3 de diciembre de 2014

Catedrático.

Yo no entiendo mucho de política.

De hecho no entiendo mucho de casi nada. Ni siquiera de sexo, sólo lo justo para quedar a gusto. Podría decir que, si me hiciera cualquier pregunta sobre casi cualquier tema, habría la posibilidad de que no supiera responder o le respondiera erróneamente.

Pero sí que hay un tema, en el que nadie, absolutamente nadie, sabe más que yo. Y me apostaría hasta mi hombría, y no la perdería, a que sería capaz de contestar cualquier pregunta que me hiciera sobre el tema sin equivocarme. Un tema en el que soy una auténtica eminencia: las cosas que me gustan. Y me atrevería a decir, que hay otro tema en el que también soy catedrático: las cosas que odio.

De cualquiera de estos dos temas, podría responder cualquier pregunta sin ni siquiera despeinarme. Y no lo digo porque esté prácticamente calvo, créame. Ya, ya sé que, debido a su timidez (o quizá porque no quiere arrepentirse), no me hará ninguna pregunta. No importa. Porque, como si de un conferenciante se tratara, puedo exponer el tema y hablar sobre ello, o escribir en éste caso, largo y tendido, sin que nadie tenga la osadía de preguntar.

Por ejemplo: odio despertarme boca abajo, con las manos cruzadas bajo el pecho (el mío), y sentir que están dormidas (las manos). Sobre todo cuando es el móvil quien me despierta, usándolo a modo de despertador. ¿Ha probado alguno de ustedes alguna vez, a intentar coger el móvil para silenciarlo, con las manos dormidas? Y aún diría más, ¿ha probado alguno de ustedes, a coger el móvil del suelo con las manos dormidas, tras caérsele tontamente de las manos al intentar silenciarle… por tener las manos dormidas? Yo sí, lo he intentado… y odio tener que intentarlo.

También odio (no se crea que lo anteriormente expuesto es lo único que odio), estar sentado en el trono, haciendo lo que normalmente se hace cuando uno está sentado en el trono, y que suene el teléfono. El teléfono fijo, por supuesto, el móvil podría cogerlo  aunque estuviera en el trono, sobre todo si no tengo las manos dormidas. Y lo odio, básicamente, porque cuando uno está en casa, no pasa nada, suelen volver a llamar más tarde, pero si uno está sentado en el trono en su oficina, o mejor dicho en el trono del baño de su oficina, es posible y sólo posible, que no vuelvan a llamar. En ese caso, en el caso de que no vuelvan a llamar, posiblemente haya perdido un cliente… y, llámeme raro si quiere, pero perder un cliente por estar sentado en el trono, por muy noble que pueda parecer lo que hace uno sentado en el trono, no es una buena manera de perder un cliente.

Otra situación que también odio, en la misma medida que lo anteriormente expuesto, es cuando, estando sentado en el trono del baño de casa, suena el teléfono. A diferencia de lo anteriormente expuesto, uno por estar sólo en casa, intenta salir emulando a un pingüino en dirección al teléfono… Pero sólo puede intentarlo, porque al ir a incorporarse del trono, uno se da cuenta de que… se le han dormido las piernas. Y en ese caso, créame, es mejor quedarse sentado escuchando como suena el teléfono, que levantarse e intentar ir a cogerlo, porque si ya es difícil caminar como un pingüino, aún lo es más caminar como un pingüino con las piernas dormidas…, y no me pregunte porqué.

Como puede apreciar, soy todo un catedrático en el tema y podría seguir escribiendo sobre ello, pero por muy catedrático que sea, no tengo alma de conferenciante, así que hasta aquí hemos llegado...








Pd.: Nuevo mes, nueva chica del mes...


34 comentarios:

  1. Catedrático en el tema, sí señor; además andas más que sobrado. Primeramente decirte que la primera frase me ha encantado esa de: "Ni siquiera de sexo, sólo lo justo para quedar a gusto". Ya veo que eres un hombre practico y con gran sentido del humor. En cuanto al texto me ha parecido sensacional, las batallas que te traes con el móvil ya que hasta para cagar el boato no para de dar la lata. Fíjate que yo ese problema no lo tengo, ya que de los móviles como que paso. Tengo una de la edad de piedra, no lo uso, y lo poco que lo hago se lo justo para encenderlo, apagadlo, hablar y ya no me pidas más porque no tengo ni idea. Repito muy bueno el texto y ojo cuando suene estés en el baño y tengas que salir a lo pingüino. Saludos Elvis y gracias por tus visitas y comentarios.

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    1. Es que... para qué saber más. Después se pierde uno en posturas y termina lleno de contracturas... Lo del teléfono, es una cuestión de costumbres, pero sí, a veces nos complicamos demasiado la vida con ellos. Gracias a tí.
      Saludos.

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  2. Dormir boca abajo es peligroso, te puedes asfixiar. Eso que tu subsconciente quiere matarte :P

    Muchas de las cosas que odias se arreglan inutilizando los teléfonos antes de ir al baño, silenciando el móvil o descolgando el fijo :)

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    1. Es posible, pero de dormido no me controlo. Quizás sea eso, que mi subconsciente me la tiene jurada. Algo le habré hecho. Inutilizar los teléfonos es una posibilidad, pero... ¿y si con ello me pierdo algo importante? Nunca se sabe.
      Besos.

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  3. Que se duerman las manos por dormir boca abajo sobre ellas, me parece natural. Ahora bien, que se duerman las piernas en el trono del cuarto de baño, me parece una señal de que Vd. se dedica a la lectura de alguna novela interesante en esa posición, lo que le hace insensible al paso de las horas. Me permito sugerirle que haga como un servidor, que también odia las llamadas telefónicas: desconecte esos artilugios cada vez que precise un momento de concentración, como echar una siesta, subir al trono, etc.

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    1. ¿Desconectarlos? Si una de las mayores distracciones, cuando uno está sentado en el trono, es ojear el teléfono móvil. Es el mejor momento para hacerlo.
      Saludos.

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  4. Coincido con si, bwana en que si se duermen las piernas en el trono es por estar sumido en la lectura de algo apasionante como la autobiografía de Belén Esteban o la comparación de la composición de los diferentes champúes. O, incluso, por estar enfrascado en una buena novela. Lo de las manos, sin embargo, nunca me ha pasado aunque se podrían usar para que pareciera que otra persona es la que... (para Juanito que te metes en un berengenal)
    Salu2

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    1. Yo ya lo he intentado. Que se duerman para que parezca que es otra persona la que... eso, pero nunca se me duermen cuando yo quiero.
      Saludos.

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  5. Si suena el teléfono, deja que suene. Hasta que se aburran al otro lado y cuelguen. Lo más probable es que quieran venderte algo, o que se hayan confundido de número.
    Para una vez que te pueda servir de algo una llamada de esas, hay 100 que no. Y esa, salvo que sea un concurso de la radio (en cuyo caso no estarías en tu trono tan feliz y relajadito) ya te volverán a llamar ;)
    No tengas un accidente por salir corriendo a buscar el teléfono...

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    1. No, no volveré a intentarlo, dejaré que suene el teléfono hasta que se aburra... o hasta que se me despierten las piernas.
      Saludos.

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  6. Conozco esa sensación de despertarse con las manos dormidas bajo el cuerpo. No hay cosa más desagradable... De las otras situaciones, mejor no opino. Jajajaja. Un besote.

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    1. Bueno, en realidad sí que hay otras situaciones más desagradables... pero estamos en horario infantil, así que me las callo.
      Besos.

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  7. Me agrada, amigo Elvis, que los objetos de su odio sean esas cosas que Murphy desata sobre los mortales para recordarnos que la Perfección Perfecta no se da en esta vida. (y ya se verá si en otras).

    Podría ser peor. Podría usted odiar las fotos de gatitos en feisbus, guasap y tuiter. O a las mamás que te adelantan con los cochecitos de bebés visitando el museo del Prado. O a las viejecitas que, inexorables cual icebergs, se colocan delante de tí en el cajero, por mucho que corras para evitarlo. O podría usted odiar directamente a la gente o al mundo.

    Se ve, por sus motivos de odio, que no es usted mala persona, después de todo. ;)

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    1. Eso dicen. Que no soy mala persona quiero decir. Para odiar a personas, deberían de hacerme algo bastante peor que adelantarme con el cochecito o colárseme en la cola del super. De momento, me conformo con odiar situaciones, que es más gratificante.
      Saludos.

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  8. Coincido con usted en que eso de intentar coger el móvil con las manos dormidas es de lo más frustrante, a la par que da un poco de grima, pues tus manos parecen no pertenecerte... es como si te hubiesen cosido las manos de otro mientras dormías, no es el mejor despertar, para que nos vamos a engañar... :)
    Un saludito

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    1. Cierto, uno se mira las manos como diciendo "quién coño me ha poseído mientras dormía"...
      Saludos y bienvenida a tu casa.

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  9. Obviamente, tiene usted un problema de circulación... Jajaja

    Yo también tengo claro las cosas que odio y las que me gustan, pero he de reconocer que cada dos por tres añado cosas nuevas en ambas listas :)

    Besos!

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    1. En absoluto. Yo circulo bastante bien cuando me dejan...
      Es el tiempo el que hace que ambas listas crezcan. Si no fuera así, no viviríamos.
      Besos.

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  10. muy bueno ... yo odio que se me duerma lo que necesito utilizar depende del momento jajaja

    saludos

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    1. Cierto, eso es aún más frustrante, porque de recién despertado o sentado en el trono, no hay mucho que utilizar, pero en otras situaciones puede ser una auténtica jodienda (nunca mejor dicho)...
      Saludos y bienvenida a tu casa.

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  11. Nunca he dormido boca abajo....lo odio!! y aunque esté más que inconsciente durmiendo, nunca me doy la vuelta, pero si, tiene que ser muy molesto. De echo es molesto que se te duerma cualquier parte del cuerpo en cualquier situación.
    Has probado a poner un inalambrico en la oficina? yo lo tengo, y cuando voy al "trono" me lo llevo, el cliente no me ve ^_^
    Besos

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    1. ¿Seguro?... y cómo lo sabes si estás dormida. No serás de esas que se graban mientras duermen...o mientras... bueno, eso y después se te olvida apagar la cámara...
      ¿Inalambrico? Mi jefe es un poco... como te lo diría yo sin que suene mal... rácano.
      Besos.

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  12. Lo de que se te duerman las piernas estando sentado en el trono muy normal no es. Cuidado con eso.
    Saludetes

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  13. Gracias por tu preocupación, pero es algo que tiene más que ver con la altura del trono y la posición de las piernas que por otra cosa...
    Besos.

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    1. Siendo así, con una reforma, solucionado.

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  14. Todo un estudio, bien serviría para presentarlo como una clase muy dinámica.
    Me gustó y me divirtió.
    Me llamó la atención que, cuando fui a anotarme como seguidor, ya lo era, es decir, ya pasé por tu blog, pero, sinceramente, no lo recuerdo.
    Un fuerte abrazo.
    HD

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    1. jajajaja, eso nos pasa a todos. Al menos a mí me ha pasado ya un montón de veces. Sigues a un blog y cuando vuelves al cabo de un tiempo ya no recuerdas que le seguías. Supongo que eso nos pasa por seguir a tantos blogs...
      Me alegra que te haya divertido.
      Saludos.

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  15. desconocía que usted era monárquico de un trono tan similar al mío

    en cualquier caso, tiene en común a los reyes, que sus manos dormidas no sirven para nada

    saludos

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    1. No se extrañe, el mío es un trono bastante común y me consta, no me pregunte porqué, que mucha gente tiene uno igual. En mi caso, mis manos, tanto dormidas como despiertas, no sirven de mucho. Qué le vamos a hacer...
      Saludos.

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  16. Que curiosas costumbres no sabria ser suficiente hábil para conseguir callar el movil, sabes!? Yo soy un despertador ambulante justo a la hora que necesite puedondespertarme o despertar a alguien el baño tendrianque tener creo yo un manos libre y si no un telefono ;) me ha causado gracia tu expresión de pinguino ;) y poner las manos en otronpecho abrazado claro, es mejor :)

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    1. Pues suerte que tienes. Es una bendición eso de no depender de la tecnología para despertarse. Lo del manos libres en el baño es una buena idea, deberías patentarla...
      Besos.

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  17. Que curiosa posdata ¿quien es esa chica?

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    1. Si has visto Juego de Tronos, la conocerás como la Reina Lanister, pero rubia y con melena...

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Uy lo que han dicho...