27 de diciembre de 2010

Es Navidad!!

Por si no se ha enterado aún, ya estamos inmersos en plena Navidad. No se preocupe, siempre hay algún despistado que se entera demasiado tarde. Afortunadamente ya estoy yo aquí presto a recordárselo para que no quede en mal lugar.

Es la Navidad una época del año,… de un año,… vamos, de cualquier año, que curiosamente suele terminar el mismo día, es decir, el último, cosa que no podemos decir de su comienzo, porque… lo que ya no sé decir es cuándo comienza. Y eso es algo que no sucede con ninguna otra festividad, lo cual es un poco cruel. A mi me gustaría que pasara lo mismo con las fiestas de mi pueblo, pero… me tengo que aguantar y esperar al día señalado.

Pero la Navidad no. Es una época tan bonita y nos gusta tanto, que cada año la iniciamos antes. Por eso mucha gente ni siquiera se entera de que ya han empezado de verdad. Te levantas un día y dices: “Ah! Pero si ya es Navidad de verdad…”. Sales de casa y paras en el estanco a comprar tabaco, y por primera vez hablas con el estanquero y le dices: “Feliz Navidad”, y el te responde con una sonrisa, y como si le cayeras bien: “Igualmente”. ¿Y al día siguiente? ¿Te repites? No. ¿Y él? Tampoco. La relación vuelve a ser la misma de todo el año, es decir, nula.

Seguramente este hecho, le deje una sensación extraña. Incluso es posible que su felicitación sea sincera y todo, pero seguramente, en su cabeza se instale una duda: felicitar a todo el mundo y parecer hipócrita, o no felicitar a nadie y parecer un borde antipático, o lo que es peor, que le acusen de no tener espíritu navideño… Qué quiere que le diga, no hay solución y haga lo que haga quedará mal. Y si ha pensado, aunque sólo sea por un momento, en felicitar a unos sí y a otros no, ya puede desechar tal idea, porque entonces siempre habrá quien le reproche que ha felicitado a fulanito y menganito, y en cambio a él no… Qué se le va a hacer, los humanos somos así… y además en ésta época los sentimientos se multiplican por mil, o por dos mil en casos de personas demasiado apasionadas…

Como todas las navidades, se habrá hecho varias promesas a usted mismo. No lo niegue, confiese. Me lo imaginaba. La más común es la promesa de hacer las compras navideñas con antelación y…, claro, claro, no se preocupe, a mi también me ha pasado otra vez. Me veo nuevamente y como todos los años el último día a la carrera, en modo “El gran despilfarro”, haciendo cola en todas partes para pagar, y sufriendo por no encontrar todos los regalos pensados de antemano, y que al final son sustituidos improvisadamente por otros que no tienen nada que ver con los primeros. Pero como nos sacan del apuro… no tiene ninguna importancia que su suegra no fume, seguro que una buena pipa le gustará, …o que a su mujer no le guste el fútbol, estará encantada con el balón del último mundial… y ¡caray!, qué bonita es la Navidad…


Yo para el próximo año, haré otro tipo de promesa. Prometo que el día 2 de Enero dejaré de fumar…, el resto de días no sé qué pasará… Usted también debería hacer la misma promesa. Así al menos, el año que viene, no tendrá que felicitar al estanquero si no lo desea…

 

24 de diciembre de 2010

Corto y cambio...

Quiero aprovechar la oportunidad que me brinda este humilde espacio, para desearles a todos una feliz Navidad, a todos, incluídos aquellos que, por la causa que sea, no la celebran.

Y ya puestos, les dejo aquí uno de mis villancicos favoritos, el que pongo todos los años porque...., bueno, yo qué se, me gusta este villancico. En su día cantado por Bing Crosby y tambien versionado por Frank Sinatra y Michael Boublé. Pero qué quieren que les diga, me gusta más esta versión de Jessica Simpson...y no me pregunten porqué...

Lo dicho:  Feliz Navidad!!




7 de diciembre de 2010

7 de Diciembre.

La historia, nuestra historia, siempre distinguirá a determinados personajes, que por sus logros y aportaciones a la humanidad lo merezcan. Otros, pasaremos por ella sin pena ni gloria, al menos para aquellos que no formen parte de nuestro círculo más cercano. Por lo tanto, hay personas reconocidas y/o admiradas por todos, otras anónimas para todo el mundo, y otras incluso repudiadas por sus deméritos por el resto.

Pues algo parecido pasa con los días. O mejor dicho, con las fechas. Sí, esas fechas que están ordenadas en el calendario para recordarnos en qué día estamos. Unas, las importantes, están señaladas en rojo y son más o menos esperadas por todo el mundo para disfrutarlas como se merecen. Otras pasan sin ser recordadas, y aunque particularmente puedan significar algo para alguien en concreto, para el público en general no pasan de ser simples fechas laborables que no son recordadas ni esperadas por ningún motivo especial.

Pero hay otras, que pasan a ser directamente repudiadas, al menos por una gran parte de la sociedad. Y hoy es una de esas fechas. Al menos en nuestro país, figura en el calendario atravesada entre dos fechas marcadas en rojo, y lo que para unos (los que hacen puente),es un día más de fiesta, para otros (entre los que me incluyo) es una fecha jodienda en la que ir a trabajar entre dos días festivos…


Intento imaginarme, qué pensamientos tendría el 7 de Diciembre en caso de que tuviera sentimientos. Seguramente se sentiría desdichado por su mala estampa, y se creerá despreciado por todos por ser un día “puñetero”. Seguramente también, sentirá envidia hacia los días marcados en rojo e incluso hacia el resto de días laborables. Debe de ser muy triste sentirse una fecha así, pero…

Podría ser peor, y si no que se lo pregunten al 29 de febrero, que sólo aparece en el calendario cada cuatro años para que hagan bromas sobre él…


 

5 de diciembre de 2010

El Manual. y III.

Sintiendo mucho el retraso acumulado, aquí les dejo la continuación del manual uzbeko para entender a las mujeres. El caso es que el bueno de Higor ha estado muy ocupado en yo qué sé que asuntos legales y no ha podido traducirlo antes. Espero que les sirva para algo.



Capítulo 6. Tenga en cuenta que, a diferencia del hombre, la mujer es capaz de hacer dos cosas a la vez con total éxito, así que puede hablarla aunque esté ocupada realizando cualquier tarea. Ella le escuchará y seguirá la conversación sin ninguna dificultad. Es más, ella espera que lo haga, y si no lo hace, creerá que no tiene nada que hablar con ella. Sé que ello representa un terrible esfuerzo para usted, pero tiene que intentarlo, aunque ello signifique que tenga que dejar de hacer lo que sea que esté haciendo para poder seguir la conversación (usted, ella no necesita dejar de hacer nada para escuchar las tonterías que seguramente se le ocurrirán a usted…).

Capítulo 7. Para la mujer, el sexo no es una prioridad, si no simplemente una consecuencia del amor. Para el hombre es al contrario, así que deberá adaptar su mentalidad a la de ella, si no quiere tener más de una discusión inútil.

Capítulo 8. Aunque pueda parecerle increíble, cuando la mujer le dice que le duele la cabeza, no siempre es mentira. Así que tendrá que creerla siempre que se lo diga, y si no tiene aspirinas en casa, tendrá que aguantarse.

Capítulo 9. Nunca mire al escote de ninguna otra mujer (al menos no más de tres veces). La mujer interpretará que a usted le gusta más esa otra mujer, y eso no es verdad… ¿verdad?... ¿VERDAD?...

Capítulo 10. Nunca intente sobornarla emocionalmente mediante obsequios o engaños con el objetivo de practicar sexo con ella. Seguramente todo se vuelva en su contra y terminen discutiendo (recuerde lo detallado en el capítulo 7), y lo más seguro es que la mujer recurra a cualquier excusa con tal de no acceder a tal soborno (en este caso seguramente se acoja al capítulo 8 y se invente una profunda jaqueca).

Capítulo 11. La mujer tiene una gran habilidad para detectar la suciedad, y si le ordena que limpie algo, hágalo sin rechistar incluso aunque usted lo vea limpio. El ojo del hombre no está lo suficientemente preparado como el de la mujer para según qué cosas, y la suciedad es una de ellas. Ellas creen que el motivo de que no detectemos la suciedad es que somos unos guarros, pero nada más lejos de la realidad, sólo es un pequeño defecto de vista del hombre.

Capítulo 12. A la mujer, por lo general, le gusta que le hablen durante el acto sexual , y ya que ella puede hacer dos cosas a la vez (recuerde lo expuesto en el capítulo 6), deberá usted intentar estar a su altura, y salvo que tenga la boca ocupada, comparta con ella lo mucho que está disfrutando mediante susurros o, por qué no, a puro grito, eso les llevará a ambos a un estado superior de excitación.

Capítulo 13. Si la mujer se enfada, y/o no le gusta que usted celebre reuniones con los amigos para lo que sea, tenga muy en cuenta que tal enfado no tiene como objetivo amargarle la vida, sino que simplemente está manifestando preocupación porque teme que su relación de pareja se vaya al carajo, e intenta con ello que usted le dedique más tiempo. Es simplemente un mecanismo de autodefensa. Por el contrario, si ella le demanda tiempo libre para estar con sus amigas, usted debe considerarlo y acoger dicha proposición con total aprobación, ya que es algo fundamental para que ella se sienta realizada como persona y pueda disfrutar de una vida social plena.



Había más capítulos, pero hice caso omiso del mandamiento que dice: “no dejar los libros al alcance de niños y perros”. Lo que falta del manual sufrió una muerte un tanto dramática…


10 de noviembre de 2010

El Manual. II

Hace un par de semanas, publiqué un post, en el que pedía la colaboración desinteresada, o interesada, da igual, de los amigos lectores, para traducir el manual uzbeko sobre las mujeres que guardaba en mi poder desde hace años.

Nadie fue capaz de traducirlo, y la verdad es que empezaba a perder la fe en sacar algo positivo del asunto, pero… a veces ocurren milagros. Como todos los lectores habituales de este modesto blog saben, tengo la fortuna de ser el biógrafo extraoficial de Higor Chumbosky, y ayer mismo, recibí un correo suyo en el que me indicaba que el tiene amplios conocimientos de Uzbeko ya que sus padres provienen de un país vecino, aunque no me ha querido decir cual es dicho país… vaya usted a saber porqué. Y sí, lo ha adivinado, interesadamente me ha enviado la traducción de la parte que yo publiqué aquí en su día. Y seguirá traduciendo el resto del manual, también interesadamente, en próximas semanas…

Da la casualidad también que un brillante grupo de blogueras está publicando algo parecido en relación sobre el hombre… es mera coincidencia, y espero que a ellas les sirva de más ayuda de lo que me ha servido a mí lo que hasta el momento Higor ha sido capaz de traducir…

Esta es la traducción literal de la primera hoja del manual uzbeko:




INTRODUCCIÓN

Si usted está leyendo este manual es porque lo necesita, porque se ha visto envuelto en alguna situación de la que no sabe desenvolverse, o simplemente no tenía nada más a mano para leer en el cuarto de baño. Si en realidad no lo necesita, créame, es mejor que no lo lea. Debe usted saber, que este manual le dará instrucciones precisas para manejar cualquier tipo de mujer, siempre que sea capaz de llevar a cabo tales instrucciones con total minuciosidad. Cualquier negligencia en su interpretación puede resultar fatal para sus intenciones, dado que la mujer puede convertirse en un arma peligrosa si no aprende a manejarla debidamente.

Capítulo 1. En primer lugar, y antes de que entre en contacto con la mujer, debe leer la introducción. Si no lo ha hecho ya, hágalo, no espere ni un segundo más o puede que lo eche todo a perder antes de tiempo. Una vez hecho esto, pasemos al siguiente capítulo.

Capítulo 2. En su primera toma de contacto con la mujer, lo más normal es que se inicie una conversación. Sea natural, pero tenga siempre en cuenta una importante premisa: ante cualquier pregunta de ella que le haga dudar, responda un rotundo: “no sé…”. Es mejor que le tomen por tonto, a que le malinterpreten y le tomen por un impresentable.

Capítulo 3. Una vez conectada a su vida, deje que sea ella quien tome las decisiones. Ella está preparada para eso y más…, sobre todo si en su primera conversación usted la ha respondido con varios “no sé…” Ahora ella piensa que usted es realmente tonto y si la contradice en algo su enfado está garantizado (el de ella, si fuera suyo de usted no le importaría a nadie…).

Capítulo 4. Pase lo que pase y se ponga como se ponga, no la de de comer pasada la media noche. Comida se entiende, la puede dar de comer otras cosas, pero puede que se arrepienta porque cuando tiene algo en la boca pasada cierta hora, se vuelve muy violenta y muerde con fuerza todo aquello que está a su alcance.

Capítulo 5. Cuando la mujer le ordene algo, hágalo sin pensar…, nuevamente es mejor que piense que es usted tonto a que se quede con la duda. Además con ello conseguirá demostrarla que lo que ella dice va a misa.





Hasta aquí llega la primera página. A medida que mi traductor ocasional vaya traduciendo se irán publicando.


8 de noviembre de 2010

Maldita primera hora rutinaria...

Los acontecimientos del día de hoy, más concretamente los acontecidos a primera hora del día, me han hecho recordar un post que escribí hace algunos años y que hoy he querido recordar porque... el día se lo merece.



Hoy, como todos los días laborales, suena mi despertador, o sea mi móvil, con cierta melodía preestablecida para tal menester. Son las 7.30, y como todos los días hago caso omiso, a sabiendas de que volverá a sonar nueve minutos más tarde. No creo que pasen ni 30 segundos hasta que me vuelvo a quedar dormido.

Nueve minutos después, segundo aviso acogido por mi somnolienta cabecita con un “jrhtv bpqiuthvm htqh” que despierta a mi señora, la cual y sin previo aviso, me suelta una patada, que gracias a que estoy de espaldas a ella, impacta en mi trasero en vez de impactar en otro sitio más delicado. A pesar de todo, vuelvo a hacer caso omiso, decidiendo esperar al tercer aviso y sigo remoloneando entre las sábanas.

Cuando suena el tercer aviso, es decir a las 7:48, ya no me queda más remedio que levantarme, esperar a un cuarto aviso sería tensar demasiado la cuerda, y tras incorporarme aún con los ojos cerrados, me dirijo al excusable a hacer lo que todos hacemos nada más levantarnos, dicho finamente miccionar copiosamente, pero dado las horas que son, y dado que uno todas las mañanas aún se levanta de aquella manera, resulta un tanto complicado acertar en el “agujerito”. Sí, ya sé que a simple vista parece un agujero grande, pero en esas situaciones se vuelve muy pequeñito, y las posturas que uno tiene que adoptar para que aquello no vaya a donde le dé la gana, le hacen pensar a uno si no podría ganarse la vida como contorsionista profesional.

Tras limpiar las salpicaduras inevitables producidas por el chorro incontrolado a presión, mientras esbozo mi segundo “uierhtb`q ytvq8mv utvt9ncm” del día, me dirijo a la cocina con el ánimo de romper con mi ayuno. Con la típica torpeza que causa el tembleque producido por el destemple matutino, empiezo a prepararme un par de tostadas. Una vez introducidas en el tostador, y sin dejar de temblar, pongo a calentar el café. Me quedo embobado mirando como se calienta el líquido elemento, como si nunca lo hubiera visto, mientras recuerdo lo bien que estaba en la cama hace unos minutos. Hasta que se despierta mi sentido del olfato, para apreciar un ligero olor a quemado. Giro la cabeza y también se despierta mi sentido de la vista para observar que sale humo del tostador. Acudo raudo hacia allá, para despertar mi sentido del tacto al sentir que me quemo los dedos, cuando cojo las dos carbonizadas tostadas que pretendía que fueran mi desayuno.

Decido tirarlas a la basura y las sustituyo por un paquete de galletas de Chiquilín, mientras esbozo mi tercer “utvhbp qeuhn nercjm vbqyne” del día, y pienso “éstas no se queman”. Con tanto follón no me he dado cuenta de que el café que estaba calentando, ha hervido. Afortunadamente no se ha salido del cazo porque era muy poca cantidad, así que después de enfriarlo un poco con leche fría, lo hecho en la taza y la dejo en la mesa, mientras escupo mi cuarto “iertuhbp qtvhmcquft8by”. Me dispongo a sentarme con mi característica torpeza matutina, con la mala suerte de que golpeo en la pata de la mesa, haciendo que se tambalee la taza y que la mitad del café caiga en la mesa. Todo ello sumado al dolor que sentía en la rodilla por el golpe, produce que lance mi quinto “urdhbpñ riugbnvuj erihtvgu” a pesar de haber respirado hondo un par de veces.

Tras ingerir una cantidad indecente de galletas, y con complejo de “Triqui” (el monstruo de las galletas de Barrio Sésamo), me desnudo y temblando como un gilipollas me meto a la ducha. Como casi todos los días, se me mete jabón en los ojos, y con los mismos cerrados intento alcanzar la toalla para limpiarlos un poco, con la mala fortuna, de que lo que agarro es la cortinilla, tirándo fuertemente de ella hacia mi.... os podéis imaginar el desenlace, sigo con escozor en los ojos, y además, los dedos del pie magullados por el impacto de la barra que sujeta la cortinilla, y esta vez grito mi sexto “irjhvoñ irtujbq vnwegc” de la mañana....

Me seco como puedo, ya que no puedo abrir aún los ojos por culpa de que aún me escuecen los ojos. Cuando por fin puedo abrirlos miro al reloj y me percato de que ya son las 8:15, así que me visto a toda prisa, y cuando me voy a poner los zapatos, me doy cuenta de que me he puesto dos calcetines diferentes, y si, mientras vomito mi séptimo “jerh vuirh cnrig” del día, busco alguno de los compañeros de los dos calcetines y me pongo el par que primero ha aparecido su pareja.


Cuando estoy a punto de subirme al coche, me doy cuenta de que no he cogido la cartera, guardada aún en la chaqueta que usé el día anterior, así que vuelvo a subir a por ella. Afortunadamente vivo en una casa de dos plantas, así que no tardo mucho en volver a estar sentado en el coche. Pero cuando voy a arrancar, me doy cuenta de que se me han olvidado las llaves de la oficina. Vuelvo a subir los quince peldaños que tengo hasta la segunda planta de mi casa y cojo las malditas llaves, mientras pienso “menos mal que me he dado cuenta”. Por fin, saco el coche del garaje, y cuando estoy cerrando la puerta plegable del mismo, pienso: “¿he cogido el móvil?”. Bueno, supongo que ya sabéis la respuesta, así que mientras vuelvo a subir las escaleras, mascullo el octavo “kjhton vhgicrco iern ,cj vi njc,vmc kcjgmic”, ésta vez acompañado por el primer “UIER bhvñ irjvg n iegvijc” de mi señora, acompañado de un “a ver si despiertas ya” con tono malhumorado......, y mientras pienso “¿esa cara de mala hostia es la misma que hace 5 minutos me ha dado un beso de despedida?”.

Cuando definitivamente subo al coche, son las 8:30, mientras pienso:

“MALDITA PRIMERA HORA RUTINARIA ”...


1 de noviembre de 2010

¿Truco o trato?...

Yo siempre he sido una persona de principios, los finales los dejo para el cine. Y no sólo eso, sino que además siempre he intentado mantenerme fiel a tales principios, pero no siempre lo consigo…

Desde hace cuarenta años, intento ser español con todas mis fuerzas. Con notable esfuerzo me dedico a mantener vivo el espíritu español, fomentando costumbres tan nobles como dormir la siesta (con mucho esfuerzo…), ponerme la roja cuando juega la selección (esto me cuesta un poquito menos), tomar unos vinitos de Rioja con tapita de jamón (sea bueno o menos bueno eso no importa…), ejercer mi derecho a votar (haya elecciones o no…), divertirme hasta la extenuación…, ser bajito (a eso me acostumbré yo sólo), trabajar lo justo para no morirme de hambre… y en fin, todas esas tradiciones que hacen que a los españoles nos consideren en todo el mundo como unos personajes cuanto menos curiosos.

Pero la falta de personalidad de los que no ponen tanto empeño en ser españoles, nos lo está poniendo bastante difícil a los que nos dejamos el hígado en ello. Porque en nuestro país, desde hace ya un montón de años, se ha introducido un virus devastador que proviene de esos estados que están tan unidos.

Empezaron por introducir poco a poco vocablos que, según quienes empezaron a utilizarlos, completaban nuestro “escueto” vocabulario y eran utilizados para servir de nombre a definiciones que sí que existían en nuestro diccionario. Por ejemplo: a “salir a correr por las mañanas”, que nosotros designábamos equivocadamente como “salir a correr por las mañanas”, ahora tenemos que llamarlo “footing” (creo que traducido literalmente es pieseando…), y además les estamos eternamente agradecidos de que nos hayan abierto los ojos. Y así con muchas otras palabras…

Después, poco a poco fuimos adoptando algunas costumbres, como hacer barbacoas (hispánicamente hablando “comer carne a la parrilla”), pero en el campo o en el jardín de tu casa, en lugar de hacerlo en la cocina como siempre habían hecho nuestros abuelos. Y muchas otras, detallarlas aquí todas ellas sería demasiado extenso. Hasta aquí todo normal, incluso podría decir que puede que sea enriquecedor culturalmente hablando, eso sí, siempre que no mancillemos nuestros orígenes, pero…

No contentos con todo eso, poco a poco estamos adoptando incluso sus días festivos, y lo que parecía algo inocente con la inclusión de Santa Claus en nuestro santoral, estamos incorporando otras festividades como la celebrada en el día de ayer: Haloween…




Ayer, será un día que pasará a la historia como el día que traicioné mis principios, celebrando una fiesta que siempre juré y perjuré que nunca iba a celebrar. Claro que en mi defensa podría alegar que cualquiera le dice a sus hijos, que no hay que disfrazarse y salir a pedir caramelos por todas las casas, cuando la mitad del pueblo y todos sus amigos sí que lo harán… Saben donde atacar, a las presas más débiles: los niños. Así que ahí voy yo, junto con los demás padres vestido de vampiro Casimiro, en medio del mayor temporal que uno recuerda (por llevar capa estuve en un tris de que el viento me llevara volando…), como si le fuera la vida en ello, con cara de gilipollas y de “qué bien me lo estoy pasando”.

Llámenme hipócrita si quieren, pero tengo muy claro que por mis hijos lo que sea, aunque a este paso, el año que viene me veo celebrando el 4 de Julio, y al siguiente Acción de Gracias (aunque esto último no me importará tanto, porque si hay algo que nos identifica a los españoles es… hacer gracia)…

 

28 de octubre de 2010

El Hombre y su coche.

Se podrían hacer infinitas clasificaciones de clases de hombres partiendo de innumerables criterios. Incluso un mismo hombre estaría incluido en varias de esas clasificaciones, así un mismo hombre puede ser al mismo tiempo guapo, millonario, alto, simpático, fuerte, soltero… (que no se me alboroten las damas, porque también es gay…) (no, yo tampoco entro dentro de ninguna de esas características…)

Lo cierto es que podríamos clasificar al hombre según su ocupación, religión, tamaño, edad, inteligencia, etc., etc., Podría estar así hasta pasado mañana pero no tengo tanto tiempo y me imagino que ustedes tampoco, así que me centraré en una clasificación en particular, que al mismo tiempo es muy particular y, porqué no decirlo, un tanto pintoresca. Gracias a mi ocupación laboral, que no viene al caso, aunque se la puedan imaginar, he sido testigo de innumerables comportamientos variados, de múltiples y diferentes personas con su automóvil, o lo que es lo mismo: he sido testigo de cómo trata el hombre a su coche. Y según ese comportamiento, podríamos establecer diferentes tipos de hombre:

-El Orgulloso. Cada vez que se baja de su coche y antes de volver a subirse en él, le mira de arriba abajo y de atrás a adelante, con un gesto de aprobación y satisfacción auto congratulándose por ser un hombre tan especial con un coche tan especial… Que nadie ose decirle que su coche es como cualquier otro si no quiere tener un serio altercado.

- El Preocupado. Se inventa excusas tales como: “no tengo a donde ir…”, sólo para presenciar en vivo y en directo cómo trabajan los operarios en su coche, y no te le quitas de encima ni tosiéndole en la cara…

- El Despistado. Nunca sabe dónde dejó los papeles del seguro, y te jura por Snoopy que la culpa es de su mujer que todo lo guarda…

- El Basurero. Utiliza el coche como vertedero y almacena en él todo tipo de basura. Ahí te puedes encontrar desde una lata de cerveza vacía, hasta unos calzoncillos usados de su época de militar…, por supuesto sucios.

- El Pasota. Este le echa gasolina al coche sólo por no tener que empujarle, pero el resto del mantenimiento del vehículo carece de significado para él… Es, con mucha diferencia sobre el segundo, quien más a menudo cambia de coche, vaya usted a saber porqué…

- El Tunero. Este se gasta más dinero en altavoces que los AC/DC, aunque su coche sea de tercera mano y le haya costado 40 Euros… Eso si, nunca se enterará de cómo suena el motor de su coche, al que ni siquiera puedes reconocer de qué marca es por todos los cambios de carrocería que le han hecho.

- El Pulcro. A este el coche le huele a nuevo aunque le estrenara hace 15 años…, ni siquiera te planteas el subirte al coche si has sudado… porque te juegas una demanda judicial de esas.

- El Peluche. Lleva dentro del coche tantos muñecos, que te dan ganas de decirle que se ha dejado a los niños dentro…

Y por último…

-El Listillo. Este sabe todo lo que un hombre tiene que saber sobre su coche y termina todas las frases que tú empiezas, en modo “cállate que qué me vas a contar tú a mi que no sepa ya…”, y te quedas pensando que con gente así… igual terminas en la cola del paro.

Seguro que todos nos sentimos identificados con alguno de ellos, pero aunque son todos los que están, no están todos los que son…, así que, si, sintiéndolo mucho… continuará.

25 de octubre de 2010

El Manual.


Lo que van a leer a continuación, si es que son capaces de leerlo, responde a la sugerencia del amigo Viejex, quien, al igual que muchos otros hombres (entre los que me incluyo), por no decir prácticamente todos, tiene serias dudas con respecto al funcionamiento mental de esas máquinas tan complejas, con quienes convivimos, llamadas Mujeres. Yo tengo el privilegio, de que la mía (mi mujer) me fue entregada con un manual. Eureka dirán ustedes…, y yo también lo diría si no fuera porque el susodicho manual está escrito en Uzbeko…

Pero como quiera que a estas alturas si hay algo que no he perdido es la fe (sí, esa que mueve montañas), y aceptando de buen grado la sugerencia arriba señalada, voy a publicarlo por si acaso lee esto alguien capaz de entenderlo, y arroja un rayo de luz que ilumine nuestra ignorancia… Allá vamos.



                                                                            GİRİŞ

Eğer bu okuyor çünkü ihtiyacınız, o her durumda dahil olduğundan baş edemez, veya sadece daha fazla el banyo okumayı yoktu. Eğer gerçekten, sen dont'lüzum believe me, it's okumak için en iyi değil. Bilmeniz gereken, bu, sağlanan bu tür talimatları ile toplam titizlik taşıyan yeteneğine, kadın, her türlü işlemek için kesin talimatları verecektir. Kadın tehlikeli bir silah haline değil göz önüne alındığında, dosyalarının düzgün öğrenmek, onun yorumunu herhangi bir ihmal niyetleri için önemli kanıtlayabilirim.


Bölüm 1. İlk, ve o kadınlar ile temas konusunda önce giriş okumalısınız. Zaten, bunu, bir saniye beklemek yok, ya da, daha önceden her şeyi bozulmadan olabilir. Bunu yaptıktan sonra bir sonraki bölüme geçin.

Bölüm 2. Kadınlarla ilgili yaptığı ilk çekim çoğu normal bir konuşma başlatmaktır. Doğal olarak, ancak önemli bir dayanak noktası her zaman unutmayın: önce herhangi bir soru size şüpheliyim, kocaman bir cevap: "sé…". O almak sen-e doğru almak o-e doğru yanlış ve aptal tarafından en pejmürde tarafından almak.

Bölüm 3. Bir kez, hayata bağlı, o kararlar olsun. Özellikle ilk konuşma size ile yanıt verdi, o ve daha fazlası..., hazırlanan çeşitli "değil, sé…" O şimdi size gerçekten aptal olduğunu düşünüyor ve eğer o içine bir şey Öfkesi (için o, eğer senin değil bakım herkes...) garantili çelişmektedir.

Bölüm 4. Ne geçer ve koymak, değil gibi olur yeme gece yarısı. O başka şeyler yemek yemek anlamına gelir, ama ağzına bir şey varsa son zaman, çok şiddetli ve ısırılma güç parmaklarınızın ucunda her şey olur çünkü tevbe.

Bölüm 5. Kadınlar bir şey sipariş edilen yerlerde, pensar…, yine o düşünmek en iyi yapmak, sizin şüphe ile sopa sen aptal. Ayrıca böylece elde ne diyor kitle gidiyor kanıtlamak.



Creo que por ahora es suficiente. Es mejor ir poco a poco, y si alguien es capaz de traducir y conseguir con ello que entendamos esta primera página seguiremos adelante.

Pd.: En cuanto pueda les ofreceré la versión completa en formato PDF.




22 de octubre de 2010

!Vote ya!....



Como todo el mundo bloguero sabe ya a estas alturas, se están celebrando los Premios Bitácoras 2010. Precisamente hoy se cierra el plazo para votar, pero no se preocupe, tiene hasta las 23:59 para hacerlo.


Si no sabe como, no se preocupe, yo le explico. Sólo tiene que ir a éste enlace: http://bitacoras.com/premios10

Una vez dado de alta, si es que no tiene ya una cuenta, si la tiene será aún más fácil votar, sólo tiene que elegir la categoría y votar por el blog que más le guste, o el que yo le diga, como prefiera. Pues hala, que disfrute votando tanto como yo lo estoy disfrutando…

¿Cómo? ¿Qué no sabe a quién votar? Pues menudo indeciso que es usted… No se preocupe, yo lo ayudo a decidirse.

En la categoría MEJOR BLOG DE HUMOR (no se equivoque, sólo en esa) debe usted votar a MIB (y por favor, no se equivoque).





En la categoría MEJOR BLOG PERSONAL (no sea egoísta, no vote al suyo…) tiene usted la obligación de votar por Bugman




Y ¿Por qué? Pues porque lo digo yo y punto. Y porque además…. Lo merecen de verdad. ¿Se os ocurre una razón mejor para votar a alguien que esa? Y no como otras razones como el amiguismo, partidismo, o tocapelotismo… Así que ¡hala! A votar y…. no se me equivoque de link ¡Por Dios!

¿Ve qué sencillo es? Pues hala, ahora ya puede dormir tranquilo…



12 de octubre de 2010

12 de Octubre.

Tal día como hoy, hace unos quinientos años, década arriba década abajo (según la hora en la que me encuentre me cuesta horrores calcular…), a un tal Don Cristóbal Colón le dio por descubrir América… según dicen. Y fue a consumar su hallazgo precisamente el día de la Hispanidad (aquí, en España, en América no sé si lo era…) Aunque no sé muy bien cual de las dos cosas fue antes, es tarde y no tengo ganas de googlear… Si alguien lo sabe que no me lo diga, me gustan los misterios.

Pero mira por dónde, hoy también es el día de una tal Pilar, lo que tampoco les puedo decir es qué 12 de Octubre se instauró. Supongo que uno de tantos, vaya usted a saber, ya llevamos unos 2000 D.C. (después de Cristo para los agnósticos) y vaya usted a saber cuántos A.C. (antes de Cristo, también para los agnósticos… y para los incultos también).

Bueno, pues aunque no se lo crean (y yo tampoco…), todo eso fue a pasar el mismo día. Ahora es cuando todos, con gesto de asombro, exclamamos: “¡Qué casualidad!”. Pues no sé yo qué decirle, a mi las casualidades me mosquean… y me irritan. Sobre todo porque es contraproducente celebrar dos festividades el mismo día. Estamos perdiendo claramente un día de fiesta a lo tonto… Las podrían haber programado, no en dos, si no en tres días diferentes. En uno el descubrimiento de América, en otro el día del Pilar y en otro el día de la Hispanidad.

Porque… ¿Qué tiene que ver Don Cristóbal con Pilar? Salvo que Don Cristóbal fuera Pilar antes de salir de España , y se cambiara el sexo al llegar a América (eso podría explicar su ridículo corte de pelo afeminado y sus extrañas mallas en las piernas…) a manos de un Hispano, el cual quería ir algún día a España a conocer a Pilar. Pero también es posible, que la llegada de ésta a América y su descubrimiento, le hiciera pensar que no merecía la pena un viaje tan largo para descubrir que Pilar… ¡quería ser Cristóbal! Así que se quedó en América con Cristóbal y con los hermanos Pinzones, que eran unos… guardias civiles, lo cual también podría explicar que el célebre cuerpo de seguridad celebre su festividad… si, han adivinado bien: hoy… (si, otra posibilidad de día festivo a la mierda). Lo cual me da que pensar, que Agustina de Aragón no fue la fundadora de la Guardia Civil, porque de haber sido así, seguro que la festividad de Zaragoza habría sido Santa Agustina y no Pilar quien… Por favor, ¿alguien puede confirmar si Pilar es un nombre hispano?... Pilarica sí, aragonés para más señas…, y ya puestos que alguien me traiga un café que se me cierran los ojos…

Habría tenido gracia que Don Cristóbal (Pilarica para los amigos), hubiera sido retenido/a en medio del Atlántico por una tal Agustina de Aragón vestida de verde, por exceso de velocidad y obligado a hacer la prueba de la alcoholemia, con la consiguiente multa y retirada del carnet de navegar y que todo ello hubiera sido… un 12 de Octubre…

En fin, menudo día que llevo y eso que aún es la 1 A.M. (Antes del Meridiano, para los anti digitales…), ya que nadie me trae un café me voy a dormir…





Pd.: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Pd.2: Si alguien se siente ofendido que lo diga ahora o calle para siempre.

Pd.3: Manténgase fuera del alcan…, ná, olvídelo…


8 de octubre de 2010

La Convivencia.



“CONVIVENCIA”.

Bonita palabra, su significado nos lleva a las puertas de un mundo perfecto.

Representa, más que un acto, una actitud. La actitud del que respeta a quienes lo rodean. En pocas palabras, representa ejercer tus derechos sin pisar los derechos de los demás. Y su ejercicio debería ser innegociable en cualquier situación en la que nos veamos comprometidos, y en la que estén involucradas otras personas, sean conocidas o no.

Ahora bien, ¿se aprende a convivir?... Ó ¿cuándo aprendemos a convivir? Ambas preguntas van unidas en respuesta, y no es algo que se aprenda de la noche a la mañana, ni de repente, como el que aprende a encender la televisión. Es algo que se aprende con el tiempo, poniendo en práctica los valores que nos han sido inculcados en nuestra educación, desde pequeños y por todo nuestro entorno. Se comienza con el RESPETO y a través de la HUMILDAD se llega a la TOLERANCIA. Y la tolerancia es la clave que nos permitirá convivir con todos los que nos rodean. Quien aprende un día a convivir, lo hace para toda la vida, es como andar en bicicleta o nadar, nunca se olvida.

Parece un camino fácil, pero si no se tienen ese tipo de valores, uno se queda a mitad de camino por mucho que tenga un GPS… Hay personas que son incapaces de convivir, ni siquiera consigo mismo, posiblemente porque atraviesan con demasiada frecuencia el límite marcado por sus derechos, y campan a sus anchas por la vida, sin tener en cuenta que viven acompañados de otros semejantes con los mismos derechos. La mayoría de las veces, por no decir todas las veces, que alguien traspasa esos límites marcados, está motivado y tiene su origen en el EGOÍSMO.

Para conseguir una convivencia plena, tenemos que encontrar la armonía entre nuestros derechos y los de los demás. Y aunque lo parezca, no es fácil encontrar esa armonía. Hay que superar ciertas dificultades para saber interpretar dónde está la línea que marca el límite. Y es precisamente esa dificultad, lo que eleva a la convivencia a la categoría de arte. Sí, podemos afirmar que la convivencia es un arte, porque no todo el mundo es capaz de alcanzar el punto óptimo. Quien lo consigue se convierte en un artista de la convivencia, que alcanza su máxima expresión en el día a día con familiares y vecinos, pero que también se presenta en pequeñas dosis y en diferentes ámbitos de nuestra vida: trabajo, ocio…

Cuando hablamos de “convivencia”, solemos hacer referencia principalmente a la que tiene lugar bajo el mismo techo. Se podría pensar que de todas las convivencias es la más importante y complicada, por la duración e intensidad que la caracteriza, pero en realidad no es la más difícil de alcanzar. Bajo mi punto de vista, al tener como “convivientes” a personas a las que generalmente queremos, y que representan una parte muy importante en nuestra vida, es más fácil transigir en cualquier tipo de diferencia de pareceres. Además, el conocimiento mutuo y la confianza que tenemos con esas personas tan cercanas, siempre nos da pistas de hasta dónde podemos llegar con nuestros actos, permitiéndonos licencias que en otros lugares y con otras personas no nos permitiríamos, y siempre tendremos más flexibilidad para transgredir los límites. Sin embargo, en la convivencia fuera de nuestro entorno, la dificultad aumenta, ya que el desconocimiento de la personalidad de quienes nos rodean no nos da ninguna flexibilidad, y es ahí cuando necesitamos poner en práctica todos nuestros valores para poder llevarla a buen puerto.

Todo aquello que hacemos rodeados de otras personas, debe estar presidido por la convivencia, aunque la mayoría de ocasiones, ni siquiera llegamos a ser conscientes de ello. Por ejemplo, simplemente con acudir a cualquier espectáculo, el mecanismo de la convivencia se auto activa de una manera inconsciente y se pone en alerta, para proporcionarnos a nosotros mismos y a los demás la armonía necesaria para… convivir. Pero quien no tiene dicho mecanismo obviamente no se activará, alterando así la convivencia del hábitat en el que se encuentre, abriendo la posibilidad de generar cualquier conflicto que provoque el consiguiente rechazo de los demás. Normalmente, a la gente que no sabe convivir, el egoísmo le impide ver la realidad, y es difícil que lleguen a comprender cualquier otro punto de vista que no sea el suyo…

Como dije al principio, alcanzar una convivencia sin fisuras nos acerca a un mundo perfecto, pero… mucho tiene que cambiar nuestra sociedad para que lo logremos, y de momento, simplemente es… una utopía.


3 de octubre de 2010

Elvis al desnudo.


No, no se asusten, no se crean que me verán quitarme la ropa… al menos no de momento. A veces, ser bloguero (por llamarme de alguna forma porque ni siquiera sé si lo soy), tiene estas cosas. Sin comerlo ni beberlo te puedes ver envuelto en algún asunto del que no te puedes desenvolver sin romper el envoltorio. Y ese es el caso que me ocupa, uno de esos cuestionarios al que he sido emplazado a responder por mi amigo Anto, y que he aceptado por una sola razón: me sé todas las respuestas.

Así que en presencia de mi abogado, y siendo completamente consciente de que, posiblemente, todo lo que responda será utilizado en mi contra, ahí van las preguntas con sus correspondientes respuestas (a ver si por primera vez en mi vida saco un diez…).

1. ¿Te llevas bien con tu suegra?
Por supuesto, es imposible no llevarse bien con ella.

2. ¿Cuál es tu reto?
Acertar una quiniela. Por supuesto de 15 aciertos, de diez no tendría gracia…

3. ¿Qué le dirías a tu jefe si te tocara la lotería?
Jefe, me ha tocado la lotería… y me ha gustado. Desde hoy tiene un hueco libre…

4. ¿Qué harías si descubrieras que alguien te está mintiendo?
Me sentiría mentido… yo aún diría más, me sentiría engañado. Dejaría de contarle la verdad...

5. Si se quema la casa y sólo puedes salvar una cosa, ¿qué salvas?
Si sólo pudiera salvar “una cosa” (lo cual excluye personas…), lo tendría claro: mi camiseta del Real Madrid.

6. Entras en un sitio con mucha gente, ¿qué haces?
Posiblemente no ver el fondo (es que soy algo bajito….).

7. ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?
Siempre medio lleno. Sólo suelo preocuparme por lo que está o por lo que tengo… lo que no tengo o no está no me preocupa.

8. Te encuentras con una lámpara mágica, ¿qué tres deseos pides?
1-Ver crecer a mis hijos.
2-Que mi mujer no se aburra de mí (al menos mientras viva).
3-Que no tenga nada que lamentar…

9. ¿Qué te llevó a escribir un blog?
Resolver la incógnita de si podría hacerlo… (…y aún no la he resuelto…).

10. Si fueses un dinosaurio, ¿cómo te llamarías?
Tragondocus.

11. ¿Querrías cambiar algo de tu pasado?
Sí, ¿Y quién no?...

12. ¿Cuál es tu sueño?
Jugar en el Real Madrid… pero creo que ya no podré… salvo que me fichen los veteranos.

13. ¿Qué es lo más vergonzoso que has hecho?
Participar en una carrera de pingüinos, es decir con los calzoncillos en los tobillos… (aunque ahora que lo pienso, a mi no me dio ninguna vergüenza…).

14. Si fueras un animal, ¿cuál sería?
El Caballo… o mejor dicho, el Poni.


Bueno, eso ha sido todo. Siguiendo con la tradición del cuestionario, me veo en la obligación de pasarle el marrón a otros ocho blogueros… (juro que yo no quería). Y quiero aprovechar la ocasión que se me brinda, para continuar estrechando lazos (espero que no nos ahoguen…) con el otro lado del charco y hermanarnos aún más con los blogueros argentinos (geniales, créanme, geniales…). En esa lista están algunos de ellos, no están todos los que son, pero si son todos los que están. No es obligatorio, repito: no es obligatorio, así que cada cual haga lo que quiera y se atenga a las consecuencias. Espero que algún día podáis perdonarme:


Que Dios reparta suerte, saludos cordiales.



1 de octubre de 2010

Personaje a exámen.

Capítulo 8. Don Quijote de la Mancha.



En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, y del que aunque quisiera tampoco me acordaría, más que nada porque nunca llegó a saberse el nombre de tan inhóspito lugar, habitó un singular caballero conocido como “el caballero de la triste figura”. Más conocido como Don Quijote de la Mancha, y menos conocido como Don Alonso Quijano.

Nuestro personaje, fue apodado “el caballero de la triste figura” por razones obvias, ya que su extrema delgadez no pasa desapercibida para nadie. Los más cachondos del lugar también le llamaban “medio Kilo”, aunque este otro apodo no se extendió por no lucir demasiado bien literariamente.

Pero no era su figura lo único triste que tenía nuestro personaje, ya que su vida solitaria al lado de un ama de llaves gruñona y una sobrina de las más solteras que se recuerdan, no era como para tirar cohetes… Corre el rumor de que la vieja gruñona le racionaba tanto la comida, que el pobre Don Quijote, en ocasiones, se iba al establo y le quitaba parte de la comida a su caballo. Este hecho propició que su caballo también pasase hambre, que tampoco le sobrasen kilos y que fuera conocido como “el caballo de la triste figura”… Afortunadamente, su perro era un galgo y consiguió pasar completamente desapercibido dentro del grupo.

Con tales premisas, a nadie puede extrañar que con el paso del tiempo enloqueciera, aunque no se sabe que influyó más en el deterioro de su lucidez, si la desnutrición o el martirio que suponía vivir con tales compañías. Se extendió el infundado rumor de que la causa de su locura fue el exceso de lectura de libros de caballerías, pero dicha teoría se cae por su propio peso… los libros pesaban demasiado como para que los delgados y débiles brazos de Don Quijote los sostuvieran el tiempo suficiente como para leer media página. Apenas se limitaba a colocarlos sobre sus piernas y mirar los dibujos…

Siendo consciente Don Alonso de que si continuaba con aquella vida, esta acabaría en la letrina, decidió pasar a la acción y convertirse en Don Quijote, un caballero en pos de deshacer entuertos, aunque en realidad sólo consiguiera hacerlos, dejando con un palmo de narices a la gruñona. Poco después añadió “de la Mancha” a su nombre, en homenaje a una deposición de pájaro en su vieja armadura que nunca pudo limpiar… Llevó consigo por iniciativa propia al resto del grupo de flacos que moraban a su lado, y por iniciativa ajena al “doblemente pesado” de su vecino Sancho Panza, pesado por su sobrepeso y pesado por su insistencia en acompañarle. Don Quijote, que era “muy paciente”, al final tuvo que acceder a que le acompañara.

Después de abandonar su “hogar” se propuso cumplir dos objetivos. El primero de ellos, conquistar algún reino de por ahí para ofrecérselo a su escudero Sancho (a ver si así por fin se deshacía de él). Y en segundo lugar, encontrar el Toboso, lugar donde, según él, le esperaba la Miss España del momento: Dulcinea del Toboso (aunque en realidad vivía en Badajoz…) Por supuesto, Castilla era tan ancha y tan despoblada, que no sólo no conquistó ningún reino ni llegó al Toboso, si no que se perdió en su intento y acabó en La Rioja tan borracho, que la emprendió a espadazos con pellejos de vino para beber más cómodamente terminando bañado en vino… De sus últimos días no se recuerda mucho, tan sólo que fueron… tristes.

Pasaron muchas más cosas en su vida, pero eso… es otra historia.



28 de septiembre de 2010

Sexo, sexo, sexo....

No vamos a descubrir ahora, que todo lo relacionado con el sexo despierta incluso la atención de un muerto.

Mires para donde mires, te encuentras de bruces con situaciones que son procesadas por tu mente con un marcado tinte sexual. Vamos, dicho de otra manera, que se nos va el santo al muslo con demasiada facilidad. Incluso hay quien piensa, que el sexo es lo más importante... Pues mire usted, no voy a ser yo quien le lleve la contraria, más que nada porque los hechos demuestran, no sólo que sea lo más importante, si no que además es lo único importante (al menos estarán de acuerdo conmigo en que es una de las pocas cosas, por no decir la única que, en mayor o menor medida, le gusta a todos los mortales..., sobre todo practicarlo, y quien diga lo contrario miente).

Podríamos pensar que somos unos cachondos mentales por tener tales pensamientos, pero nada más lejos de la realidad. El sexo está presente en nuestras mentes hasta el punto de que pensamos en ello unas doscientas veces al día de manera inconsciente (conscientemente creo que el doble), y por si eso fuera poco somos bombardeados a todas horas con mensajes subliminales relacionados con ello. Yo he llegado a la conclusión de la tremenda importancia del sexo en nuestras vidas (y sin necesidad de hacer ningún curso para ello...), guiado por la importancia que parece tener tal cuestión en los medios.

Y no nos engañemos, cuando los medios utilizan algo para captar la atención del espectador o consumidor, es porque es lo suficientemente importante como para estar seguros de que con ello van a conseguir su objetivo... A veces sólo son insinuaciones, pero la mayoría de las veces el contenido mostrado es tan explícito que ni siquiera hace falta utilizar la imaginación para trasladarse a un momento placentero en compañía de... llamémosle “X”, ... ó “Y” si lo prefieren, me es indiferente. Los publicistas saben perfectamente del poder sugestivo que produce en el consumidor un cachito de carne bien enseñado, sobre todo si ese cachito de carne es terso y firme sin arrugas. A veces ni siquiera es necesario que se muestre nada de carne y es suficiente con un simple gesto.

¿Cómo atraer la atención de un posible consumidor de cerveza? ¿Mostrando la imagen de una jarra llena del refrescante líquido? No, mostrando a una señorita espectacular, por supuesto con ropa que a todas luces le queda pequeña, acercando lentamente la jarra a su entreabierta boca para, después de beber un trago, quitarse la espuma que se le ha quedado pegada al labio superior, a base de pasar lentamente su lengua por todo el contorno, mientras su mirada parece indicar que ese acto de relamerse no tiene absolutamente nada que ver con la espuma de la cerveza... ¿Cómo inducir a una señora a que le compre a su marido una corbata? Pues muy sencillo, mostrando al George Clooney de turno vestido tan sólo con una corbata, tumbado en un sofá con cara de “mira lo que te estás perdiendo por no comprarle una corbata a tu marido...”. Eso sólo por poner dos ejemplos ilustrativos, vale... de acuerdo, bastante ilustrativos, pero no por ello irreales.

Por lo tanto, no tiene de qué preocuparse, si es que en algún momento le ha llegado a preocupar pensar demasiado en el sexo, porque la culpa no es suya, ni tampoco sufre ningún tipo de obsesión compulsiva... (bueno, es posible que esté obsesionado/a con su vecina/o, pero eso también es superable sin medicación), así que puede usted seguir pensando en el sexo todo lo que quiera... sin duda su pareja se lo agradecerá...