10 de septiembre de 2012

Armas de Mujer.II


Como su propio nombre indica, continuación de Armas de Mujer.



Como le iba diciendo, las mujeres tienen un amplio abanico de tretas para anular su voluntad y, con ello, su poder de decisión.  Si es usted mujer seguramente tenga dibujada en la cara una media sonrisa cargada de ironía… Disfrútelo, en su caso yo haría lo mismo. Y no sólo eso, si no que además estaría todo el tiempo acariciándome, pero me ha tocado ser hombre, así que me conformaré con no hacer ninguna de las dos cosas.

Y si usted es hombre, como yo, coincidirá conmigo, además de en acariciarse todo el tiempo, en que resulta complicado, a la par que cansino, luchar contra armas tan eficientes.

Una de las armas más poderosas utilizadas por las mujeres, es el exhibicionismo. Su ropa y su cuerpo están diseñados para el exhibicionismo constante, sin que ni siquiera ellas mismas se lo propongan. Si se lo proponen puede llegar a ser escandaloso, pero igualmente agradable a la vista del hombre. Un canalillo generoso o una minifalda que muestre más de lo aconsejable siempre serán bien recibidos. ¿Conoce usted a algún hombre que se sienta ofendido por obtener la visión fugaz de la ropa interior de una mujer?  Yo no. Si usted lo conoce, preséntemelo para poder llamarlo tonto.



Sí, es cierto, nosotros también podríamos intentar algo parecido, pero somos pánfilos ¿recuerda?, y además está mal visto. No por usted, ni por mi, no, si no por las propias mujeres. Podríamos pensar que ellas no disfrutan tanto visualmente, porque, por lo general el cuerpo del hombre no es tan sensual ni insinuante como el de ellas, pero caeríamos en un tremendo error. Su cuerpo, el de usted, podría ser igualmente sensual. Para ellas, no para mí, no se confunda, pero la realidad es que, si ellas se muestran contrarias a nuestro exhibicionismo, es únicamente para que no utilicemos sus propias armas.

Y para asegurarse de ello, se han garantizado que la lencería utilizada por unas y por otros, sea diametralmente opuesta. Tanto que, mientras una hipnotiza, la otra repele. Se ponga usted lo que se ponga, le dejará en evidencia, y salvo que sea usted metrosexual, cuando muestre su ropa interior a una mujer, ésta, por lo general, no sólo apartará la vista, si no que además dará un gritito de desaprobación ante tal desvergüenza… Como ve, no tenemos muchas posibilidades de contrarrestarlo y tal desventaja le resultará insalvable… si es usted hombre. Sólo en un mundo perfecto, en el que todos fuéramos perfectos, encontraríamos una posible igualdad.

Y voy más lejos. No, no se confunda, sigo en el mismo sitio, pero voy más lejos en mi reflexión: ¿realmente es necesaria la lencería?... Si es usted mujer, seguramente lo considere de vital necesidad, lógico, teniendo en cuenta que forma parte de su arsenal para utilizar a favor de sus intenciones. Si es usted hombre, seguramente tenga dibujada en la cara la misma media sonrisa cargada de ironía que yo…

Disfrútelo, la imaginación es libre, y a imaginar, sí que nos encontramos en igualdad de condiciones...


   

7 de septiembre de 2012

Cumpleaños.


Este blog, el blog Graceland, ha cumplido 5 años.



Un lustro en el que he dado lustre a reflexiones y desvaríos varios... y un lustro da para mucho. Sin ir más lejos, en el último lustro y entre otros muchos sucesos, tanto usted como yo, hemos envejecido cinco años. Y nuestras familias también. Y su vecino también, si es que tiene vecino. Lo cual no sé si es bueno o es malo. Me refiero al hecho de que hayamos envejecido cinco años en el último lustro, que usted tenga vecino y haya envejecido no me supone ninguna inquietud. Y que usted haya envejecido tampoco, para qué le voy a mentir…

El hecho es que yo he envejecido cinco años escribiendo en éste blog. No me malinterprete, si no hubiera escrito en él también habría envejecido,  pero no me negará que la frase me ha quedado bohemia…

Y este no es un blog, como otros blogs en los que los posteos gozan de una asiduidad casi diaria, no. Llámeme vago si quiere, pero este es el post número 270, lo que da un promedio de 54 post anuales, es decir 1 post semanal. Lo sé, se me dan bien las matemáticas, porque soy de números, no de letras…

Vaya, creo que me estoy yendo por las ramas… Para celebrar el quinto cumpleaños, el lustro de vida de Graceland, todos mis lectores, y los que no me lean también, quedan invitados. Sí, como lo oye, así sin más, soy así de generoso… Están invitados a ejercer su derecho más constitucional, su derecho más democrático y su derecho menos torcido: el derecho al voto.

Les invito a que voten por Graceland en los Premios Bitácoras 2012, en la categoría Mejor Blog de Humor. Ni siquiera hace falta que piensen que este es el mejor blog de humor, sólo les invito a que no se queden con las ganas de votar y lo voten. Y además les voy a dar unas cuantas razones para ello:

Votar es gratis. Se sentirá tan realizado como cuando votó a Rajoy… (Bueno, igual esta no es una buena razón…). Podrá contárselo a sus nietos. O a los nietos de su vecino, si es que tiene vecino… Si me vota, no tendré que volver a pedírselo. Si me vota es posible que me libre de hacer el ridículo. Y por último, como dicen los políticos, si me vota se habrá ganado el derecho a quejarse cuando no le guste lo que escribo, o sea, ya….

Votar es muy fácil, sólo tiene que clicar en el logotipo de la barra lateral derecha de Bitácoras.com y seguir los pasos. Si necesita ayuda, no dude en pedírmela. También puede votar con sus cuentas de Facebook y Twitter, si es que las tiene.

Vóteme y le estaré agradecido toda la vida. Que Dios reparta suerte…


 

3 de septiembre de 2012

Actos involuntarios.


El Hombre, y me refiero al “hombre” como especie, englobando en dicho término a todos los géneros posibles, ya sea hombre, mujer o hermafrodita, realiza todos los días varios actos involuntarios. Algunos actos son más decorosos que otros y los actos realizados dependerán en gran medida del individuo en cuestión.

Pero hay uno que representa una constante en todos los individuos de nuestra especie: pensar. Sí, es cierto que no todos los individuos piensan de la misma manera y que dichos pensamientos llevan el mismo contenido, pero todos los individuos de nuestra especie piensan, porque dicen por ahí, que quien existe… piensa.

Y aunque pensar es el camino hacia la sabiduría, y algunos confundan la sabiduría con saberlo todo, empezar a pensar no evita que sigamos siendo ignorantes. De hecho, dicen que rectificar es de sabios, lo que significa, que los sabios también se equivocan de vez en cuando. O lo que es lo mismo, que no lo saben todo…

Al menos, y a día de hoy, lo que sí que parece cierto, es que el saber no ocupa lugar. Y debe de ser una de las pocas cosas para las que no se necesita hacer hueco…, al menos que se sepa. Y digo que parece, porque algún día, llegará un sabio de los que piensan y nos demostrará que sí que necesita espacio, y que según lo que represente, necesitará un hueco más o menos grande en…, vaya usted a saber en qué lugar.

De todas formas, yo no creo que los sabios sean más inteligentes que los que, por decirlo de alguna manera, no han alcanzado su sabiduría. Simplemente, ellos no tienen ninguna otra  ocupación más que la de pensar. La mayoría de los mortales, no tenemos tiempo para ello, lo cual me lleva a la conclusión, de que los sabios son unos vagos empedernidos. Además, pensar es gratis, y no se necesita ganar dinero para ello….

Cuantas veces hemos oído la frase: “He tenido un vago pensamiento…”.  Las palabras “vago” y “pensar”, siempre han estado estrechamente unidas… Y con ello no quiero decir que la cola del paro esté llena de sabios desaprovechados, ni que uno que trabaja no pueda pensar, ni que para ser sabio haya que vaguear…, aunque está claro que todo eso ayuda bastante.

La verdad es que, aunque parezca increíble, esa es la razón por la que a mí nunca me comprendieran mis profesores, todos ellos empeñados en decir que yo era vago…, cuando en realidad, sólo intentaba alcanzar la sabiduría… Claro que es cierto que me quedé en el intento, y siempre tendré la duda de cual fue el motivo por el que me quedé a mitad de camino. Bueno, igual me he excedido al decir “a mitad de camino” y en realidad fue bastante más lejos. El caso es que, no sé si me faltó hueco para tanto saber, o si lo que me faltó fue tiempo. Tendré que pensar un poco más para encontrar la solución a dicho enigma…


Así que, cuando tengas tiempo y siempre que puedas, como de momento no ocupa lugar y además es gratis…, lee, escucha, pregunta, y sobre todo, piensa. Pero por favor, nunca pienses mal…. Porque acertarás.


Pd.: Pensando me he dado cuenta de que... nuevo mes, nueva chica del mes.





20 de agosto de 2012

Armas de mujer.


Si usted es hombre no decide…

Yo tampoco. Quiero decir que yo tampoco decido, porque soy hombre. O eso creo…

¿Quiénes deciden? Ellas. Las mujeres. Así que si usted es mujer, sí que decide, y el último paso será suyo. Evidentemente siempre habrá casos… y casos, pero por lo general, si usa sujetador, el poder será suyo. Y si, a pesar de necesitarlo, no le usa, seguramente tendrá el doble de poder para decidir…

¿Que qué es lo que decide?... Diciéndolo finamente, las mujeres eligen con quien se emparejan, con quien comparten lecho, con quien copulan… y con quién se van de rebajas. Sí, es posible que usted sea hombre y haya podido decidir alguna vez, pero pagando, y eso no es válido para nuestra reflexión, por muy satisfactorio que le resultara… Y son varios los motivos que determinan quién tiene el poder de decisión.

El más importante, es que los hombres, somos lo suficientemente pánfilos como para quedarnos embobados mirando un escote, cual hipnotizado mira a un péndulo oscilar de derecha a izquierda… aunque el movimiento de oscilación de lo que miramos sea de arriba abajo. Sólo es un ejemplo muy simple, de lo fácil que le puede resultar, a una mujer, anular nuestra voluntad. Y sin voluntad no hay capacidad para decidir… salvo pagando. Y a veces ni eso porque la decisión que gustaría tomar resulta demasiado cara.

Pero no se deprima, ni se culpe a sí mismo por ello, porque usted no tiene la culpa, aunque tuviera pelo tampoco podría decidir… y yo tampoco. Quiero decir que yo tampoco tengo pelo y, sin embargo, ese no es el motivo por el que no puedo decidir. Con pelo o sin pelo, guapos o feos, nos falta lo que ellas llaman “armas de mujer”, que como su propio nombre indica, son de mujer, y si algo tenemos claro… es que nosotros somos hombres. Podríamos tener “armas de hombre”, pero somos pánfilos ¿recuerda?, así que no tenemos armas. Lo cual no deja de ser paradójico, porque por culpa de las “armas de mujer”… solemos ir “armados”.

Una mirada, una sonrisa, un cruce de piernas, son armas que nos desarman y nos arman al mismo tiempo. Sin embargo, ese tipo de armas no supone ninguna desventaja, ni para usted ni para mí, ya que tanto usted como yo sabemos  mirar, sonreír y hacer alguna gambada más (lo de cruzar las piernas mejor no lo intente…). Lo que sí representa una clara desventaja, es otro tipo de arma, que a la postre (y al aperitivo también), resulta definitiva: el acabado de chapa y pintura…

Usted y yo, seremos como seremos, feos o guapos, calvos o melenudos, con bigote o sin él, pero tenemos la desventaja, de que somos exactamente igual cuando nos metemos a la cama, que cuando nos despertamos a la mañana siguiente. Ellas no. Usted puede acostarse con una hermosa princesa, para despertarse a la mañana siguiente al lado de una bruja de pelo enmarañado llena de granos.

Disponen para ello, de gran cantidad de productos de belleza y variado vestuario que, paradójicamente, en su mayoría fueron creados por hombres como usted y como yo. Hombres que hartos de acostarse y despertarse al lado de la bruja, se las ingeniaron para convertirla en hermosa princesa…

Moraleja: Ellas son listas y se transforman. Nosotros somos pánfilos… pero reales.




Continuará...




15 de agosto de 2012

Pequeños Dictadores.


Usted no decide… Yo tampoco.

Me dirá que aparque a un lado mi presunción y que hable exclusivamente de mí, pero no sea ingenuo, no es nada saludable negar la evidencia, sobre todo cuando es tan evidente… ¿Que cuál es esa evidencia tan evidente?... La dictadura a la que somos sometidos por parte de nuestros pequeños… dictadores.

Los niños tienen el poder absoluto, por mucho que queramos negar la evidencia. Sí, podemos consolarnos con el pensamiento de que, posiblemente, y sólo posiblemente, el sometimiento a su dictadura sea bastante voluntario. E incluso podemos pensar, que son nuestras propias emociones las que nos hacen vulnerables a su voluntad.

Es bastante posible que sea esa la razón de que siempre consigan lo que quieren. Y digo siempre porque es siempre. Incluso cuando creemos que hemos salido vencedores, la victoria sólo es una derrota encubierta. Generalmente nos quedamos con la sensación de que nuestro “NO” ha sido un “NO” definitivo, pero la verdad es que, esa victoria ficticia, no nos deja ver el verdadero desenlace, que siempre desemboca en un “NO, pero…”.

Y ellos lo saben. Saben que la opción final siempre la determinan ellos. Te estudian con sigilo, descubriendo tus puntos débiles, ponen en marcha todo su arsenal de artes dramáticas, y te atacan sin contemplación hasta que consiguen un chantaje emocional bastante efectivo.

Su ataque llega en oleadas y consiste en darnos varias opciones que, habiéndolas preparado con antelación, son lanzadas por orden de preferencia, “su” preferencia, sabiendo que posiblemente empecemos negándonos, y  van debilitando poco a poco nuestra resistencia con el bombardeo de opciones y quejas dramáticas, sin que nos demos apenas cuenta.

Y claro, llega un momento en que tu voluntad es dominada por sus artimañas, alguna de las opciones consigue tu beneplácito, y además te quedas con el sentimiento de que sigues siendo tú quien marca los límites a los que llegar…

¡Pardillo!... Nuestra respuesta siempre se trata de un “NO” condicional. Porque la mayoría de las veces, nuestra negación, llega a un destino que ni por asomo era la opción que nosotros habíamos elegido en un principio. Pero no nos damos cuenta, porque nos limitamos a pensar “fantástico, no le he comprado la PSP…”. Y claro, no, no le has comprado la PSP que te pedía, pero le has comprado un balón y un equipaje completo de fútbol… cuando tu idea original era no gastarte ni un euro ese día…

Reflexione sobre el tema. Podría poner un millón de ejemplos, pero seguramente ya le serán bastante familiares, así que reflexione porque seguro que llega a la misma conclusión que yo…

Por supuesto, no voy a decir que la dictadura infantil nos convierta en desdichados, y… ¡qué coño!, siempre nos proporciona una gran satisfacción verlos felices, pero eso no debe de ser impedimento para que nos demos cuenta de quien tiene el poder…



5 de agosto de 2012

El vídeo del Domingo.

Existen canciones que, independientemente de su calidad o alcance mediático, se quedan grabadas en nuestra memoria para siempre, simplemente por haberlas escuchado en un momento y contexto concreto.

A veces, incluso puede suceder que ni siquiera sepamos su título o quien la canta, y sin embargo sigue ahí, metida en nuestro cerebro esperando a que la demos nombre. Eso es lo que me sucedió a mi con esta canción, grabada en forma anónima desde hace un par de décadas en mi memoria.

Afortunadamente existe Youtube, que a veces, sin quererlo, nos descubre algo que ya habíamos descubierto hace tiempo, pero que no sabíamos cómo se llamaba. Y como también nos permite compartirlo con todo el mundo, os lo dejo aquí para que lo disfrutéis:





Pd.: Nuevo mes, nueva chica del mes...
Pd.2: Se acaban las vacaciones, así que tendréis que volver a aguantarme.



12 de julio de 2012

CO2-NEUTRAL


Hace unos días, me enteré de que mi blog produce CO2.

Bueno, no sólo el mío, este que visitáis más o menos asiduamente, si no cualquier blog o página web que puebla la blogosfera, y creerme, son unas cuantas. Por si fuera poco con el cargo de conciencia que tengo por volveros locos, y contaminar vuestra mente con mis tonterías, ahora a ello se le suma el cargo de conciencia de contaminar el medio ambiente con mi blog…

Y mi conciencia, muy casta ella, no me permite tirar por tierra los años de estudio del Doctor Alexander Wissnes-Gross, que además de ser Doctor, es activista de medio ambiente y físico de Harvard. Vamos, que ha estudiado lo suficiente como para saber de lo que habla.

Según sus estudios, una página web produce un promedio de 0,02 gramos de CO2 por cada visita recibida (afortunadamente este blog no es de los que más contaminan gracias a la escasez de visitas…). Puede que no parezca una cantidad alarmante, pero con un número aceptable de visitas, dicha cantidad se convierte en 3,6 kilos de CO2 al año.

Pero todo tiene remedio, y gracias a la iniciativa de Geniale quien, a través de su página, nos ofrece la posibilidad de enmendar la contaminación plantando un árbol. Así de simple y fácil… Está estimado que un árbol absorbe una media de 10 kilos de CO2 al año, contrarrestando ampliamente los 3,6 kilos producidos por mi blog.

Por todo ello, me uno a la iniciativa y me vuelvo más ecológico que nunca convirtiendo mi Blog en CO2-NEUTRAL. Si queréis hacer lo mismo, pinchar aquí y seguir las instrucciones…

Y además, ni siquiera tengo que plantarlo yo, ya que se encargan ellos de hacerlo por mi… Espero que dicho árbol sea más alto que yo y que no se quede en arbusto…


3 de julio de 2012

Blanca y radiante...


Creíste llegar a la felicidad extrema,

cuando la encontraste allí, completamente inmóvil.

Blanca y radiante.

Parecía tan desvalida como tú,

 que llevara toda una vida esperándote,

ansiosa de encontrarse contigo.

Llevabas tiempo buscando alguien semejante.

Intranquilo y deseoso.

Necesitabas encontrarla para darle sentido a tu existencia.

Ella estaba en aquel rincón.

La miras fijamente, casi de manera intimidatoria.

Caminas hacia ella,

quien, sintiéndose observada,

te dedica una sonrisa de oreja a oreja,

indicando así que será toda tuya

Inevitablemente, a medida que te vas acercando

un ligero hormigueo, acompañado de sudor frío

acompaña tus impacientes pasos…

Sientes como algo empieza a crecer en tu interior,

mariposas en el estómago

o aceleración de la sangre en tu estómago.

Sensaciones que te provocan

una risa tonta incontrolable,

que te obligan a acelerar el paso

ante el temor a que alguien se te adelante…

Llegas a su lado,

no hacen falta palabras…

En un momento idílico

tu piel se adhiere a su cuerpo

en un acoplamiento perfectamente sincronizado.

Dejáis los preliminares atrás

para dar paso a la respiración agitada,

al sudor que brota de tu cuerpo,

esta vez provocado por el esfuerzo…

Todo es muy rápido,

y disfrutando el placer del momento

sueltas todo lo que llevas dentro

relajándote y perdiendo la noción del tiempo y del espacio.

Cuando vuelves a la realidad,

acomodas con serenidad tus ropas

mientras le dedicas una sonrisa de complicidad a tu compañera…

Entonces…

Entonces tiras de la cadena y te vas…



Pd.: Es una reedición. Algo tenía que poner para poder decir: Nuevo mes, nueva chica del mes... (Sí, blanca y radiante...).






20 de junio de 2012

¿Qué es ser normal?


¿Qué es ser normal?... Una buena pregunta.

Voy a ser sincero, no sé lo que es ser normal. Podría decir que ser normal, es ser lo contrario de anormal…, pero seguro que usted también lo ha pensado, así que no me cubriría de gloria con tal afirmación.

Lo que sí sé, es que ser normal, individualmente hablando, es relativo porque cada uno tiene su propia normalidad. Seguramente sus parámetros de normalidad sean diferentes a los míos. Y además, me atrevo a afirmar que, casi con total seguridad, ambos parámetros de normalidad sean completamente… normales.

Por poner un ejemplo, si usted es una persona de “vida laboral distraída”, lo que vulgarmente se conoce como “vividor”, seguramente considerará normal estar medio día tirado en el sofá viendo culebrones. O levantarse de la cama a las doce del mediodía sólo para ir al bar de la esquina a tomar unas cañas… No se me enfade, sólo era un ejemplo, a mí también me parecería normal, e incluso lo haría, si tuviera una vida laboral distraída.

Otro ejemplo sería el caso contrario, que fuera usted un individuo con una “vida laboral absorbente”, más vulgarmente conocido como “currante empedernido”. En ese supuesto, seguramente le parecerá normal levantarse a las seis de la mañana, desayunar en el trabajo, comer en el trabajo, merendar en el trabajo… y salir a las once de la noche para cenar en casa porque ya se han terminado los sándwiches de la cafetería de la esquina…

Desde luego a mi no me parece normal ninguno de los dos supuestos, y sin embargo, ello no significa que yo sea normal. Seguramente habrá algo en mí que no sea normal, que yo no detecte porque lo consideraré normal, pero que usted sí que lo detecte y no lo considere normal… ¿Cómo dice?... No, mire usted, ser calvo no es algo que se salga de lo normal, la alopecia es algo más normal de lo que usted piensa, y si no se lo creé mire a su alrededor…

Y lo mismo sucede con los gustos particulares de cada uno. Para gustos se hicieron los colores, y cualquier preferencia será considerada como normal dependiendo de cada individuo. Es posible que a usted le parezca normal lamer bombillas, pero a mí me parece peligroso, sobre todo si pasa la lengua justo después de que haya estado encendida. Es mejor que espere a que se enfríe o no le sacará ningún gusto…

Sin embargo, en un ámbito más general, sí que podemos establecer unos parámetros de normalidad que sean algo más comunes en todos los individuos. Así, podemos afirmar que una persona normal trabaja ocho horas, duerme otras ocho, y las ocho horas restantes, hace lo que puede… o lo que le dejan hacer. Y lo consideramos normal, solamente porque es lo que suele hacer la mayoría.

En realidad, que algo o alguien sea normal o no, está marcado por el hecho de que las características de ese algo o ese alguien, sean una variable o por el contrario sean una constante dentro de un grupo. Si reunimos un grupo de “currantes empedernidos”, y metemos entre ellos a dos “vividores”, podremos apreciar claramente quienes son los “normales” (constante) y quienes son… linchados (variable).

Como puede apreciar, la normalidad es menos normal de lo que parece… normalmente.





11 de junio de 2012

Frase.


J. Vela, en su blog “Llibreertat”, me lanza un pequeño reto.

Y como a mí me gustan los retos, sobre todo los retos blogueros, que no requieren poner en peligro la integridad física de nadie (aunque la integridad mental sí que corre peligro…), doy un paso al frente y respondo a ello cortésmente. El reto consiste en escribir una frase que recordamos especialmente, por el motivo que sea, y relatar una anécdota que hayamos vivido en referencia a dicha frase.

Mi frase es la siguiente: “Una cosa es lo que piensa el borracho y otra bien distinta es lo que piensa el tabernero”… (Mi padre). Bueno, él la decía siempre, pero seguramente ya era una frase hecha. El caso es que al primero que se la escuché fue a mi padre de pequeñito. De pequeñito yo, mi padre ya era mayor… y se me quedó grabada.

Así a simple vista, la frase puede parecer una inmensa chorrada, pero nada más lejos de la realidad. Simplifica bastante bien lo que supone tener diferentes opiniones, dependiendo de la situación en la que se encuentre cada individuo.

Yo, además, amplío la frase y digo: “…y puede que los dos tengan razón, o que ninguno la tenga, y puede que sí que tenga razón un tercer espontáneo que lo vea todo desde un punto de vista imparcial…”.

Por supuesto, no hace falta decirlo, es aplicable a cualquier ámbito de la vida, policía-ladrón, político-votante, madridista-culé,… jefe-empleado. En todos los ámbitos habidos y por haber, existe la diferencia de opinión. Y todo por el mero hecho de tener diferentes objetivos y por lo tanto diferentes opiniones “interesadas”.

No voy a relatar ninguna anécdota que me haya sucedido sobre esta frase, porque, aunque las haya vivido, creo que lo que mejor demuestra su significado es mirar el discurrir cotidiano de la vida. Si nos detenemos un poco a observar, en ella veremos mil ejemplos cada día aunque uno no haya sido tabernero… porque seguramente sí que habrá sido borracho. Cómo que no…, no mienta, alguna vez seguro que lo ha sido…

No quiero comprometer a nadie a que se estruje el cerebro más de la cuenta, así que no nominaré a nadie en concreto, pero como reto que es, ahí os le dejo para que quien guste de hacerlo… lo haga.





5 de junio de 2012

Animalitos.


Capítulo 11. El Caracol.


Nuestro animalito de hoy, pasa por ser uno de los animales más curiosos, caracterizado con unas características de lo más peculiares. Tan peculiares que provocan que, cada vez que encontramos algo con alguna característica similar, pensemos en ellos como referente.

Características tales como su manera de desplazarse, utilizando contracciones de su cuerpo sobre el suelo, lo que vulgarmente se conoce como arrastrarse, lo cual provoca que se les llame “arrastrados”, y que inevitablemente pensemos en ellos cada vez que vemos a… un político.

Esa extraña manera de desplazarse, provoca además, que sea muy lento y en ningún caso sea capaz de superar el medio metro por hora, lo cual, además de ser desesperante para quien le acompañe en sus paseos, le convierte en uno de los animales más indefensos del planeta, al no poder escapar ni de si mismos… ¿Y quién no ha pensado alguna vez, al ver la lentitud de los caracoles, en la lentitud cerebral de… los políticos?...

Otra de sus características especiales, es su capacidad para adherirse a cualquier superficie y en cualquier ángulo. Se sirve para ello de una sustancia mucosa, que segrega de su más interno interior, que le facilita quedarse literalmente pegado allá por donde pasa. Por tal circunstancia, algunos desalmados les llaman babosos…  ¿Y quién al pensar en lo babosos que son los caracoles, no ha pensado… en políticos?

Además de todo eso, los caracoles, además de moluscos, son hermafroditas, y aunque podrían ponerse los cuernos a sí mismo y consigo mismo… ya los tienen puestos de nacimiento. No tan grandes como después de crecer, por supuesto los cuernos crecen como todas las partes de su cuerpo, pero nacen con ellos. ¿Y quién al pensar en los cuernos de un caracol, no ha pensado alguna vez en cuántos cuernos habrán puesto… los políticos para llegar a donde han llegado?...

Pero si hay algo que caracteriza a los caracoles, como a todo buen molusco que se precie, sin duda alguna es el llevar siempre la casa a cuestas, lo cual le proporciona un ahorro considerable en alarmas antirrobo. Seguramente sirvió de fuente de inspiración a quien inventó la auto-caravana, que vio en el caracol un modelo a seguir de viajero compulsivo. Sí, también he pensado en todo lo que se llevan con ellos los políticos…

Por alguna extraña razón, cada vez que veo un caracol, pienso en los políticos…

Podría contaros más cosas sobre los caracoles, pero eso… que lo hagan los de National Geographic… 


3 de junio de 2012

El vídeo del Domingo.

Hacía ya tiempo que tenía ganas de poner este vídeo, así que no voy a demorarlo más. 

Un tema de los de toda la vida, del genio Ben E. King. Seguro que todos conocéis esta canción. Encabezó la banda sonora de la película del mismo título, en un disco totalmente recomendable en su conjunto. Fue uno de los regalos de mi diecinueve cumpleaños en vinilo. 

También recomiendo la película. Una manera como otra cualquiera de volver a la infancia... Espero que os guste.