

Y vivir trabajando
Para ser mileurista
Me está estresando
Y me hará ir al dentista

Porque por complacer a clientes
Y servirlos con esmero
Me estoy dejando los dientes
Y eso no se paga con dinero

Además se les ve el plumero
Que te dan su sonrisa......
Te escatiman el dinero
Y se van a toda prisa.

Por eso mejor no amargarse
Vivir lo mejor que uno pueda
Intentar no ahogarse
Y seguir nuestra propia rueda

Así que amigo Trabajo......
Si te digo la verdad,
Voy a cancelar tu amistad
Porque me importa un carajo.

26 de septiembre de 2008

Cuestión de tamaño

Ande o no ande, caballo grande.

La frasecita, tiene miga, y representa lo que la mayoría de la gente piensa acerca del tamaño, cuanto más grande mejor. Sin embargo, últimamente la mentalidad está cambiando y casi todas las cosas, deseamos que sean lo más pequeñas posibles.

Fijaros que, bien sea por espacio, o por comodidad, el caso es que la mayoría de los objetos, se intentan fabricar con el tamaño más reducido posible. Cámaras de fotos, móviles, y todo aquello que sea susceptible de guardar en los bolsillos dentro del pantalón, tiende cada vez a ser más pequeño.

Pero…. ¿ Y lo que ya está dentro del pantalón? Si, ese miembro viril del macho ibérico que oscila entre nuestras piernas. Por alguna extraña razón, de eso se sigue diciendo que cuanto más grande mejor…

Aunque yo discrepo de esa opinión, y me guío por el principio de que cuando algo se usa poco, mejor que sea pequeño, menos abulta y menos molesta. Y razonando un poco el tema, sólo un poco, vemos que la actividad para la cual se requiere realmente que dicho órgano sea más o menos grande, la practicamos sólo una vez al dia…., bueno vale, una vez cada tres días…., venga… que si, una vez a la semana en la mayoría de los casos. ¿Pero y el resto del tiempo? Lo llevamos ahí colgando, sin pena ni gloria, haciendo bulto y molestando inútilmente. Deberían de ser como las puertas correderas esas, que se meten dentro del tabique para ganar espacio…
Además siempre quedaría mejor el comentario cariñoso de alguna fémina al vérnosla, del tipo: “ay miralá que cuca y que graciosa ella”…, que no del tipo: “Tú, so animal, apunta con eso a otra parte que me vas a estirpar las amígdalas vía uterina…”.

En eso también nos gana el género femenino. Ellas están mejor preparadas y lo llevan para adentro, sin que les estorbe lo más mínimo, e incluso, son tan previsoras, que tienen hueco para guardar en su interior nuestro colgajo…, cuando es requerido.

Otro apéndice, que yo personalmente me alegraría de tener más pequeño, son las orejas, por que estoy seguro de que podría oír igual aunque fueran más pequeñas, y lo único para lo que me sirven, es para que me tiren de ellas cuando cumplo años y para que me hagan daño los auriculares…, claro que algún día, cuando las done a la ciencia, servirán para que los científicos no necesiten ampliar la imagen de una de ellas en el monitor, para poder apreciar bien todos los detalles interiores….

Así que yo digo: “Ande o no ande, mejor que no sea grande”.

23 de septiembre de 2008

Blanca y Radiante

Llevabas tiempo buscándola intranquilo.
Necesitabas encontrarla para darle sentido a tu existencia.
Buscaste por todos los rincones hasta que la encontraste.
Ella estaba en aquel rincón, quieta, completamente inmóvil, como si llevara allí toda la vida esperándote, blanca y radiante.
Inevitablemente empiezas a sentir un hormigueo por todo el cuerpo acompañado de un ligero sudor…
Sientes como algo empieza a crecer en tu interior, unos dicen que son mariposas volando en tu estómago y tú te ríes bobamente sin saber porqué… Necesitas obedecer al impulso de acercarte a ella, y después de asegurarte de que nadie se acerca antes que tú, caminas con paso firme mientras la miras fijamente.
Ella se siente observada por tu mirada, está inmóvil esperándote con una sonrisa de oreja a oreja…, Llegas a su lado, no hacen falta las palabras.
Sientes como tu piel se adhiere a su cuerpo en un acoplamiento perfecto.
Tras los preliminares, se agita tu respiración y el sudor brota de tu cuerpo por el esfuerzo.
Todo es muy rápido, y disfrutando el placer del momento, sueltas todo lo que llevas dentro, quedando tan relajado que pierdes la noción del tiempo… Cuando vuelves a la realidad, acomodas tus ropas dedicándole una amplia sonrisa a tu compañera.

Entonces tiras de la cadena y bajas la tapa.



Moraleja: Ni todo lo blanco por fuera, es limpio por dentro; ni todo lo limpio por fuera, es blanco por dentro

8 de septiembre de 2008

Un libro, dos libros, tres libros....

Cómo pasa el tiempo....

Parece que fue ayer, cuando mis nenes venían al mundo, y casi sin darnos cuenta, ésta semana, a sus tres años y medio, van a empezar al cole.

Y estoy lleno de ilusión, porque van a entrar por la puerta grande. Son tan inteligentes, que sus maestros no les van a obligar a perder el tiempo haciendo figuritas de plastilina, ni a aprender a leer o a escribir, no. Mis nenes empiezan a lo bestia, casi casi, en medio de una carrera. ´

Me diréis que soy muy optimista, pero es que no es para menos...., y comparando mis inicios escolares con los suyos, salgo perdiendo claramente. Cuando yo empecé a ir al colegio en preescolar, iba con las manos vacías. Aprendíamos toda la clase a leer, usando la misma cartilla monotemática..., aquella que decía: la “p” con la “a”... “pa”, “mi mamá me mima”, y otras frases parecidas, que sentaron la base de nuestros estudios. Y viendo hasta dónde he llegado yo, con tan escasos medios, ya me estoy imaginando dónde van a llegar mis nenes..., seguramente a Ingeniería Cósmica Universal, eso como mínimo.

Esos son los planes, que ha hecho el Ministerio de Educación, para mis hijos. Y para ello les ha ideado un plan de estudio, y les ha dotado, o mejor dicho, nos ha instado a sus padres, a dotarles de un material escolar, adecuado a sus tres años y medio. Es decir, 11 libros, si habéis leído bien, ONCE LIBROS, para que sepan aprovechar todas sus virtudes y mejorarlas en los próximos 9 meses, y no pierdan el tiempo en aprender a leer y escribir, si no que, ya que se ponen, pues que vayan preparando la tesis o el proyecto de su carrera. Ahora veo porqué le llaman “Carrera”, con tanto libro, para que les de tiempo en un año, van a tener que aprenderlo todo a la carrera...., exactamente 1.22 libros al mes....

Sólo me queda, agradecer al Ministerio de Educación, que nos esté dándo, la posibilidad de que mis hijos tengan una enseñanza como Dios manda, con tan magnífico material escolar, y decirles, que no se preocupen, que ya meteré todas las horas extras que sean necesarias para pagarlos....

Lo único que espero, es que la cantidad de libros a comprar, no aumente proporcionalmente con los años, porque entonces voy a tener que meter más horas extras que un ascensor....