8 de marzo de 2011

Personaje a exámen.

Capítulo 10. Napoleón Bonaparte.


Personaje bélico donde los haya, hizo de la guerra un arte al que se dedicó en cuerpo y alma, acumulando conquista tras conquista… hasta que le pararon los pies. Las malas lenguas dicen que se cayó del poni…

Fuente de inspiración para muchos que terminan en hospitales psiquiátricos, Napoleón fue francés por casualidad, por destino, o vaya usted a saber porqué, pero anecdóticamente, para que Napoleón naciera en territorio francés, los mandamases de Francia tuvieron que comprar la isla de Córcega a los italianos un año antes (lo cual me da que pensar que los franceses eran adivinos, o contaban con algún Rapel de la época en la corte). Sabían que sería alguien importante cuando creciera y no escatimaron en gastos para que fuera compatriota suyo. Años más tarde, se dieron cuenta de que fue alguien importante a pesar de no crecer demasiado…

Allí, en Córcega, había una pequeña localidad, de la cual lo único que se sabe es que era buena (la parte), y que dio origen al apellido de nuestro personaje, y en la que vivió los primeros años de su vida odiando a muerte a los franceses por el sometimiento ejercido sobre su pueblo. Pero a la tierna edad de 10 años, su padre le envió junto a su hermano José (también de una buena parte, de ahí que fueran hermanos), para que probaran fortuna en el arte de la guerra. El buen acogimiento que le dispensaron, y las enseñanzas proporcionadas cambiaron los intereses de Napoleón y borraron de un plumazo el odio que había alimentado durante años (por el interés te quiero Andrés…).

Fue allí, en Francia, donde tras ganar más batallas que cualquier americano, le entraron a Napoleón verdaderos aires de grandeza. Pero sólo aires, porque siguió sin crecer y se estancó en poco más de metro y medio para el resto de su vida, y aunque para él no supuso ningún obstáculo, cuando fue nombrado emperador, a la corte le supuso un enorme despilfarro, debiendo acondicionar toda la decoración y muebles de palacio para adecuarlo a su tamaño y convertirlo en el palacio de Pin y Pon (daba muy mala imagen verlo sentado en cualquier silla con los pies colgando…).

De todas formas, su reducido tamaño no le impidió casarse, y aunque no encontró a nadie de su talla, consiguió enamorar a la amante de un tal Barras, llamada Josefina, y se casó con ella. Aunque el carácter interesado de nuestro personaje, que únicamente buscaba descendencia, le llevó a cambiarla por otra mujer más fértil que sí le proporcionó un Vástago, al que llamó, ¡cómo no! Napoleón II (típico en la época).

Su experiencia en el campo de batalla, le llevó a ser una persona altamente desconfiada. Tanto era así, que agarraba fuertemente su cartera, y no sacaba la mano de la chaqueta ni para posar para los pintores que le inmortalizaron en cuadros que aún hoy en día adornan numerosos museos. A pesar de todo, le robaron el poder, le robaron a su mujer e hijo, le robaron el poni, e incluso… le robaron la cartera.

En definitiva, otro conquistador, que como muchos otros terminó conquistado, exiliado, robado, envenenado…muchas otras cosas que terminan en “ado”… , y finalmente sepultado.

Podría contar muchas más cosas sobre Napoleón, pero eso… es otra historia.



20 comentarios:

  1. ¡¡¡ E inventor del cabestrillo!!! :p

    ;)

    Besos!

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  2. Hola, Elvis, llegué hasta aquí a través de otro blog amigo, realmente me gustó mucho, voy a quedarme como seguidor.
    Algunos pueden quejarse de que utilizo un discurso parecido, pero, con sinceridad, cuando estoy de recorrida de blogs, se me hace difícil inventar una presentación personal para cada uno. Te aseguro que leo cada uno de los blogs a los que entro, queda a tu criterio considerar si es cierto o no.
    Sea como fuere, si tienes ganas, te invito a pasar por mi espacio.
    Un saludo desde Argentina.
    Humberto.

    www.humbertodib.blogspot.com

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  3. Qué lección de historia magistral.. je je. Todo un personaje el Sr. Napoleón... Hitler tendría que haber aprendido de él y no haber ido a por los rusos a su terreno de juego siglos después.

    Un abrazo.

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  4. Napoleón Bonaparte, durante sus batallas, siempre usaba una camisa de color rojo. Para él era importante, ya que si era herido con su camisa roja no se notaría su sangre y sus soldados no se preocuparían y no dejarían de luchar. Toda una prueba de honor y valor.
    .
    Doscientos años mas tarde, Zapatero usa siempre un pantalón marrón...

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  5. Divertido y curioso tu blog, tienes un seguidor mas en google friends y tu ojala me siguiera en mi retina, jeje

    Si te apete
    http://dalecalor.blogspot.com

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  6. Una bonita forma de contar la historia. curioso este napoleon.

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  7. """Hola
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  8. ¿El palacio de pin y pon?....¡me parto!.

    ¿Sabes?, si a los niños les contaran la Historia así se la sabrían de memoria. Eres un crack!!

    besos

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  9. Una buena reseña de la vida de este emperador.
    Una pregunta:
    Es verdad que los franceses no quieren mucho a los españoles porque cuando en una guerra los españoles capturaban en los capturaban y los hacían prisioneros, luego se los cambiaban por cerdos?
    Esta historia, verdadera o no, siempre la decía mi abuela que era gallega.
    Abrazo!

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  10. Blogboreta, creo que tenía un cursillo de enfermeria rápida, aunque nadie de la época lo ha confirmado...
    Besos.


    Humberto, bienvenido a mi casa, ponte cómodo.
    Un saludo.


    Fer, ya sabemos que la estupidez humana nos lleva a tropezar dos veces en la misma piedra..., es irremediable.
    Un abrazo.


    Julio, jajajaja ese es un pequeño detalle que pone a cada uno en su sitio.
    Un abrazo.


    Dale calor, bienvenido, ponte cómodo y disfruta.
    Un saludo.

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  11. Alcudia, más que una bonita forma es una forma curiosa y particular jajajaja.
    Saludos.


    Nicol, seguro que eso funciona?


    El guardian, ¿estás segura de que aprenderían algo? Lo que es seguro es que no se lo tomarían demasiado en serio jajaja. Gracias por el elogio.
    Besos.


    Carugo, no sé si esa historia es cierta, lo que si es cierto es que nunca nos hemos llevado bien con los franceses. Es una rivalidad que existe desde que nos invadieron. Ahora mismo ýo podría ser francés si la historia hubiera sido diferente, pero a Napoleón se le pasó un pequeño detalle por alto: a los españoles no nos gana nadie bebiendo vino...
    Un abrazo.

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  12. Bueno, pero aquí le salió el tiro por la culata, por mucho que se empeñó en conquistarnos. Me he reido un rato. Muchos saludos.

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  13. Hala, y se quedó sin poni!! Con lo monos que son. Cómo me ilustras, chico!

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  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  16. No sé si lo habrá dicho algún comentarista anterior, pero además de todo esto que has puesto.... ¡¡¡la tenía muy muy corta¡¡¡
    Y menos mal eh?? porque con el tamaño del resto del cuerpo, si llega a tener un pollón, le hubiera pasado la vida intentando mantener el equilibrio....

    Besos, Elvis

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  17. Los borrones son míos, que se ha triplicado el comentario...

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  18. Victoria Eugenia, si, de aquí se llevó una buena cornada...
    Saludos y bienvenida a mi casa.


    Loquediga, pero para mi que no se lo robaron, creo que se escapó él sólo, no soportaba llevarle encima.
    Besos.


    Novicia, pues eso no lo he comprobado, ni ganas que tengo de confirmarlo, te lo aseguro..., pero bueno, para lo que la usaba... hacía la guerra en lugar del amor...
    Besos.

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  19. elvis me encanta cuando divagas sobre personajes historicos. es lo tuyo. beso

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  20. A.R.N., Gracias, me alegra que le guste. Efectivamente divagar es lo mío, que es más fácil que pensar y se parece más a vaguear jajaja.
    Besos.

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Uy lo que han dicho...