10 de septiembre de 2013

Hombres, Mujeres... y compañía. III

No. No me había olvidado de ello.

Como puede entender, intento espaciar los post sobre el tema, para no aburrir con ello al personal. Aunque quizás no lo consiga. Quiero decir, que quizás no consiga no aburrir al personal, porque espaciar los post estoy seguro de que si lo conseguiré. De hecho ya lo he conseguido. Pero no puedo olvidarme del tema, porque son demasiadas las diferencias de actitud entre hombres,  mujeres  y compañía, y ya dije en el primer post, que el tema iba a dar para mucho.

En el post de hoy, hablaré de la diferente actitud que existe entre hombres, mujeres y compañía, en relación a algo que, no sólo es siempre tema de rigurosa actualidad, sino que además es un claro tema de debate entre hombres, mujeres… y compañía: La limpieza.

Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la limpieza es uno de los temas que genera un mayor número de discusiones entre hombres y mujeres, o debates acalorados, llámelo como quiera, y sobre todo, por alguna extraña razón, se da con mayor asiduidad entre hombres y mujeres que comparten techo, baño, cama y el resto de la casa. Y a diferencia de lo que creemos, dichos enfrentamientos, no se producen porque una de las partes sea más limpia que otra, o lo que es lo mismo, que una de las partes sea más guarrilla que otra.

No, dicho enfrentamiento, se produce por la diferente actitud  con la que ambas partes afrontan la limpieza, y el diferente concepto que tienen de ella. Mientras que para el hombre la limpieza es una necesidad con la que hay que cumplir, con mayor o menor eficacia y frecuencia según los casos, para la mujer es una prioridad que hay que finiquitar antes de pasar a otras tareas más gratificantes. Por supuesto, y como siempre, hablo en general, porque en ambos géneros, habrá casos… y casos.

Normalmente, una mujer intenta siempre dejar su casa lo más arreglada posible antes de salir de ella a disfrutar de la vida, porque se toma la limpieza como una prioridad y no como una necesidad. Una necesidad hay que hacerla, pero se puede hacer en cualquier momento, cuando sea. Una prioridad hay que hacerla, y hay que hacerla antes del ocio y disfrute.

Y ese es el primer punto en el que empieza la discusión, porque uno quiere irse de fiesta lo más rápido posible… y otra quiere recogerlo todo antes de irse, sin pararse a pensar que puede hacerse en otro momento, porque la casa se va a quedar vacía… y no habrá allí nadie para verlo. Es una cuestión de establecer prioridades, y está claro que hombres, mujeres y compañía priorizan de diferente manera.

También por lo general, las mujeres suelen pensar, que los hombres somos algo guarrillos y descuidados con la limpieza. Piensan que, por ejemplo, somos capaces de ver sucio el suelo de la cocina y dejarlo como está para ir a tumbarnos en el sofá. Y nos llaman cerdos. Lo cual sería cierto si hubiéramos visto suciedad en el suelo de la cocina. Y ahí está el error, porque realmente, nosotros no apreciamos esa suciedad, lo vemos limpio y no consideramos necesario limpiarlo… y nos tumbamos a vaguear.

Ese es el quid de la cuestión: la mujer ve suciedad donde el hombre no es capaz de apreciarla. Es como una mezcla de sexto sentido e intuición femenina, de la que el hombre carece. Es como si la mujer, tuviera una vista microscópica capaz de captar el más mínimo detalle, una vista capaz de captar imágenes de 346 mega píxeles, mientras que el hombre sólo puede captar unos 14…


Por todo ello, si usted es mujer, deje de pensar que los hombres somos guarros y, si quiere, empiece a pensar que somos cortos de vista. Y si es usted hombre, deje de pensar que las mujeres ven visiones en forma de suciedad, y empiece a pensar… que ven más que usted.







12 comentarios:

  1. ¡Qué gran verdad! Todo el problema es cuestión de pixeles. Y hay mujeres que llevan esa facultad a extremos insospechados. "Tienes una mancha en la camisa" y uno es incapaz de verla, por más empeño que ponga.

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  2. !Hola,Elvis!

    Que bueno lo de la vista microscopica jajajaja.

    Organizacion,reparto de tareas, pero nunca en horas de sexo o descanso,esas son sagradas,ahi no hay limpieza que valga ni para ellas, ni para ellos. ;)

    Me he reido mucho Elvis.Muchisimos besitos.

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  3. Ya siento no poder opinar en este tema... en esta faceta tengo muy desarrollado mi lado masculino así que mientras la borreta no me sale a recibir cuando llego a casa... todo va bien

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  4. Cuando una mujer piensa en el sexo tanto como un hombre normal se dice que es ninfómana. Pues bien, cuando una mujer pasa de la limpieza como un hombre normal se dice que es una cerda.

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  5. Jajaja, higienes aparte además creo que otra diferencia entre un hombre y una mujer es que el primero puede vivir sin cortinas, y la mar de práctico oiga, no hay que lavarlas.

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  6. Esa es la clave, yo hace tiempo que me di cuenta, me sorprendió pero lo asumí. No es guarrería, ni mala fe, simple y llanamente no veis la mierda. Para entenderlo me retrotraigo a mi juventud en casa de mis padres, donde ocurría que yo no veía la suciedad, juro que es cierto, hasta llegué a saltar por encima de la bolsa de basura sin procesarlo y pensar en tirarla ya que me iba. Supongo que el cerebro desconecta sabiendo que otro se ocupa, aunque entonces la teoría se me desmonta para hombres que viven solos.
    También aporto que ésto es en general, pero que el hombre que sale maniático de la limpieza se convierte en un talibán, y no hay quien lo aguante, es capaz de limpiar el polvo con lejía.
    Y sí, lo reconozco, yo no puedo salir a la calle si no he hecho la cama, fregado platos y recogido todo, mi tranquilidad mental lo necesita, además, cuando regresas y puedes tumbarte en lugar de ponerte a recoger se agradece.
    Besos

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  7. Si Bwana, así es. Siempre confunden el adjetivo, qué le vamos a hacer...
    Saludos.


    Esmeralda, desde luego. Siempre he pensado que es más satisfactorio deshacer la cama que hacerla. Aunque sólo sea para dormir...
    Besos.


    Dina, o sea, que tú también tienes reducidos los pixeles... Menos mal que alguien nos entiende...
    Besos.


    Doctora, yo no pienso así y desde luego que es injusto. Tan injusto como cuando se ve a un hombre tendiendo la ropa y alguno le llama afeminado. Pero qué le vamos a hacer, la vida es así de injusta.
    Besos.


    Sergio, eso es porque tenemos más desarrollado el sentido práctico... y el exhibicionista también jajajaja
    Saludos.


    Inmagina, los hombres que viven solos... son hombres y como dices, cortos de vista higienicamente hablando, y los que no vivimos solos, al menos en mi caso, no pensamos que lo hará otro, si no que, simplemente, no vemos que halla que hacer ese algo.
    Y cierto, es más cómodo cuando llegas encontrarlo todo recogido, pero hay que establecer prioridades, y a veces, es mejor salir de casa sin hacer las cosas, antes de que te tachen de impuntual.
    Besos.

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  8. En general creo que tienes razón en todo. El que las mujeres tengamos más vista para ver la suciedad por microscópica que sea, creo que nos viene por educación durante generaciones y generaciones, pero ya nos quitaremos esa lacra algún día. O no.
    En mi caso y en mis experiencias con hombres (conviviendo en pareja o familiares: padres, hermanos, etc.) yo lo que me he encontrado siempre es que cualquier cosa es prioritaria a limpiar, ordenar, e incluso quitar los platos de la mesa después de comer. Y cuando digo cualquier cosa, digo cualquier cosa, incluso una peli chorra del oeste, por ejemplo.
    No me considero una maniática de la limpieza; de hecho, creo que quienes lo están, pueden acabar obsesionándose y enfermando. Pero no soporto que alguien cargue con tanta responsabilidad, incluso en la de ver la mierda y la suciedad cuando es más que evidente.
    Solución: o pagar una señora que venga a echar una mano lo más a menudo posible, o vivir sola. De momento, no he optado por ninguna de las dos.

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  9. Belkis, para mí no es ninguna lacra ser más perceptiva de la suciedad que los hombres. Es más, a mí me encantaría poder tener ese poder perceptivo, aunque sólo fuera para así poder evitar un montón de discusiones. Para mí es un don.
    Y la importancia de las prioridades, es muy relativa. Lo que para uno no debería ser nunca una prioridad, para otros tiene toda la prioridad del mundo, así que nunca podremos saber hasta qué punto está bien priorizar...
    Besos.

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  10. !HOla,Elvis!

    Vengo a desearte un buen inicio de semana ,espero que el finde no haya sido la fiesta de la escoba ni la bayeta del polvo jajajajajaja.

    Que me gusta la imagen que has puesto.
    Muchisimos besitos,Elvis.

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Uy lo que han dicho...